domingo, 29 de enero de 2012

300

            Este Sábado estaba algo bajo de pilas, tal vez deprimido, todo por una semana sui géneris y, por lo mismo, algo desgastante; así que decidí suministrarme una dosis fuerte de adrenalina y para ello decidí ver “300”

“This is Sparta!” - Leónidas

Como mencione anteriormente, he sido amante de las historietas desde hace bastantes lustros, sobretodo las que son de alta calidad. Me parece que a partir de obras de arte, como las de Frank Miller (autor del Cómic en el cual se basó esta película), es que nació el concepto de Novela gráfica, para diferenciar a las obras normales de las de calidad excelsa.

No me queda duda que “300” es una película netamente para hombres, ya que es difícil que alguna fémina soporte tanta violencia, mujeres desnudas atractivas y sangre a morir (literalmente). Por eso mismo, mucha gente descalifica este filme, ciertamente no es apta para todo público (ni siquiera siendo adulto) pero, desde mi punto de vista, más potente e impactante que la violencia y mares de sangre, resulta el mensaje de lealtad, honor, justicia, libertad y heroísmo que todas las escenas duras en su conjunto, es más, éstas últimas son el condimento perfecto para realzar las cualidades de la obra.
          
“Espartanos, preparad el desayuno, y alimentaos bien, ¡porque esta noche cenaremos en el infierno!” – Leónidas

Cuando inicia “300” y se describe la niñez espartana, es una alegoría muy clara a lo que es la vida en sí (lo cual no significa que vayas matando lobos en cada esquina). Muchas veces nos quejamos de los problemas que nos acontecen pero, en realidad, no seríamos quienes somos si no hubiéramos enfrentado los mismos. Si sólo tuviéramos situaciones con resolución sencilla no nos forjaríamos un carácter ni obtendríamos madurez. Obviamente la niñez espartana de Leónidas es un caso extremo pero nos recuerda que el precio a saldar por la sabiduría y fortaleza personal, herramientas necesarias para el mundo, es alto y hay que tener el valor sufriente para pagarlo.

            La emoción de los espartanos al ver la superioridad de las hordas persas, escandalizó a su aliado arcadio al grado de preguntarles: “¿Acaso están locos? ¿Por qué sonríen ante tanta adversidad?” a lo que se le contesta con una explicación sobre una muerte hermosa (o relevante). Muchos deberíamos aprender a vivir de manera intensa, aunque sea brevemente, en lugar de tener una existencia larga pero aletargada.

“La Vida es una obra de Teatro. Lo que importa no es que dure mucho, sino que sea bien actuada” – Alejandro Jodorowsky

            Los espartanos no eran exitosos guerreros sólo por su bravura e inteligencia, sino el concepto de la Falange muestra que también eran solidarios y sabían trabajar en equipo. No cabían los egoísmos, ya que uno protegía al otro y no había lugar para éxitos individuales, o ganaban todos o perdían todos y ese mensaje de trabajo en equipo queda plenamente explicado con la falange espartana.

            Sin lugar a dudas el personaje de Leónidas ha de ser de los más memorables en la historia del cine y, lo mejor de todo, es que en realidad existió. Muchos podrían tacharlo de cruel al rechazar a Ephialtes de su ejército, sin embargo fue todo lo contrario. En realidad su actitud fue bastante generosa y respetuosa: por un lado no puso en riesgo a su ejército por una malentendida bondad hacia alguien que no embonaba y, por otro lado, su actitud hacia el jorobado fue leal, ya que lo pudo aceptar en su armada y dejarlo morir como carne de cañón, sin embargo el líder espartano mostró honorabilidad al no jugar con los sentimientos o ilusiones de otra persona.

            “¡Espartanos! ¡Tiren sus armas!” a lo que Leónidas contesta “¡Persas! ¡Vengan por ellas!” El film está llena de diálogos impresionantes, inteligentes y motivadores, la verdad es que me faltó poco para irme a comprar una disfraz de espartano, incluyendo la espada, lanza y escudo, listo para salir a combatir al lado de Stelios y Astinos (lo malo es que ya no tengo siete años para hacerlo sin sentirme ridículo  ¬_¬U).

            Leónidas nos da un claro ejemplo de lo que debe ser un líder, ya que siempre está peleando al frente de sus hordas, sin sentirse superior por ser el rey de Esparta, no está plácidamente sentado esperando que sus soldados hagan el trabajo sucio, él lo hace por sí mismo y les demuestra cómo hacerlo bien. No es necesario estar en un campo de batalla para demostrar auténtico liderazgo ya que, en cualquier ámbito de la vida, las palabras podrán convencer, pero la congruencia con las acciones arrastra a cualquiera.

“¡Espartano! Regresa con tu escudo...  o sobre él” - Reina Gorgo a Leónidas

            Una analogía interesante es la estrategia de defensa de las Termópilas, ya que se está seguro por todos lados, pero hay un pequeño resquicio que está desprotegido, el cual es más fácil defender con todos tus recursos. A nivel personal, mientras más completo e integral se encuentre uno como ser humano, podría enfocar sus fuerzas en las pocas debilidades restantes y lograr salir airosos, en lugar de estar dispersos por todos lados y ser apabullados alrededor.

            Los Éforos también son un ejemplo de lo que pasa en el mundo actual, ya que nos recuerda que las personas en el poder no toman siempre las mejores decisiones, en realidad anteponen sus propios intereses antes que el bien generalizado; esto a través de cualquier excusa y manipulando a la población para que crean que es por su bienestar.

            Jerjes es otro claro ejemplo de la egolatría humana, cuando nos embriagamos con cualquier tipo de poder, tendemos a sentirnos divinos. Ningún imperio, huelga decir que tampoco ningún humano, es eterno, invulnerable o imbatible. Es factible que Jerjes se sintiera un Dios por todo el poder que tenía pero desapareció al igual que el resto de los imperios y monarcas, (así como lo harán los actuales). No importan que tanto nos endiosemos ni lo superiores que nos creamos, al final todos tendremos el mismo fin.

            “Tienes muchos esclavos Jerjes… pero pocos soldados” - Leónidas.

            Esta última frase me trae a la cabeza que no es lo mismo respetar a alguien que tenerle miedo. Cuando uno es temido, la traición está asegurada en la primera oportunidad que se presente, ya que ese temor está estigmatizado con un gran odio. Cuando uno es respetado, puede estar seguro de la lealtad de sus seguidores, lo cual se evidencia con el hecho de que uno lo sigue hasta las últimas instancias de su trayecto.

            Me resonó especialmente el buen humor y sarcasmo de los espartanos, y es que me recuerda vivamente la buena vibra que tenemos en mi (todavía) departamento ya que, a pesar del trabajo tan ingrato, el sentimiento de compañerismo y diversión privan normalmente en el ambiente. Por más difícil e ingrata que sea una labor, al tener trabajo en equipo, humor, lealtad y compañerismo, se hace con un gusto impresionante y te aligera enormemente la carga.

            La codicia humana, que te lleva muchas veces a la traición o deslealtad, se refleja nítidamente en el comportamiento de Theron y de Ephialtes, dos caracteres que desconocen la lealtad o respeto y que se mueven por intereses propios, como cada vez es más común en la humanidad de hoy en día.

            En el caso de Ephialtes, además de codicia, también demuestra otra necesidad humana: el ser reconocido y/o aceptado. Es difícil definir dónde termina esa necesidad de aceptación y dónde comienza la codicia. En la pirámide de necesidades de Maslow se nos indica como base las fisiológicas y como cima las de realización, sin embargo, es difícil definirlas antes la variedad de caracteres de la humanidad, ya que a veces las de realización nos son tan importantes que las podemos percibir tan vitales como las fisiológicas.

            Aún más que la violencia humana en contra de sí mismo, es más detestable nuestra agresión hacia los animales pero, al ser sólo una película, reconozco que la escena cuando matan al rinoceronte Persa es lo máximo, una auténtica delicia por lo bien realizada que está. Y es que no sólo fue esta escena, la gran mayoría de las peleas son bastante artísticas por la excelente coreografía con la cual fueron montadas.

            “¡Mi brazo!” grita el mensajero Persa, a lo que el espartano que se lo cortó responde “¡Ya no es tuyo!”.

            Breve paréntesis en el comentario de este filme. A fin de cuentas en nuestros instintos, la violencia tiene un lugar muy alto (tan o hasta más potente que la lujuria), y esto ha sido omnipresente desde que el humano apareció sobre la faz de la tierra. Esta obra es prueba irrefutable del poco grado de evolución que hemos experimentado ya que, por lo menos para el público masculino, la emoción que despierta es innegable. La violencia debería ser desterrada y, sin embargo, pareciera que es un deseo utópico al ser parte de nuestra naturaleza. En el mundo cinematográfico yo identifico dos tipos de violencia: la “chida” o “cool” y la “cruel” o insensible (que me afecta bastante).

Por ejemplo, las películas de Quentin Tarantino, de Robert Rodríguez o las de la trilogía de Matrix las disfruto a tope, ya que resultan divertidamente entretenidas y no serían lo mismo sin tantas escenas sangrientas. Tal vez por el hecho de que son más fantásticas que reales y eso hace que mi mente no se estrese tanto al entender que es pura fantasía. Por otro lado, la violencia más psicológica y cotidiana, realmente me estremece al grado de voltear la cara o cerrar los ojos, por lo mismo que son más terrenales. Yo podría ver 100 veces en mi vida “300” pero no pretendo ver nunca más, por ejemplo, “El Cisne Negro”. Muchos dirán que la agresividad es la misma o hasta menos en el filme de Natalie Portman, pero para mí, al ser violencia más “al alcance de la mano”, más factible, más real, en verdad me estremece al punto de sacarme lágrimas del horror que experimento.

Personalmente, si en un filme hay violencia, debe estar justificada al contribuir a la calidad del producto final. Por otro lado, hay ocasiones en donde nos la podemos ahorrar perfectamente y no afectaría la calidad del filme. “300” es un excelente ejemplo de la primera afirmación y “El Cisne negro” de la segunda. Admito que la película de la bailarina de Ballet deja unos mensajes profundos y valiosos pero, por el simple hecho de las escenas tan grotescas, no la voy a volver a ver.

Volvamos al tema de este ensayo. La muerte de Astinos fue impactante y bien lograda, pero aún más intensa fue la reacción de su papá, el capitán Stelios, ya que se desató la rabia, frustración e incontenible ira de un padre que ve morir a su hijo, y es que no debe de haber algo peor que eso. De hecho tan impactante fue la reacción bestial de Stelios al matar a tantos persas de golpe, como lo fue contemplar sus lágrimas de auténtica miseria, acompañado de los gritos y llanto al ver que su engendro muerto.

“Nunca me he arrepentido de nada, y tampoco lo hago de la muerte de mi hijo por su país. De lo que sí me arrepiento es de no haberle dicho que era lo más importante en mi vida y que lo amaba con todo mi corazón” – Capitán Stelios

Sobre los aspectos técnicos, la banda sonora no será la mejor de la historia, pero cumple cabalmente para resaltar el sentido de cada escena. La fotografía fue excelente, ya que la estética del filme, que fue realizado 100% en fondo azules, creo un ambiente ad hoc para el argumento, ya que fue fiel al cómic al darle ese toque histórico y heroico que merece tal proeza.

“Los espartanos no retroceden ni se rinden. Ve y espárcelo por todo Grecia, para que busquen en su alma al conocer esta historia y, de pasó, busca tú en la tuya” Leónidas al líder desertor arcadio.

El sacrificio de la Reina Gorgo con Theron nos recuerda que las ratas siempre lo serán y nunca cambiarán su manera de ser y proceder, a pesar de sus promesas. Además también evidencia que, para la gran mayoría de los hombres, lo carnal también es una forma importante de ejercer el poder. Y, a pesar de todo, el emotivo discurso de la Reina ante la cámara de consejeros resultó maravilloso y estimulante.

La apasionada inconformidad de Dilios para dejar el campo de batalla sólo es igualada por la intensidad que tuvo para contar una historia heroica de la cual formo parte, incluyendo la escena en la cual deja a sus compañeros atrás.

“Cientos se retiran, un puñado se queda, y sólo uno volteo hacia atrás” – Dilios.



La actitud de Leónidas de pelear hasta el final tenía un claro significado: la inmortalidad, la cual se logra a través de vivir en los recuerdos de su nación y en las leyendas de la humanidad. Sabía que su historia iba a trascender más allá de su muerte. Si se hubiera rendido para simplemente sobrevivir, su nombre sería ignorado en nuestros días, porque los cobardes son abandonados en el desierto del olvido.

La cruel elegancia que muestra Leónidas al decirle al jorobado traidor: “¡Tú, Ephialtes, vive para siempre!”, ése fue el castigo más inhóspito al evidenciar la basura humana que era (hablando únicamente de su putrefacto interior), al ser despreciablemente patético en contra del pueblo que lo vio nacer.

“Más vale morir de pie que vivir de rodillas” – Emiliano Zapata.

El rey espartano fue capaz de sacrificar su orgullo para fingir que se hincaba ante Jerjes, pero fue por un bien mayor cuando permitió un ataque suicida sorpresa contra los persas como última alternativa de triunfo. Y, unas escenas más adelante, la muerte del capitán Stelios me sacó las lágrimas. Fue honorable, pasional, heroica y, aunque suene grotesco, hermosa.

A veces no todas las batallas perdidas son un fracaso, a veces el heroísmo, pasión, seriedad, profesionalismo o como quieran llamarlo, deja patente la valía de una persona o de un pueblo. Pareciera que en el mundo actual es más fácil pasarse el honor por el arco del triunfo que el hacer lo correcto, y claro, ahora se buscan los caminos más rápidos y provechosos en lugar de los más arduos pero loables.

“Mi Rey, es un honor morir a su lado” a lo que Leónidas le contesta a su soldado “Es un honor haber vivido al tuyo”

Puede ser que “300” sea una película excesivamente violenta, es factible que por lo mismo sea censurada, debido a las escenas fuertes y políticamente incorrectas. Sin embargo, el valor de este filme vas más allá de la violencia y derramamiento de sangre. Muchos sólo ven lo superficial e ignoran groseramente todo el sentimiento de honor, gloria, lealtad y valentía de ser humano que hay en esta obra. Todas esas escenas fuertes y crudas son necesarias para resaltar esta historia de 300 hombres que perecieron heroicamente, defendiendo un ideal de justicia y libertad, hace miles de años en la antigua Grecia. 

“Mi Reina. Mi Esposa. Mi amor” – últimas palabras de Leónidas antes de morir bajo una tormenta de flechas persas.

Es obvio que la historia fue romantizada, porque así de subjetivos son los que escriben los registros de la humanidad pero, lo que más inspira de este argumento es que se apega mucho a la realidad (en un 90% admiten los historiadores), y así notamos lo que podemos alcanzar como humanos, tanto para trascender como para corrompernos.

Parte de mi Misantropía se debe a que cada vez hay más Jerjes y menos Leónidas. Cada vez hay más gente como Theron y menos como Dilios. Los Ephialtes sobran y los Stelios escasean. Aunque la batalla de las Termópilas fue real, pareciese que la historia de “300” es pura ciencia ficción y no por el toque romántico e idealista que le imprimió Hollywood, sino por la prostitución constante y/o progresiva que sufre la humanidad actual. Nuestras faltas de respeto hacia nosotros mismos, nuestro planeta y todo lo que nos rodea me hacen percibir esta obra como una película de ficción, a pesar de que haya acontecido en la realidad.

“Él no quería canciones, monumentos ni leyendas, él sólo pidió una cosa: ‘Recuérdenos’” – Dilios citando a Leónidas frente a la Cámara del Consejo.

Hebert Gutiérrez Morales.

6 comentarios:

varelad1 dijo...

Felicidades Hebert,
Excelente interpretación, análisis y crítica de esta gran película.
Yo también la vi y me causó igualmente un impactó profundo por la forma tan gráfica y cruda de mostrar la realidad, pero también por reflejar tan acertadamente la naturaleza humana.
No tengo un interés especial en volver a verla, pero tu interesante narrativa me está invitando a hacerlo algún día no muy lejano.
Por cierto, voy a ver en estos días la de Black Swan, así que luego te doy mis comentarios.
Un abrazo y feliz semana.

Anónimo dijo...

"The Chronicles of Riddick"

La pelicula empieza con el narrador describiendo los motivos de los Necromongers, una raza de conquistadores que viaja a través del espacio en busca del Underverse. Su lider, Lord Marshal comanda sus tropas subyugando mundos y convirtiendo a sus habitantes en Necromongers; aquellos que se oponen son asesinados...
Al mismo tiempo, los Necromonger, un terrible ejército de guerreros perfectamente disciplinados, carentes de percepción del dolor y con unas creencias religiosas particulares pero sin piedad, arrasan en su camino con todo planeta que se les cruza, ofreciendo a sus pobladores dos sencillas alternativas: convertirse o morir.

"conservas lo que matas"

"Watchmen"

Quis custodiet ipsos custodes?
Película Arquetipo, de los super héroes de 1940/ 1960 y la relación de estos en la vida de una nación.

"Mártires"

No apta para menores de 18 años, no apta para personas sensibles al tema de la violencia, ya que contiene escenas de violencia explicita, que pueden ofender y causar rechazo.

La película recibió +18 de calificación en Francia que los productores de la película apelaron. La Sociedad Francesa de Directores de Cine (SRF) también ha pedido al Ministerio de Cultura de Francia de volver a examinar la decisión señalando que "esta es la primera vez que una película de género francés amenazó con tal calificación." La Unión de Periodistas de Cine ha adoptado la misma posición que la SRF, alegando censura.

Una idea que ha trascendido a través del tiempo en búsquedas que van mas allá de la razón, de la sociedad, del ser humano; el desprendimiento absoluto de la vida en búsqueda de un instante.

Manuel P. dijo...

Excelente análisis sobre la película, ya que mientras leía estas líneas pude sentir las emociones que sentí al verla, sin embargo, ahora la veo de manera distinta, ya que no había encontrado ni relacionado todos los detalles que se encuentran en su análisis. Estoy de acuerdo, es una película fuerte, pero que transmite conceptos fuertes y realmente me gustaría aplicarlos todos o cierta parte en mi vida, pero realmente encuentro complicado adecuar esas vivencias tan emocionantes en un día común en la escuela, trabajo etc... Sé que es posible, pero no me imagino por dónde comenzar a vivir como un espartano, en la vida común y corriente libre de guerras de verdad.

Espero encontrar la forma de relacionar esa filosofía basada en la guerra, en la vida diaria.

Muchas gracias por el ensayo profe, me permitió detenerme a pensar por un momento.
Saludos.

Qcho dijo...

Heberto:
Cuando tuve la oportunidad de comprar la película sin dudarlo la adquirí, es una edición especial por lo que me siento a gusto y contento de tenerla en mi colección. De hecho antes de que saliera en mi programa infantil de historia hice una versión radio de esta historia de las termopilas, aunque era un repaso general de la cultura griega, sin duda son estas batallas, como la de Troya, las que tienen un singular sentido de heroísmo.
Hay otra película que en peculiar me gusta o me agrada mucho y que cuando tengo la oportunidad vuelvo a ver, la de “THE KINGDOM OF HEAVEN” o como la llamaron en Latinoamérica “Cruzada”, a mi gusto es una muy buena película y aunque tiene su lado de romanticismo, demuestra ese grado de lealtad hacia la humanidad, que incluso un alma o vida humana vale más que una piedra perteneciente a un lugar sagrado.

Juan Ronin dijo...

Me pareció excelente el análisis que hiciste sobre esta película, una muy buena interpretación no solo del contexto de la obra, sino de su contenido idealista, y me atrevería a decir que hasta romántico (el no querer venderse, el luchar por lo que uno cree hasta el último segundo, el confiar en el grupo como en una unidad).

Quisiera compartir con ustedes la interpretación que tuve sobre la frase de despedida que Leonidas tuvo con Ephialtes.
En muchas traducciones vi que fue traducida como "Ephialtes... ¿Quién vive para siempre?"

Yo lo interpreto como un mensaje no sólo a él, sino a Grecia. Estaban enfrentando a Jerjes, quien se creía un dios y ambicionaba que su reinado fuera eterno, y que los espartanos (al rebelarse) fueran borrados de la historia, y nunca jamas nadie sepa que existieron. Y Leonidas, al enfrentarlo, al ser el primer grupo que lo hizo, quedó en la historia como el hombre que hizo sangrar a un dios.
Años, siglos después, Jerjes y su locura impérica no son recordados, más Leonidas y su valentía idealista sí lo son. Esa es su manera de vivir para siempre. Los espartanos, aún muriendo, vivieron para siempre en la historia.

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias por tu comentario tan interesante y valioso. Normalmente respondo a los mismo vía mail o Facebook pero, al carecer de esas opciones contigo, lo hago por esta misma vía.
Me halagan tus comentarios y tu última reflexión me hizo pensar en muchas cosas que se van perdiendo en el mundo actual. Un abrazo y gracias nuevamente