domingo, 27 de febrero de 2011

¿Acaso doy hueva?


Trato de leer tanto como me es posible, aunque admito que el Facebook ha venido a fastidiarme mucho tiempo de lectura y, lo que es peor, me gusta.

El caso es que trato de leer mucho, pero no cualquier cosa. Afortunadamente tengo una proveedora de libros bastante confiable y prolífica como lo es mi amiga Lesly, la cual me presta muchas obras y de gran calidad.

A parte de ella, tengo un par de amigos que eventualmente me mandan algunos artículos que les gustan y que, en teoría, son muy buenos (los artículos). Me da pena admitirlo pero estos escritos, normalmente, me dan flojera. Los temas que tratan son interesantes, los autores escriben en medios reconocidos, el planteamiento y la estructura están bien cuidados, pero eso no impide que los encuentre aburridos.

Sé que nunca he sido, ni seré, monedita de oro para caerle bien a todo el mundo y, aunque escribo con mucho gusto, esto me hace preguntarme ¿también daré hueva? Por lo menos para mí, mis escritos son muy entretenidos y muchos de los comentarios que recibo así me lo indican pero ¿y todos los demás que no emiten comentario? ¿Por lo menos me leerán? O sólo piensan “Otro artículo de este escritor wannabe” mientras se dedican a borrar lo que les envíe.

No puedo estar en la cabeza de todo el mundo, además ya aprendí que es muy cansado tratar de agradarle a todos, y por eso me pregunto: “¿Te gusta a ti?” y, claramente, la respuesta es “Sí” porque créanme que no haría público un escrito del cual no me sentiría, por lo menos, satisfecho.

Me encantaría agradarle a todas las personas, recibir comentarios de todos los destinatarios a los que envío mis escritos y que todos fueran positivos, al igual que me gustaría encontrar una viuda millonaria, ninfómana, con un cuerpazo espectacular y me sacara de trabajar, pero no todo lo que uno desea en la vida tiene que hacerse realidad.

Escribir me sirve, en parte, para fines terapéuticos, al iniciar este ensayo me angustiaba que mi blog fuera aburrido pero, mientras tecleo esta línea sé que, aunque no le agrade a todos, el gusto por escribir no va a morir en mi persona.

Gracias a todos los que me leen, gracias dobles a los que me dan sus comentarios y, a los que me borran sin darme una oportunidad, pues no tengo nada que decirles, porque en realidad no habrán llegado hasta esta línea (espero que, por lo menos, les gusten las fotos del Blog).

Hebert Gutiérrez Morales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Zzzzzzzz.
Jajajaja, ¡No es cierto!
Me sigues pareciendo interesante y entretenido, además me agrada tu frescura y honestidad. Beso. Julieta.