domingo, 7 de agosto de 2011

Manejando en caminos teutones

            Hace un par de semanas mi jefa me pregunto: “¿Quieres ir a Alemania a checar a un proveedor?”, en una fracción de segundo analice mis dos posibilidades: #1 Decir que no y quedarme en la comodidad de mi rutina diaria ó #2 Decir que sí y enfrentarme a muchas cosas nuevas, no todas buenas, y poner un poco de desorden en mi tranquila existencia. Raro en mí, opte por la decisión más incierta e inicio una experiencia que agradeceré toda mi vida.

            Antes del viaje me sentía algo intranquilo porque iba a una zona que no es común para nuestros viajes de trabajo: Baden-Wüttemberg, así que nadie me pudo dar una recomendación concreta. Cuado llegue y me entere que estaba visitando la zona alemana más bella (y tal vez una de las del mundo), me sentí muy agradecido de que no me mandaran a Wolfsburg como al resto de mis colegas.

¿Qué tal? Los Mercedes Benz la hacen de Taxi
            Nunca había salido de mi país, por ende experimente muchas cosas por primera vez, como un vuelo tan largo como un trasatlántico, en el cual la gente era cortés pero no precisamente amigable, así que tuve que leer un libro todo el viaje. Afortunadamente me toco junto a la salida de emergencia, así que tuve espacio para estirarme. También fue la primera vez que rente un auto (auf Deutsch natürlich), de por sí tengo problemas con el GPS en español, no se imaginan las perdidas que me dí con el mentado Navigator en alemán, fácilmente maneje un acumulado de doscientos kilómetros perdido en mi semana en tierras alemanas. 

            Sufrí mucho para estacionarme (una auténtica odisea), no lo puedes hacer libremente como en las calle mexicanas, los alemanes tienen una especie de “permiso” para estacionarse que sólo te da acceso a ciertos lugares. Lo padre del sistema es que cada conductor llega y paga el tiempo que estuvo, NADIE los checa, cada cual tiene el valor moral de poner cuánto se tardó y paga. Los pocos sitios privados para estacionarse son carísimos (entre 2 y 6 Euros por hora).

            En Alemania no hay “viene – viene”, ni quién te expenda la gasolina, ni quién te pase el papel para secarte las manos y demás servicios sin sentido. Disfrute mucho esta falta de gente que te hace cualquier favor ridículo por recibir tus monedas, lo malo de esos servicios, es que nos hacen inútiles para muchas cosas, porque sufrí al momento de llegar a la gasolinería. Al igual que el 95% de los mexicanos, nunca en mi vida había cargado combustible por mí mismo y me estrese un “poco”: “¡Ay! ¿Cómo le echo el diesel?”. Le tuve que pedir a un alemán muy amable que me orientara (y me gane una mirada de “¿Es en serio?”), así que llene mi tanque, pase a la tienda a pagar y listo. ¿Se imaginan cuántas personas en México se irían sin pagar? Para los alemanes no cabe esa posibilidad, porque no creo que conozcan lo que es la tranza o el agandaye (palabras muy comunes en nuestra sociedad).

Mi "casita" y mi "cochecito" en Alemania
Hablando del auto, nunca pensé que tendría esta oportunidad pero, maneje un Audi. No soy amante ni conocedor de carros, pero no necesito serlo para reconocer que es otro nivel de Auto y manejo; además era Diesel, así que fue mejor aún porque me dio 21kms por litro. Amo el Diesel, si pueden, tengan uno con este combustible, son lo máximo (y si es un Audi, pues mejor aún).

            Manejar en tierras teutonas es otro mundo literalmente: Se respetan los límites de velocidad, claro que siempre hay quién los rebasa, pero no es algo tan grosero como en nuestro país, digamos que se pasan del límite de manera civilizada y con sentido común, yo nunca paso de 100km/h en autopistas mexicanas y en las alemanas tenía que manejar a 140km/h porque sólo van a 100km/h los camiones más lentos. En las carreteras federales, a menos que sea un tractor, NADIE rebasa, y es que no hay necesidad porque todos van a buena velocidad, en todos lados hay letreros claros de los límites y salidas. En las poblaciones sólo hay zonas de 30km/h y de 50km/h, las cuales son respetadas siempre.

Los semáforos también son especiales: la luz ámbar no sólo sirve para que sepas que ya viene el rojo, también te anuncia cuando viene el verde. Esos mismos semáforos son versátiles, ya que van ajustando sus tiempos de acuerdo a los peatones o ciclistas esperando o cómo esté el tráfico en la otra vía. El peatón y los ciclistas tienen la preferencia, en TODOS lados. Además en horas y días inhábiles, se desactivan los semáforos, por lo que el tránsito es libre y fluido, con el característico orden y respeto alemán (lo cual repercute en ahorro de energía). Aclaro, TODO estos aspectos de tránsito los vi en el pueblo que me hospede (Heidenheim an der Brenz), obviamente se veía lo mismo (o más) en las grandes ciudades.

Carretera Federal A466
Los autos viejos que observe estaban muy bien cuidados sin nada de humo y manejaban igual de rápido que el resto, nunca encontré perros atropellados, motociclistas sin casco, ninguna basura en el camino, ningún auto contaminando, sin el acoso de imbéciles que se creen pilotos de formula 1, sin casetas de cobro, sin baches, sin topes (que son monumentos a la ignorancia e imprudencia), TODOS ponían direccionales (en México las uso a pesar de sentirme tonto porque casi nadie las usa) y me llegue a preguntar: “¿Habrá accidentes en este país?” Seguramente los tienen pero, con la prudencia y sentido común con el que manejan, han de ser muy esporádicos.

También había tramos de camino en reparación pero, a diferencia de lo que pasa en otros lugares (donde llegas a perder hasta una hora), el tránsito era fluido, porque se notaba la planeación de la obra, los caminos estaban bien delimitados. Al ver su maquinaria para las reparaciones y me llamo la atención una que destruye el camino viejo para reciclarlo y usarlo para el camino nuevo (en este país no se desperdicia nada).

El único claxonazo que escuche fue cuando, según yo, me incorpore a una carretera de manera muy prudente (así es en México) y alguien en el otro carril me tocó el claxon una sola vez (supongo que esas son sus mentadas de madre), allá ni cuando pones el seguro al coche suena el “bip” (la primera vez pensé que estaba descompuesta la alarma), ni siquiera en los congestionamientos de tráfico (que son súper fluidos) llegue a escuchar escándalo, eso habla de un pueblo muy educado y decente.

Mi callecita en Heidenheim an der Brenz
            Mientras manejaba llegue a ver venados, ardillas y hasta liebres al lado carretera, y no precisamente atropellados, porque la gente es muy respetuosa de la naturaleza. Eran paisajes increíblemente bellos cuando manejaba por las autopistas y carreteras por las que transite, de haber habido acotamiento (y haber sido legal) hubiera sacado una cantidad impresionante de fotos (aún más de todas las que saque en mi estancia). Es una verdadera lástima que no haya podido fotografiar, de manera cuidada, esos bellos paisajes que me llenaron las pupilas. Lo triste del asunto es que después de transitar estos hermosos caminos durante algunos días, ¡Te acostumbras a la belleza! Y eso es algo tan típico del ser humano, ya que a TODO se acostumbra uno (tanto a lo bueno como a lo malo) y no lo puedes evitar. Por lo mismo ya no te maravillas, y dejas de valorar lo que tienes (así como hacemos nosotros) pero los alemanes, independientemente de la costumbre, siguen cuidando su país.

            Creo que Alemania es el peor país para pedir indicaciones cuando te pierdes, algo que a mí casi no me pasa (¡ajá!). Ahora entiendo porque hay tantos coches con GPS; una persona me dio indicaciones erróneas (o tal vez le entendí mal), a otro señor no le entendí nada y un par de chicas salieron huyendo como si hubieran visto al diablo (y eso que iba bien camuflado para que no se dieran cuenta). Después de un par de perdidas, opte por revisar mis caminos previamente con el Google Maps para saber si mi Navi no me estaba tomando el pelo. Además, ¡No conocen sus pueblos vecinos! Estaba perdido en Göppingen y me decían “Es que no sé dónde está Böhmenkirch”, ¡cuando sólo estaba a 20kms de distancia!

Uno de los aspectos que me avergonzó hacia mis adentros es la psicosis y/o paranoia que vamos desarrollando por nuestra vida diaria en México. Por ejemplo, me sorprendían las incorporaciones a las pistas, las cuales hacen a alta velocidad y me apantalle las primeras veces porque pensaba “Este chango no me ha visto y va a chocarme” pero no, se incorporaban a una lateral y, después, con todo orden a la pista, y es que uno ya trae ese manejo a la defensiva en nuestro país, en dónde no basta que manejes bien, sino que te debes de cuidar de los simios que van al volante.

El progreso no está peleado con la naturaleza
Otro aspecto en el mismo tema, los alemanes tienen la costumbre de ir atrás tuyo tipo “carrusel”, obviamente eso me incomodaba (por todas las precauciones que tenemos en nuestro país) y me preguntaba “¿Por qué me está siguiendo este tipo?”, así que bajaba la velocidad y ellos también, entonces aceleraba ¡Y ellos también!, eso en verdad me sacó de quicio pero, con el paso de los días, comprendí que es normal para ellos porque aprovechan al más adelantado para avanzar más, sobretodo en las carreteras federales en donde no puedes rebasar, aunque al inicio te asustas pensando “¡Me están siguiendo! ¡Me están siguiendo!”, después te das cuenta que no hay razones para que te sigan, pero es parte de nuestro instinto de supervivencia en un país en donde la tranza, la extorsión, la criminalidad y demás están a la orden del día.

Mucho se les critica que son fríos y cuadrados, pero también tiene sus ventajas, cuando cambian de carril lo hacen de manera ordenada pero con decisión (hasta brusco pudiera sentir cualquier mexicano), lo hacen en el momento adecuado y no hay mentadas de madre ni señas obscenas, porque nadie se siente agredido ya que es parte de su personalidad fría pero muy práctica, la cual no me molesto en lo absoluto.

En Deutschland se demuestra el compromiso de las personas con su país, ya que no se sientan en espera que el gobierno les resuelva los problemas. Cada país tiene el gobierno que merece, obviamente si tenemos una cultura corrupta, tendremos gobernantes corruptos. ¿Acaso creen que el gobierno alemán les proporciono esos autos nuevos? Claro que no, el alemán tiene la cultura de cuidar sus cosas. En Alemania no es necesaria la verificación porque el compromiso de cada conductor con su país es palpable. Los mexicanos nos quejamos de la verificación de gases pero ¿han visto cuánto imbécil contamina groseramente con su carcacha? Y eso aún con los programas de verificación, ¿se imaginan lo que sería sin ese programa? Si fuésemos responsables, no habría tal programa (como pasa en Alemania). En el mismo rubro, nos quejamos del estado de las carreteras y de las cuotas, los teutones no pagan casetas y sus carreteras están impecables, pero TODOS pagan sus impuestos (y muy altos, cabe mencionar).

Autopista A7
Nos quejamos mucho de nuestro gobierno y lo que nos falta respecto a otros países pero ¿qué hacemos nosotros por nuestro propio país? NADA, todos queremos recibir pero no queremos dar absolutamente NADA. Me alegra mucho haber escrito mi ensayo sobre México antes de escribir este viaje a Alemania porque me quede muy corto en mi crítica.

Me da impotencia el ver el estado en que tenemos a nuestra maravillosa tierra, ojalá todos pudiéramos ir a Alemania y ver todo lo que vi, para que nos diera vergüenza y fuéramos conscientes de lo que hacemos con nuestro hogar. Tristemente muchos compatriotas son “candil de la calle y oscuridad de su casa” porque, cuando van al extranjero se comportan a la altura pero, al regresar, vuelven a ser los mismos marranos, corruptos, irresponsables e irrespetuosos que eran antes de su partida. Personalmente no me costo trabajo adaptarme a esa cultura, porque soy igual de ñoño, cuadrado y respetuoso que ellos, de ahí vino mi enojo, no es tan difícil ser como ellos y, sin embargo, no nos interesa serlo.

            En mi siguiente escrito analizaré un poco más de aspectos culturales con algunas conclusiones sobre lo positivo y negativo de ambas culturas.

Hebert Gutiérrez Morales.

2 comentarios:

Kris dijo...

Hola Hebert,

se me hizo muy interesante leer tus impressiones de mi país y tienes la razon en decir que uno (lamentablemente) se acostumbra a cualquier cosa. Sé que muchos alemanes han perdido la vista a la belleza de su país y tienden de quejarse de demasiadas cosas... triste verdad...
Sólo un comentario. Sí hay algo como la verificación, se llama "TÜV" y viene cada 3 años (o 2?), sólo que no es para coches nuevos (pensando que deberían estar bien, verdad?). Pero en mis tiempos de estudiante/maestra joven con coches usados, el TÜV venía con mucha amenaza de que si tu coche no lo pasa, ya no puede circular. Y no solo checan los humos, se checa todo, frenos, llantas, luzes, si los cristales no estén rotos, cualquier cosa que yo - ignorante de la tecnología - no sé de que se trate, pero sé que sirve para que los coches que estan ciculando estan seguros para el trafico y los demás.
Además sí quiero mencionar que todo el orden, el cumplimiento con las reglas, existe no sólo porque los alemanes son tan concientes de todo - hay multas enormes por estacionarte mál, andar demasiado rápido (Me acuerdo de haber tenido que pagar 60 DM, algo como 500 Pesos de hoy en día, como estudiante pobre porque andaba con 76km/h en una zona - fuera de ciudad - de 60. Duh... Ah, y no creas que un policia que paró, simplemente me llegó una foto de evidencia a mi casa y tuve que pagar...), por tirar basura en donde no se debe, por juntar demasiada basura en tu casa (Mis papas estaban en una pelea larga de no tener que pagar la cuota de una casa de "3 personas" después de que me había ido a México pero seguía registrado en nuestro pueblo...
Bueno... muchas cosas... pero siento que la educación viene con castigos y lo que he dicho siempre desde que llegué a México es que sólo hay que implementar algo así aquí, de ahi pagar bien a los policias para no crear la necesidad que se vuelvan corruptos y siento que las cosas podrían mejorar significante y rápido en México - un país de mucha cultura y belleza. O como dice mi papá que ha venido a México como 10 veces: "México se me hace más bonito cada vez que viajo. No porque hayan cambios, pero porque al inicio lo que vez es la basura, el cáos y las diferencias a Alemania." Pero la belleza de México está un poco más escondida y hay que encontrarla, pero tiene muchas muchas cosas bellas y por eso a mí me gusta vivir aquí. :-)
Muchos saludos.
Kris

PD: El uso o más bien el no uso de las direccionales será lo primero que multaría fuertemente en México. :-)

varelad1 dijo...

Felicidades por tu viaje Hebert, qué padre que tuviste esta oportunidad. Este viernes viajo por tercera vez en mi vida a Alemania, junto con varios colegas de la Dispo para el tema ProCKD, pero creo que nuestro viaje no será tan emocionante como el tuyo con respecto a los lugares en donde estuviste. Pero de cualquier manera hay que disfrutarlo ¿no?.
Muy de acuerdo con tus comentarios y creo que nos falta mucho por hacer y por madurar como sociedad para llegar al nivel de los europeos. Saludos