sábado, 14 de mayo de 2011

U2 en el Azteca

            El pasado Miércoles once de Mayo no sólo fui a un Concierto de U2 en el estadio Azteca, de hecho viví a U2 en el mismo lugar, porque fue una experiencia total y única que llevaré siempre en mi mente y corazón.

            El viaje de ida fue entretenido porque mi amigo Luis y yo siempre tenemos mucho de qué platicar, además de que nos sirvió para conocer algunas de las nuevas vialidades del DF y, personalmente, reafirmar mi idea de esta Megalópolis: Aunque no pienso a volver a vivir ahí, es una ciudad que me encanta visitar por todo lo que te ofrece.

            Llegamos temprano y nos dio tiempo para adquirir playeras y artículos tanto oficiales como “genéricos” aunque, los vendedores de estos últimos, tuvieron que recoger sus puestos ante la llegada de la Autoridad (traducción, no se habían “mochado” con su cuota y por eso les recogieron los puestos). Antes de entrar al recinto nos echamos nuestros tacos bien grasosos, pero bien sabrosos, los míos fueron de pechuga con papas y papas con chorizo. Una vez adentro, nos recibieron las edecanes de Nextel, las cuales no podré olvidar: Es increíble que existan mujeres tan increíblemente atractivas, y en el mismo plano existencial que nosotros, y ahí mismo me pregunte ¿No las podrán contratar en mi Gerencia? Son chicas que siempre tendré en mi mente (Especialmente en esas noches de soledad).

            Antes de entrar salude a Gabriel, y una vez adentro a Jan y Jorge, tres colegas de trabajo que cada cual fue por su lado y, al saludarnos nos trasmitíamos la buena vibra de estar ahí, disfrutando con U2 y no en la oficina trabajando horas extras. Antes de que iniciaran los abridores, el inmueble estaba a tres cuartos de su capacidad y yo me sentía un poco incómodo porque pensé “¡Qué pena con Bono y los muchachos si esto no se llena!”

            Los Teloneros fueron un grupo mixto británico (porque parece que son escoceses pero con integrantes irlandeses) llamado “Snow Patrol”, del cual no había escuchado nada pero del que me lleve una grata sorpresa: ¡Qué bárbaros! ¡Son excelentes! Tienen un estilo muy suyo y que me recuerda a mi adorado “Keane”, no precisamente en lo musical, sino en la honestidad, personalidad, limpieza, esencia y corazón que le ponen a su música. Me dio mucho gusto saber que hay bandas “nuevas” que pueden hacer música de calidad, siendo auténticos y sin tener que valerse de poses o escándalos para llamar la atención (como la gran mayoría del panorama musical actual).

            Si el grupo principal no hubiese sido U2, creo que le hubiéramos pedido a “Snow Patrol” que regresara al escenario. Al acabar su presentación, me dí cuenta que el lugar ya estaba casi lleno, y ya sólo estábamos en espera de U2, mientras aguantábamos una incipiente lluvia. Pasó una hora y nos empezamos a impacientar, intentamos hacer la ola pero, unos zoquetes a medio estadio, siempre nos la mataban. Empezamos a chiflar y de ahí oí un comentario que me encantó “¡Pinche Bono! ¡Ni que fuera de chocolate! No le va a pasar nada si se moja”. Entonces, para apaciguarnos un poco, nos pusieron el “Cielito Lindo” y nos pusimos a cantar (al igual que la mayoría, yo sólo me sabía la estrofa principal).

            Finalmente salió U2 y enloquecimos, ciertamente no fue una salida monumental, porque sólo salieron del túnel mientras todos les aplaudíamos, pero eso no importaba porque ya estaban a punto de deleitarnos. E iniciaron con “Even Better than the Real Thing” y todos nos prendimos. Como me comentó posteriormente Jorge, en la oficina, estábamos emocionados por el inicio  de la presentación pero había un detalle que se agradece: Se veía como U2 estaba interpretando con todo lo que tenía, nos estaba respetando como sus fanáticos y se estaban entregando a nosotros, por lo que les retribuimos con lo mismo: entrega total.

            Ya encarrerados, nos prendió aún más con “Until the end of the World” que es una canción que me encanta, con un solo de guitarra espectacular de The Edge, además de “Magnificent” que es la canción que más me gusta de su último disco. Quiero mencionar que, durante toda la noche, sus interpretaciones eran impecables, con una calidad igual o, inclusive, mucho mejor que sus grabaciones de estudio, y no era para menos, estamos hablando de la banda más importante del planeta y tal vez, en un futuro, sea considerada la mejor banda de todos los tiempos.

Aunque “Stuck in a Moment” no es de mis favoritas, no puedo negar que fue una ocasión muy padre del show, porque la interpretaron de manera acústica y le imprimieron tanto sentimiento que resultaba imposible no engancharse. Otro gran momento fue cuando, después de unas palabras de Bono, todo el público cantó la primera estrofa completa de “I Still haven’t found what I’m looking for”, hasta la piel se me puso (aún más) chinita.

            Dentro de la presentación, tuvimos una oportunidad única, porque estamos acostumbrados a que Bono nos deleite con su canto pero, como un día antes había sido su cumpleaños, todos nosotros le cantamos el Happy Birthday (con la complicidad de The Edge). Se siente padre que uno como fan participe en un detalle a su grupo favorito, aun siendo algo tan “insignificante” como cantarle en su cumpleaños, aunque no creo que pase desapercibido que lo hagan 120000 almas al mismo tiempo.

            Algo que me encanto de este concierto es que estuvo lleno de detalles para nosotros, hubo un espacio en dónde subieron a una chica al escenario a leer un pensamiento de Nezahualcóyotl y el mismo Bono lo repitió en español. Otro momento especial, de hecho me sacó lágrimas, fue cuando cantaron “Miss Sarajevo”, Bono cantó la parte del fallecido Luciano Pavarotti. Personalmente no esperaba mucho de su interpretación en esa parte pero, me conmovió la pasión, la fuerza y la profundidad con la que se entregó; me emocione tanto que, mientras escribo esta línea, se me han vuelto a salir las lágrimas sólo de acordarme del sentimiento de la interpretación.

 “City of Blinding Lights” fue de mis canciones más esperadas y más disfrutadas, pocas veces en mi vida he cantado algo con todas mis fuerzas y todo mi ser, como si mi existencia dependiera de ello, se me acabó la voz cantándola, pero lo volvería a hacer las veces que fuera necesario. Lo malo es que, por la inclinación de las gradas, no pude brincar todo lo alto que me hubiese gustado durante la canción porque, tal vez, unos cuantos hubiésemos acabado en el hospital.

            “Mysterious Ways” es una canción especial para mí, aunque no de mis favoritas. No me encanta, pero fue con la cual conocí a U2 hace 20 años y, desde entonces, soy su fan incondicional. Cuando escucho esa canción en vivo, inevitablemente recuerdo mi época de chamaco cuando empecé a conocer a esta maravillosa banda.

            Tengo que mencionar que el show que traen para esta gira es algo imponente además, como fanático, se agradece mucho, porque invirtieron bastante dinero en un escenario que permite a TODO el público disfrutar del Show, sin importar lo lejos que se encuentre; el espectáculo de luces es muy variado, lo cual complementa perfectamente a  la pantalla, una auténtica maravilla, la cual tiene una nitidez estupenda y es bastante versátil, como lo pudimos ver cuando se expandió para la interpretación de “Discotheque”.

            Ese mismo escenario nos hizo que los dos “Encores” fueran bastante entretenidos, el primero fue un mensaje conmovedor (de un señor de raza negra que no logre identificar) que nos decía la importancia de ayudar a los niños de África, porque a fin de cuentas todos somos una sola humanidad y un solo ente. Obviamente, con esa entrada, la canción a tocar era “ONE”. Por cierto, a mí siempre me gustó más el vídeo de los Búfalos que el de los Autos en Berlín, pero es cuestión de gustos. El segundo Encore fue de unos extraterrestres bastante simpáticos.

            Obviamente todos enloquecimos con las interpretaciones de clásicos como “Pride (In the name of Love)”, “Where the streets have no name” “Sunday, Bloody Sunday” “Beautiful Day” “Elevation” o “With or without you”, que eran obligados en la velada y que todo la fanaticada cantó a coro con Bono. Por cierto, durante algunas canciones, ponían imágenes de la banda de hace más de 25 años y, de alguna manera, resulta catártico ver cómo uno va creciendo con una banda durante tanto tiempo.

            Cuando cerraron con “Moment of Surrender”, con una visión imperdible del estadio iluminado en su totalidad por celulares, me dí cuenta que no tocaron “Bullet in Blue Sky” y eso me llamó la atención. Yo sabía que tocaban esa canción como signo de protesta en todos sus conciertos desde hace varios años pero, ahora ya no la tocaron. ¿Será que ya dejaron de protestar? ¿Se dieron cuenta que no vale la pena? O ¿encontraron otras maneras de hacer presión al “Sistema”? Ojala alguien pueda aclararme la razón.

            Personalmente yo tengo clasificadas las canciones de U2 en tres grupos: Las íntimas, que son canciones que me llegan al fondo del alma y que, por una u otra razón, me conmueven en lo más profundo de mi ser (por ejemplo “Kite”, “Promenade”, “Who’s gonna ride your wild horses?”, “October”, “Mothers of the Disappeared”, etc.). El segundo grupo sería las canciones que me encantan (como lo son “All I want is you” “Electrical Storm” “Mofo” “Stay (Far away, so close)” entre muchas otras). Y en el tercer grupo están las canciones que sólo me gustan a secas (“The Fly” “Mysterious Ways” “Zooropa”, etc.) y dos abominaciones que no alcanzan siquiera clasificación como son “Numb” y “Lemon”, de las cuales me reservo mis comentarios.

            ¿Por qué hago está aclaración? Porque hubo algunas canciones del tercer grupo que también disfrute mucho y cante con todas mis fuerzas, entre ellas “Walk on”, “I will Follow”, “Get on your Boots” ó “Vértigo”. Ahí me dí cuenta que, en esa noche, me daba igual las canciones que tocaran, aún así, me hubieran deleitado igualmente, todo por la energía, el profesionalismo, la pasión y entrega que U2 demostró a toda hora. Es muy padre ser parte de un sentimiento, afición o experiencia simultáneamente con decenas de miles de personas que comparten tu gusto por un grupo y su música

La forma de tocar la batería de Larry Mullen Jr. Es simplemente espectacular y no dudo que esté entre los tres mejores bateristas del mundo. El Bajo de Adam Clayton es muy importante porque, aunque no luce como los otros tres integrantes, es el que les “pavimenta” el camino para que ellos transiten confiados. “The Edge” es un auténtico lujo tocando la guitarra, con un estilo inconfundible e inimitable. Obviamente Bono es que más brilla y el que más halagos se lleva, lo cual me recuerda la razón de por qué lo eligieron como cantante al formar la banda (palabras de Larry Mullen jr.): “No era el que mejor cantaba, pero tenía una personalidad y carisma que era imposible no elegirlo”. Qué bueno que Bono es el cantante de U2 porque, con el tiempo, fue perfeccionando su canto, pero ese carisma le ha valido gran parte del éxito a la banda.

Si a mí me preguntaran, cambiaría la mitad de las canciones que escuche en la noche por algunas de mis más íntimas, pero también soy consciente que no era un concierto para mí, sino para 120000 personas, así que era obvio que tenían que cantar cierto tipo de canciones. Aún así, estoy agradecido con U2 por obsequiarme una experiencia que llevaré siempre conmigo. Hace cinco años, con la gira “Vértigo” me fui muy feliz del mismo coloso de Santa Úrsula, pero la satisfacción que me lleve ahora no tiene comparación.

Gracias a U2 por su seriedad, originalidad, dedicación, sencillez y por todo lo que nos dan con su música tan única.

            Hebert Gutiérrez Morales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Wau, parece que estuve ahí, gracias por compartir tu experiencia que se convirtió en una crónica interesante, divertida y llena de pasión. Ya quisieran algunas revistas especializadas contar con alguien como tú.
U2 es una banda que conocí cuando era una mamá muy joven y me trae recuerdos maravillosos porque siempre me ha encantado (aunque no todos sus temas, pero se le perdona generosamente).
Felicidades Hebert.
Un abrazo.
Julieta.

Anónimo dijo...

Hebert me volviste a transportar al concierto con tus palabras!! Estamos mi esposo y yo llegando de la Ciudad de México, vivimos en Cancún,y seguimos extasiados y realmente conmovidos de lo que vivimos en el concierto de el domingo 15 que fue el último de la banda,no encontrabamos palabras para describir lo vivido,y tu lo has hecho con tanta pasión!!,nos arrancaste carcajadas, suspiros y una que otra lagrima con tu relato!! Mil gracias por habernos hecho recordar la experiencia mas maravillosa que hemos tenido de un concierto, y que los fans de U2 nunca podremos olvidar...
saludos desde Cancún
Familia Guerrero

Genaro Becerra dijo...

Desde hoy te declaro WRITEROMON ... de la familia de los pokemones... mi estimado writter, ya estas evolucionando como pokemon, has sacado ensayos y ahora ésta es tu primera crónica (por cierto muy bien hecha)felicidades, las letras comienzan a prestarse para jugar contigo. Un abrazo.