viernes, 27 de julio de 2012

Cuba . . . . ¿Libre? (Parte II)


Cuba te ofrece mucho a comparación de lo poco que pagas, no a nivel material, sino la experiencia adquirida al conocer un lugar tan sui géneris que se ha opuesto, durante más de 50 años, al Capitalismo regente en el mundo. Independientemente de todo lo malo o bueno que puedan tener, hay que reconocer su valentía, integridad, personalidad, disciplina y voluntad para vivir en austeridad.  Muchos preferimos, ¿para qué negarlo?, la cómoda y aletargada existencia que nos dá el mundo capitalista. Ojalá tuviera el valor e integridad de los caribeños (aunque en realidad no tienen elección) para vivir en un régimen tan difícil, propiciado por el injusto acoso que hacen los Estados Unidos sobre la pequeña isla.

Antes de este viaje, me consideraba un asceta en este mundo comercial, ya que mis comodidades son bastante baratas (comparadas con el resto de mi círculo). En el Capitalismo vives para poseer, comprar o gastar, de lo contrario no eres nadie. Critico al sistema porque, considero, no estoy TAN manipulado, tan enajenado, tan programado para validarme a través del consumo. No necesito mucho para ser feliz, sin embargo, no estoy loco para vivir en un sistema socialista o comunista. Al estar en este último resquicio fuera de la influencia gabacha,  me descubrí capitalista, aunque no a los niveles extremos que respiran en Estados Unidos ni siquiera en la versión tropicalizada que tenemos en México.
La bandera refleja la realidad cubana: difícil pero se mantienen

Algo que censuro del sistema cubano es que casi nadie puede disfrutar en su tierra lo que un extranjero sí. Es ridículo que no puedan tomarse unas vacaciones en Varadero, que no se tomen una cerveza o un refresco (porque no ganan lo suficiente). Había un empleado del hotel que me pedía que le sacara (clandestinamente) unos tragos del bar, ¡y lo hice con gusto! El mexicano standard puede tomarse una cerveza sin que afecte su economía, para el cubano promedio es un lujo. A pesar de que hay playas abiertas para ellos, es triste que los únicos isleños en el hotel fueran los empleados y no exista el turismo local. Sólo casándose con un extranjero, es la única forma en que pueden acceder. Que triste ha de ser no poder disfrutar de las riquezas de tu nación.

Estar aislados del mundo, aunque no a los niveles de antes, hace que mantengan algo de limpieza en su ser, hecho remarcable a comparación de la selva capitalista en la cual nos desenvolvemos. Por eso el nivel de necesidad del cubano se reduce a lo básico, ya que no conocen esa voracidad de poseer más (no por necesidad, sólo por status), dinámica de la cual nadie se salva en el resto de países. Una Isla con pocos aliados en un mundo engullido por intereses económicos y dónde se profesa un tipo de libertad aceptable: el american way of living y sus respectivas versiones tropicalizadas según la región. Cuba es ajena a todo ello, lo cual resulta, simultáneamente, reconfortante y desconcertante.

El cubano, como buen latino, se preocupa por ti, es cálido y trata de tenerte a gusto, te abraza y apapacha. Aunque, debido a su necesidad, cuando se acercaban (invariablemente) venía a mi mente “¿Ahora qué quieren? Seguro quieren venderme algo, que les haga un favor o que les regale algo ¡Qué ya me dejen en paz!”. Tal vez alguno se acercaba con un sentimiento filial auténtico pero, como turista, ya optabas por ponerte a la defensiva ante la perspectiva de que quieren algo de ti (a excepción de los amigos que visitamos, los cuales fueron muy decentes y nos trataron como iguales, hecho refrescante entre tanto agobio).
Otro de los bellos edificios en el centro de La Habana

De hecho lo comentaba con una empleada en Varadero: “Me enoja esa actitud, porque ciertamente traigo muchas cosas para obsequiar, pero me fastidia que me estén acosando constantemente. Doy porque me nace, no porque me estén exigiendo y pidiendo propinas a cada rato, lo cual me hace sentirme comprometido y me enoja bastante”. Sin embargo, la gran mayoría, entendían cuando les decías “no, gracias”.

Es triste que un pueblo tan digno tenga que venderse (no sólo a nivel sexual) para sobrevivir debido a las restricciones tan fuertes que soportan a diario.  Desesperadamente buscan dinero, no por codicia,  simplemente para comer ese día. Ciertamente en México tampoco se puede presumir de mucha dignidad, ya que la cantidad de indigentes en las calles es ofensiva, sin contar a los que están en actividades improductivas como Limpia parabrisas, el “viene-viene”, el malabarista o el que te vende cualquier chatarra en las esquinas. En Cuba tratan de ganarse el dinero con algún servicio, un producto, información, entretenimiento, una artesanía, guía, etc. Algunos intentan causar lastima para que te compadezcas y les dés unas monedas aunque, propiamente, no había gente mendigando porque está prohibido hacerlo.

El cubano se ufana de su independencia del Imperio, mismo que nos somete al resto, sin embargo tampoco es que gocen de una libertad envidiable: no tienen derecho a comprar todos los artículos, ni entrar a todos los lugares, casi ninguno puede salir del país ni expresar abiertamente todas sus ideas (especialmente las de orden político). Ciertamente estamos prostituidos por un sistema en el cual el Dinero es Dios, pero en la Isla no tienen libertades que nosotros damos por sentadas.
Imponente entrada al Cementerio

Con algunos pude establecer un dialogo con cierta confianza, me decían tranquilamente: “Los prostituidos son ustedes. Nosotros viviremos en pobreza, pero mantenemos nuestra dignidad y le decimos sus verdades al Imperio. No estamos sometidos”. Lo triste es que van a estarlo en el futuro, cuando el capitalismo entre de lleno a la Isla. Los que estamos bajo el yugo gabacho estamos esclavizados a sus intereses, sin importar que vaya en contra de los propios. El precio puede ser un Smartphone, una pantalla, un auto, ropa, viajes, etc. Algunos hasta se prostituyen en el trabajo, porque sacrifican su dignidad (al soportar faltas de respeto), por mantener un estilo de vida o un status social que les dé identidad.

Pero, obviando el tema sexual, los cubanos también se venden, gracias a su gobierno represor en conjunto con Estados Unidos, por lo mismo te piden un bolígrafo, una cerveza, una propina o cualquier dádiva que disminuya, aunque sea un poco, su miseria. En la Isla dimos dulces, ropa, libros, bolígrafos, alcohol y todo lo que pudiéramos, y es que no pueden acceder a esos “lujos” que aquí son de uso común. A pesar de sus desventajas, es mejor vivir en un Capitalismo moderado que en el comunismo que resulta tan restrictivo.

Algo que agradecí mucho de esta visita fue la desintoxicación mediática a la cual estamos expuestos en el resto del mundo. Estar una semana sin celular, sin Internet, sin el bombardeo mediático cotidiano. Te das cuenta que es posible subsistir sin toda esa basura que hemos creado para distraernos. Al carecer de ello la gente en Cuba hace deporte, lee o simplemente platica y convive cara a cara sin necesidad de algún intermediario tecnológico. De igual forma valoré la falta de anuncios espectaculares, claro que hay algunos en la carretera o en la ciudad, pero tienen mensajes políticos a favor de su sistema o para exigir justicia por los actos represores en su contra (aunque a veces me parecía que ya rayaban en la paranoia con tanta muestra de persecución).
Una de las tantas construcciones en estado deplorable

Eso del “Comunismo” es bastante relativo, porque las injusticias sociales continúan. Conocimos a un empleado de un hotel que, de buenas a primeras, le compro a Augusto su reloj por unos 160 USD. Eso es lo que gana un médico con posgrado, jefe de piso de La Habana, durante seis meses. De hecho, el médico al que hago referencia nos confirmo que cualquier mesero de zona turística saca en un día lo que él en un mes. ¿Dónde quedó la igualdad? ¿Cómo es que el trabajo de un mesero o un barman es más valioso que el de un médico altamente calificado? Claro que el empleado del hotel tenía derecho a comprarse un reloj, pero ¿Acaso no tendría un médico el mismo derecho?

                Conocí todo tipo de cubanos: desarrollados, burdos, folklóricos, alegres, prejuiciosos, negativos, decentes, alcohólicos, moderados, interesados, algunos maleados y demás. Todos tenían algo en común: estaban económicamente jodidos pero, son una evidencia viviente de que la felicidad no viene atada de la prosperidad material. Cuando ví cómo sobreviven en un sistema austero y restrictivo, me avergoncé recordar mis “carencias” económicas (y eso que ya no me quejo como lo hacía años atrás). Nos debería apenar lo que consideramos “sufrimientos” en donde puedes salir avante si tienes la suficiente iniciativa, tenacidad y disciplina para aprovechar las oportunidades. El problema no es el capitalismo, sino la gente pusilánime que se somete al “sufrimiento” de sus desventajas, porque no ser suficientemente constantes para aprovechar sus ventajas.

                Tanto en el capitalismo como en el socialismo estamos encadenados, más por necedad que por convencimiento, más por dogmatización que por conveniencia; ya sea a un sistema obsoleto y restrictivo, o a uno consumista que va acabándose a sí mismo, junto con todos los que formamos parte de él. PERO en el nuestro, por lo menos, tenemos más espacios a dónde ir, de libertades que ejercer y el camino de vida que queramos tomar. A fin de cuentas, el capitalismo es tan malo como uno decida, algo imposible para el cubano común y corriente.
Nop, no es Fidel con aureola, es Camilo Cienfuegos

Después del viaje creo que quede algo marcado, porque tuve pesadillas recurrentes en las que venía el gobierno cubano a quitarme todo porque me había comportado de una manera “incorrecta” o “antirrevolucionaria”. Cuando despertaba, veía con tranquilidad que mis cosas seguían ahí y que nadie (a no ser un ladrón) me las iba a quitar, por lo menos no legalmente (como es el caso en Cuba). Ese terrorismo moral, incluido en el aislamiento, afecta la calidad de vida, misma que seguirá igual sin importar lo mucho que se esfuercen.

Aunque en los últimos 50 años se ha dicho lo mismo, me atrevo a sonar a cliché cuando digo: No pueden seguir así para siempre. Ciertamente no todos los cubanos quieren un cambio (ni siquiera puedo decir que la mayoría), si contamos que las generaciones se dividen en períodos de 15 años, ya van en la cuarta generación que se ha formado en este sistema. Sin embargo, el capitalismo es demasiado monstruoso,  salvaje e implacable como para respetar este último rincón que se ha resistido a su vorágine infinita. Lo más que puede hacer el gobierno es que la entrada del mismo sea paulatina (como se ha hecho hasta ahora), ya que si entra de golpe, el shock puede ser mortal para el status quo de un pueblo inocente e ingenuo.

En La Habana teníamos plena libertad de transitar por dónde quisiéramos como turistas, algo que los cubanos no pueden decir, sin embargo, había un edificio en el malecón frente al cual no nos permitieron caminar (ni siquiera por la acera). Uno de los vigilantes me dijo que ese lugar, tan celosamente resguardado por los militares, era la “Oficina de Intereses de los Estados Unidos”, ubicada en la embajada de Suiza.
Uno de sus tantos anuncios exigiendo Justicia

Estados Unidos no posee embajada en La Habana, pero su ausencia/presencia se siente, ese acecho que hace el depredador sobre su presa; me atrevo a decir que (basándome en su comportamiento histórico) sólo están en espera de “tomar posesión” de la Isla para integrarla al voraz sistema capitalista, como hizo con el resto de Repúblicas Banana que tiene al sur del Río Bravo y hasta la Patagonia.

El berrinche de Estados Unidos ha perjudicado a los caribeños desde hace décadas, y estos han resistido heroicamente. A pesar de ello, hasta qué punto es deseable la prostitución de tu gente por artículos diversos, algo que pasa por alto el gobierno, el cual se empecina con el comunismo. A pesar de estar encerrados y aislados, saben lo que hay fuera, y muchos anhelan vivir y poseer todo eso, pero sin cambiar de sistema: quieren las ventajas del Comunismo y las del capitalismo al mismo tiempo, hecho que (en este mundo dominado (todavía) por los gabachos) resulta imposible. Para tener las ventajas también hay que apechugar las desventajas.

De hecho ellos creen, basándose en el ejemplo de China, que van a lograr un “Socialismo progresista”, que se van a abrir de a poco a los cambios y se van a acoplar al resto del mundo de manera tranquila. Me encantaría que fuera así pero, viendo los antecedentes imperialistas de nuestros vecinos del Norte, no creo que se vayan a privar de regodearse ante el mundo de cómo “reforman” a Cuba y como lo “integran” al resto del mundo “libre” (demasiadas comillas, pero necesarias).
La Catedral de La Habana

En Cuba ya hay algunas muestras del capitalismo y, cuando acabe de entrar, los costos asequibles serán cosa del pasado ya que, con lo que se le invierta, se volverá en un centro vacacional de alto rango, el cual se llenará de estadounidenses, primero por la curiosidad de conocer el pequeño país que resistió su acoso por décadas y después por descubrir un lugar tan paradisiaco  e interesante. Seguramente, del turismo actual, sólo regresarían los europeos.

Va a ser muy triste el día que se instale el primer MacDonald’s en La Habana, pero así pasó en Varsovia, en Moscú, en Beijing  y demás. Sin importar lo triste que sea, ese día va a llegar (no dudo que ya hasta tengan vendida la franquicia a un cubano próspero de Miami). Cuando el destino los alcance se van a ver cubanos gordos, embobados con la TV, que van a leer menos y van a ser más “fashion”

Debería bastar su bagaje cultural pero la tentación es demasiada, sobretodo la libertad que no han experimentado. El ansía de desenvolverse sin restricciones, el deseo de enajenarse en la perdición que tanto se les negó por décadas. Cuando todo es novedoso, cuando se ha tenido tan poco, es difícil distinguir entre los productivo y lo nocivo, sobretodo cuando uno siente la embriagante felicidad que da el saberse libre.
Evidencia de que Fidel está con Vida (y en México)

¿Por qué creo que el capitalismo va a corromper a los cubanos? Los europeos, al igual que los isleños, leen, hacen ejercicio y cuidan su dieta pero hay una diferencia crucial: los cubanos lo hacen por restricción, porque no les queda de otra; las europeas son culturas más viejas y “curtidas” (por no decir desarrolladas). A pesar de que el pueblo cubano ha sufrido mucho, sigue siendo inocente e ingenuo. Su falta de madurez relucirá cuando todas las malévolas, adictivas y corruptas opciones capitalistas estén a su alcance, difícilmente podrán resistirse a lo que anhelan. Cuando puedan, se entregarán por completo y será muy difícil que algunos regresen de esa perdición a actitudes antiguas. Así los cubanos se integrarán al resto de este corrupto y maleado mundo cortesía del capitalismo extremo.

                Hebert Gutiérrez Morales

6 comentarios:

varelad1 dijo...

Hola Hebert,
Igualito el comandante... ja, ja, ja... Es Don Fidel Castro Romero...
Muy interesante tu análisis y muy lleno de verdades.
Ciertamente ese día llegará, tarde que temprano, y creo que ya no falta mucho. Es cosa de que muera Fidel para que las aves de rapiña se lancen sobre el territorio vírgen.
Muchas felicidades por estos 2 muy buenos ensayos de Cuba, no cabe duda de que cada vez lo haces mejor, leer y viajar tanto te están ayudando mucho en tus análisis.
Muchos saludos...

Qcho dijo...

Mí estimado Heberto:
Mística y curiosa resulta tú descripción de la isla, me he esperado a leer completo el ensayo para comentarlo, debo decir que muchas de tus acotaciones me hicieron recordar chistes que con anterioridad me habías mandado y que había escuchado en otros lados.
Sin duda debo puntualizar que me causa gran emoción la idea de viajar algún día a ese lugar, creo que con anterioridad he comentado que me gusta viajar, ya sea solo o acompañado, pero que siempre ha sido a lo largo y ancho del país, que para mi suerte no he podido viajar más allá de las fronteras del mismo, lo cual me agradaría hacer.
El primer lugar al que viajaría sería Europa, iniciando por España y de ahí a donde el viento nos lleve, posteriormente a Cuba… Claro, que también me causa tentación viajar a Estados Unidos pero, preferiría sin duda los primeros que te he comentado.
Ahora bien, muchos amigos que han viajado a estos lugares me describen lo mágico que resulta, supongo que eso ha sido el motor que me mueve, pero también la aventura.
Me has dado otros puntos que ver sobre la visita a la isla… Un amigo me decía que incluso puedes comprar a una cubana, que en la comida a los mexicanos les esconden el picante, tu llevaste cosas para regalar o hacías favores casi al extremo, son cosas extrañas que puntualizar que la verdad, también me dejan en duda si quiero descubrir.
Toda las personas viven las aventuras de un modo diferente, de igual forma como la describes en tus caminatas o tus tardes tirado al sol leyendo, me pregunto ¿qué disfrutaría yo?

VENEZUELA dijo...

excelente, he viajado contigo con tus ensayos de las vegas y estos de cuba, amo la foto que publicaste de la playa, hermosos los colores que nos regala la naturaleza, yo adoro el mar

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Hola Venezuela: Tal vez no haya sido tan "fancy" mi viaje a Cuba como el que fue a Las Vegas pero, sin duda, fue un viaje MUY enriquecedor y que modificó profundamente mi visión del mundo y del sistema económico actual. Por cierto, te recomiendo la segunda parte, presiento que te puede resultar muy interesante. Saludos :-)

VENEZUELA dijo...

Jejeje eso q dices "fancy" no me llama mucho la atencion, sabes q si me encanto? Todos los ensayos de ecoturismo, quede antojada valeeeee! Ah y ya lei varios de tus viajes pero te puede parecer mamon q t comente todo lo q leo jajajajaja disculpa

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Una disculpa, ya ví que leíste la segunda parte y ni me dí cuenta ¬_¬. Sip, como bien dices, esos destinos "fancy" está bien visitarlos una vez, pero yo volvería antes a Cuba que a Las Vegas.
Pero, sin duda alguna, el Ecoturismo es lo mejor de todo, porque divertirte en plena naturaleza es de lo más maravilloso que te puede ocurrir. Un abrazo, me desconecto por el día de hoy. Dulce sueños. :-)