sábado, 24 de septiembre de 2011

Diálogos con “Piti”

            Dentro de mi léxico diario utilizo la palabra “pachequear” y, las personas que no me conocen, han de pensar que soy un marihuano de primera. Afortunadamente nunca he probado alguna droga, sin embargo tengo la fortuna de pensar de forma extraña sin tener que inhalar algún psicotrópico. Felizmente he encontrado en mi camino amistades que pueden divagar con pensamientos excéntricamente congruentes (por lo menos para mi lógica) y nos denomino los “Pachecos naturales”, porque somos así de nacimiento, sin necesidad de nada para decir incoherencias que, en ocasiones, resultan brillantes.

            Una de esas personas es “Piti”, más adelante podrán leer el por qué de este sobrenombre. El caso es que recientemente tuve comunicación vía mail con él y salieron algunas ideas muy valiosas que me gustaría compartir con ustedes. Iba a titular este ensayo como “Diálogos en confianza”, pero como no quiero que Cristina Pacheco me demande, pues se quedo con el título actual.

            Voy a seccionar este dialogo por temas específicos, y voy a identificarnos con las letras P y H.

Sobre los “derechos” de los libros
P: Como sugerencia te recomiendo un libro muy delgadito del hermano del Chanclotas, sobre redacción (él no sabe que se lo robe y espero que por ti siga en la ignorancia) es muy práctico y ayuda mucho pues abunda en excelentes ejemplos que enriquecerán tu estilo

H: Mejor préstame el libro (y no le digo al Chanclotas que se lo robaste), porque esas obras pachecas ya no se encuentran.

P: Nos viene al dedillo el refrán de que "el león cree que todos son de su condición”, y por ello se me erizaron los pelos de la nuca cuando imagine que te lo prestaba y jamás lo volvería a ver, aunque te activara, buscara, cobrara, balconeara, y todo lo que terminara en ara...  Sin embargo, has tenido la gentileza de obsequiarme un par de libros - por cierto bastante mafufos - que versan sobre temas de ovnis y como nos sembraron en la tierra, los cuales son realmente una colección de tradiciones ya antes leídas por un servidor. Por ello te facilitare el libro con alegría y gran confianza, no por el temor de la amenaza de acusación con el Chanclotas, primero porque sé que no lo harías, segundo si lo supiera, ni le interesaría pues no lee, tercero ya ni lo voy a ver y, si lo encuentro fortuitamente, le lavo el cerebro con cualquier tema muy básico y con eso se llena o de plano le hago glorieta. Entonces para no alargarme con mi rollo, te lo presto desinteresadamente pero, ya de pasada, préstame uno que, desde tu punto de vista, valga la pena leer. Tú dices cuando nos damos el abrazo de Acatempan e intercambiamos libros. Quizá podríamos iniciar un club de lectores en el cual nos prestáramos libros, nos reuniéramos eventualmente y comentáramos los mismos, y todavía mas ambiciosos, ¡Compartir opiniones sobre nuestros textos!

H: Respecto a los libros, no te preocupes Piti, sé que eres igual de neurótico y/o paranoico que yo (incluso más), por eso mismo te dije que me lo prestaras, para estresarte un poco con la idea inicial de que lo perdieras. No es por ti, pero mis valores me impiden robar, ¿Soy tonto? Tal vez ¿estos valores me estorban más de lo que ayudan en el mundo actual? ¡Por supuesto! Y sin embargo son lo que soy y, aunque he intentado con vehemencia, no puedo deshacerme de ellos. Sabía que te iba a encantar el texto de pachequeces, sólo seres naturalmente mafufos como tú o yo valoran esas obras.

Sobre el libro del Chanclotas, no te preocupes, no lo quiero (por el momento), créeme que he crecido mucho con los comentarios que los lectores me hacen en el blog. Irónicamente las más ácidas críticas son las que más productivas me resultan para mejorar mi escritura y, a veces, hasta mi persona.

Ahora te la voy a devolver, porque conozco tus antecedentes, prefiero regalarte libros que prestártelos y, como los actuales me gustan mucho, prefiero no hacerlo por el bien de nuestra amistad y para perpetuar estos diálogos tan interesantes que sostenemos (tanto de manera escrita como en persona).

Lo del club de lectura me parece una excelente propuesta, pero me gustaría que estuviera mi comadre Les, porque así tengo testigos de que te preste el libro, además enriquecería bastante la plática.

P: El club de lectura /e intercambio de comentarios sigue en pie cuando quieras, Por cierto ¿cuando me regalas el siguiente libro? No importa el género (solo que no sea de texto de primaria) ¡Lo recibiré con gusto!

Y te aclaro, que haya tomado prestado sin avisar un libro ¡si es robar! Pero considera, el que lo tiene no lo lee, lo cual significa que se vuelve mostrenco y no permite que otros, que sí lo pueden aprovechar, se beneficien con su lectura; además el que pondere, estime y admire al que lo escribió, de veras reduce de manera drástica el sentimiento de culpa por el préstamo sin avisar, ahora pregúntate ¿el que escribe y publica un escrito lo hace para que quede olvidado en un oscuro armario? o ¿para que comunique su saber, sentir o trasmita su espíritu al que lo lee? También tengo principios y valores, ¡las obras no deben morir sin conocerse!

H: Pues, por el momento, no veo alguno que me plazca regalarte pero, te aseguro, que en cuanto tenga uno de tu estilo, te lo aparto. Me encanto tu manera de justificar tu robo, si lo ves desde la perspectiva del libro y del autor, tienes razón (aunque sigue siendo robo). Pero tu planteamiento es adecuado siguiendo la lógica que no todo lo legal es ético ni todo lo ético es legal.

P: Y aún trasciende a lo religioso: en el éxodo, cuando Dios les dio la tierra prometida a los judíos, una avanzada que fue a conocer el lugar, regreso con un gran racimo de uvas y mucha miel y, realmente, ¿a quien crees que pertenecía el lugar y sus productos? ¡Pos a los Filisteos! Pero no cuidaban el lugar y los Israelitas lo supieron aprovechar - Claro se los dio Dios - ¿y quien crees que me pone los libros enfrente? Pos el mismísimo Yahvé ¿quien contra él? ¡Nadie! Como puedes ver, cubro perfectamente el perfil de embaucador de libros (y a mucha honra). En fin, todo se resolverá con que en nuestra siguiente interacción personal ¡pos me cuides las manos!

H: No te voy a cuidar las manos Piti, si te considerara nocivo para mi persona, ya hubiera dejado el contacto contigo desde hace mucho tiempo.

P: Gracias, me ayuda y es mucho mejor el factor sorpresa (es broma)

Sobre la libertad
P: El inicio de algo que he pensado hacer en mis tiempos libres, los cuales (aunque no lo creas) son muy cortos, debido a que actualmente me muevo única y exclusivamente por lo que me gusta y en cuanto aparece el mínimo matiz de responsabilidad... lo abandono con absoluta libertad, por ello casi nunca acabo algo. Ése es mi concepto de libertad, habrá que ver en que momento me lo coarta el hambre pero, por lo pronto, no me preocupo.

H: No lo sé, tal vez para ser humano haya que renunciar a la libertad; hay un libro muy interesante de Erich Fromm “El miedo a la libertad” y son muy pocos los humanos que les gusta ser libres. Yo sólo huyo al compromiso de pareja pero, en lo demás, soy felizmente domesticado

P: Mi criterio en relación a la Libertad está fundado en 40 años de levantarme temprano, estudiar y trabajar a la vez, sostenerme personalmente y después a una familia, luchas para sobrevivir en empresas en las que cada vez hay mayor competencia, aceptar hacer lo que, a veces, va contra nuestra ética o moral, e inclusive deformar nuestro ser personal en aras de sobrevivir en un empleo, perder algo de identidad vistiéndote, adaptándote, obedeciendo, alquilándote y a veces degradando tus propios valores ya que, eventualmente, hay que apechugar cuando te ves obligado a poner en una balanza tu orgullo, o ego, contra la seguridad de tu familia (por ejemplo, un regaño injusto del jefe). Por cierto, los jefes generalmente no sirven para nada, si no me crees ¡ve a tu alrededor!

H: Comprendo tu concepto de libertad y lo agobiado que te sentiste en 40 años, lo experimente unos cuantos meses y estoy totalmente traumatizado, así que no puedo asegurar volverme a relacionar, porque esa represión que las familias mexicanas aplican sobre nosotros es auténtico terrorismo moral.

Respecto al trabajo en empresas no tengo el valor moral para refutarte nada en absoluto, tienes la razón en TODO lo que escribes. Por eso mismo digo que nos prostituimos en estos trabajos, pero la gente es tan inculta que piensa que la prostitución sólo es sexual e ignoran (o quieren ignorar) que en el mundo actual hay muchas maneras de venderse, sólo que casi nadie quiere reconocerlas, para no ser tachado de “prostituto” o “prostituta”. A veces tienes una familia que justifique este sacrificio de dignidad pero, muchas veces, son la comodidad o rutina a la que uno se ha acostumbrado.

Sobre tomarse personal temas laborales
P: La gente puede gastar energía en perjudicar a otros, disfrazando de profesionalismo lo que a leguas se nota que es personal. Por eso hay consecuencias a su alrededor, y en su mismo ser, al hacer las cosas de manera indebida y abusar de un poder, que en realidad no tiene, con el afán de llenar un vacío en el ego, inconscientemente se perjudica a sí mismo.

A la larga esas actitudes se tergiversan como valores, y no lo son. Así, después de ganar una batalla, utilizando poder, energía y recursos, que pueden ser aprovechados en actividades mucho más constructivas, ese triunfo en realidad es un fracaso, pues uno daña su espíritu, su consciencia, su salud y hasta el cuerpo.

Es increíble cómo se arriesgan los resultados de una empresa, persona, ciudadpaís cuando se manejan las cosas por miedo, odio o negativamente. Se podrían lograr éxitos si se manejará con positivismo, alegría, cordialidad, compañerismo, lealtad, objetividad y todos los valores que ayudan al crecimiento del espíritu y de la persona o empresa.

Sobre la originalidad en los humanos
H: Los humanos somos seres de costumbres, ya que nos dan identidad y nos mantienen en nuestra zona de confort. Hay que caer muy bajo o elevarse demasiado para encontrar un motivo para cambiar y, como son raros esos seres, casi todos los humanos ya tenemos el camino fijo hasta el final de nuestros días.

P: Es el momento de modificar los intereses y buscar nuevos objetivos que cubran los vacíos existenciales que se presentan. Por ello, todo lo que en otro tiempo no pude hacer, ahora lo intento: leer, escribir, pintar, vestirme como mamarracho, dejarme crecer el pelo, hacer ejercicio, asistir a conciertos, andar en bici por el zócalo del DF, etc. Aún a costa de las críticas de quienes no ven que en eso que hago radica mi libertad y, con ello, mi felicidad. Solo te digo que alguien, a quien aprecio mucho, me dijo: "Piti, tu nuevo y principal objetivo es vivir el mayor tiempo posible, de la manera más sana posible y satisfacerte en todo, sin inhibiciones y cortapisas, con la única condición de que es esos actos NO perjudiques a tu prójimo". Y ¿sabes qué? Así lo estoy intentando hacer, pero es difícil No te imaginas cuánto pesa mi experiencia vivencial con tantos prejuicios y tabúes.

H: Por eso mismo encuentro muy nutritivo que empieces a ver por ti, sin importar la edad, como dice Jodorowsky “Si no es ahora ¿cuándo?”. Y no creo que te afecten (tanto) las miradas de los demás, recuerda que la Sociedad mexicana está acostumbrada a juzgar todo lo que es diferente a ellos pero, si todos fuéramos de acuerdo a lo que quiere la sociedad, seríamos inmensamente infelices o miserables (como muchos lo son). Si de algo te sirve, te admiro por ser cómo eres, tal vez no esté de acuerdo en todo, pero me alegra que hagas cosas distintas y pienses muy a tu manera, siendo lo más auténtico posible (a veces se logra, a veces no). La persona que te dio ese consejo es sabia, sin que tenga el placer (o disgusto) de conocerla. Respecto a los prejuicios y tabúes, si en algo te ayuda, no eres el único Piti, ten en cuenta que rara vez serás aceptado, mientras te aceptes, basta y sobra para tu salud mental y emocional.

Trabajar para dar nivel de vida a los hijos
P: Naturalmente sobre mi espalda hubo, casi siempre, la responsabilidad de llevar a feliz termino la gestión familiar; sólo el que tiene las vivencias sabe lo que significa sacrificar tiempo, y libertad, para lograrlo; y lo hice con alegría y amor, ¡pero muchos años! ¿Imagínate lo que me significó ver a mis hijos ya profesionales, autónomos y felices?  Pero, de pronto, ¡Ya no me necesitan!- por lo menos económicamente.

H: No sé lo que es estar de tu lado, en cuestión de lo que el padre sacrifica por el desarrollo de los hijos, pero sí sé lo que es estar del lado de tus hijos. Hoy en día mis papás (biológico y putativo) me buscan ¿Y para qué? Los necesitaba de niño, ahora (y perdón si me oigo rudo) no me son necesarios, porque ya tengo mi propia vida y no formaron un vínculo en mi niñez por lo cual me sienta obligado a convivir con ellos (como sí lo hay con mi madre que, aunque a veces me saque de quicio, no dejo de frecuentarla y ver por ella). ¿Es justo? Tal vez no lo sea pero ¿puedes culpar a tus hijos? Tal vez puedas o tal vez no pero, mafufadas aparte, así es y no lo puedes cambiar.

P: Necesito rumiar algunos días tus comentarios, porque ahí no puedo soltar palabras ligeras, aunque sí me has puesto a pensar.
H: Tal vez fui duro con mis palabras respecto a los padres, pero no creo haber mentido.
P: Sigo pensando

Sobre este ensayo
H: Ha sido una delicia leer tu mail Piti (y contestártelo también), me he reído a carcajadas (lo bueno es que ya están acostumbrados en la oficina y nadie me juzga); por eso te pido autorización para publicarlo, a modo de conversación en mi blog. Obviamente cuidando los detalles sobre el Chanclotas. Creo que mencionas muchos puntos existenciales que vale la pena compartir. Luego nos damos el abrazo de Acatempan.

P: Compartir nuestras conversaciones a terceros es para mí, como dijo mi antiguo jefe Echeverría (que en el infierno se este cociendo - sexto nivel, lado derecho, sección cabrones criminales -), no me resulta malo ni me resulta bueno, sino todo lo contrario.  No olvides que no perteneciendo a tu H empresa, ya estoy arriba de todo bien y todo mal; mis lazos con ella son como de quién en la época de los primeros cristianos besaban la cruz pa’ que con ella los mataran, pero eso es chivo brincado. Por todo eso ¡mándaselos! A ver si no se inquietan y retuercen como tlaconetes con sal en sus escritorios.

H: Sobre compartir nuestra comunicación a terceros, no te preocupes, lo voy acomodar, le doy formato y te lo envío para tu Vo. Bo. Antes de publicarlo, ¿te parece?

P: Está muy bien, favor de enviar con el pseudónimo del "Piti" en honor a mi cánida mascota, que en paz descanse, "Pitirijas " y nunca digas quien soy. Por cierto que tal si te envío mis cuentos y los montas en tu blo?, escribo “blo” porque mi nivel técnico me impide escribir blog.

Sobre nuestras contestaciones largas
P: Gracias por tu tiempo aplicado a leer este escrito
H: Debido a la novela que tuviste la amabilidad de escribirme, tengo que tomarme mi tiempo contestarte párrafo a párrafo.
P: Ojo por ojo y diente por diente significa equidad en la venganza, ¿porque has escrito un texto más grande que el mío?  Me comprometes a agrandar más el que estoy a punto de sorrajarte, pero no te voy a seguir el juego, solo te escribiré estas cortas palabras.
H: Pinche Piti, ¿ves lo que ocasionas con tus pergaminos? Tengo que encontrar una ventana grande de tiempo para poder contestarte, y por lo mismo me he tardado tanto en hacerlo.
P: Bueno, sin querer, me alargue. Saludos a todos los que tengan ojos y ¡hasta luego! (esto me lo robe de Borola, para que veas que por todos lados me pepeno lo que encuentro.)
H: Bueno, ahora mi respuesta fue más concisa.
P: ¡Qué bueno!
H: Un saludo y (si te bañaste) un abrazo.
P: Cuando me bañe te aviso pa’ lo del abrazo

“El Pitirijas” y Hebert Gutiérrez Morales.

2 comentarios:

varelad1 dijo...

Hola Hebert,
Muy interesante formato el de los diálogos, y aunque no tiene un principio, un final o una secuencia lógica para saber de dónde vienes y a dónde vas, me gustaron mucho los temas de la prostitución laboral, los comentarios acerca de padres e hijos en las distintas etapas de la vida (y tu punto de vista tan duro pero objetivo al respecto), el tema del intercambio de libros y "círculos de lectura", etc. Pude percibir que el tal Piti es alguien con mucha experiencia en todos los aspectos y por ello debe ser una persona muy valiosa como amigo o compañero de lecturas.
Un abrazo y excelente semana.

Anónimo dijo...

Mi estimado Heberto! Primero quiero decir, jajaja tu foto del blog bailando es genial, me gustó mucho, que buenos recuerdos caray, pero ya pronto los he de revivir, regresando al asunto y sobre el tema en cuestión ¿Qué más le puedo agregar? Me reí, reflexione y recule en diversas ocasiones por el escrito, la verdad suena grato tener una charla fumada, con su toque de seriedad, en donde los prejuicios de está o cualquier sociedad no sean el principio básico para imponer un tema en cuestión, en donde la honestidad y el respeto sea el preámbulo de una buena amistad.
Sin duda tengo hartos comentarios, pero ojala que sí tengamos un club de lectura (ya me apunte), y que tengamos un tráfico de libros, aunque debo comenzarlos a comprar, porque los de la primaria ya no me funcionan jejeje
Un abrazo, que estés muy bien, buena vibra y bendiciones.