viernes, 5 de octubre de 2012

El amor acaba (Parte I)

TODOS, en nuestro interior sabemos que NADA es para siempre, pero nuestro anhelo por lo eterno (especialmente el amor) ha llegado a tal nivel, que nadie se atreve a decirlo para no ser un paria social. Pareciera que todos debemos creer y anhelar un amor románticamente eterno, y nuestra programación nos pide alcanzarlo a como dé lugar. Siempre defenderemos a muerte las ideas utópicas, lo irreal, los sueños, las ilusiones mientras que, al mismo tiempo, despreciamos lo que es real, lo tangible, lo terrenal, que es lo único a nuestro alcance. Al no aceptarlo perdemos dignidad, al dejar de ser lo que por derecho podemos ser por buscar lo que nunca podremos ser.


“Yo no sé si tú no sé si yo seguiremos siendo como hoy
no sé si después de amanecer vamos a sentir la misma sed
para que pensar y suponer, no preguntes cosas que no sé
yo no sé… “ – De la canción “Yo no sé mañana” (Luis Enrique)

            Honestamente no creo en el amor eterno. Muchos argumentaran “Pero amo a mi esposa y tenemos 25 años de casados sintiendo la misma intensidad que al inicio” y mentirán con tal vehemencia que uno podría creerles. Lo más probable es que no sientan ni el 10% de la potencia que sintieron el primer día, pero dudo que haya alguien que admita que no ama a su pareja como antes, a menos que ya haya acabado la relación. Hay ocasiones en donde ser honesto no es buena idea (para mantener las apariencias).

"La Despedida" (Remedios Varo)
            Es más hasta se atreven a decir “Y nos amamos más que el primer día”. Para mí se ha enquistado una especie de psicosis en la sociedad, en especial con las parejas de larga duración; esas mismas que prefieren mentir respecto a la validez de sus sentimientos en lugar de admitir que los mismos fenecieron (o se debilitaron) desde hace mucho tiempo.

            Es como si mentir ante los demás los acercara a que dicha falacia se hiciera realidad. En mi particular punto de vista, esas personas ya no se aman,  y prueba de ello es que lo gritan a los cuatro vientos en un intento patético de convencerse a sí mismos y a los demás. Obviamente sólo ellos saben la verdad, pero a falta de un sentimiento auténtico, deben promocionar que ese vacío no existe.

            Alguna vez leí que el enamoramiento dura un máximo de ocho meses y el amor de pareja en sí hasta ocho años. Entre más grande es la intensidad que sienten, es más rápido el tiempo en que se consumen (algo así como una Súper Nova). Esa es la ventaja con los sentimientos menos intensos y más filiales como la amistad, que son de larga duración y acaban ocupando el lugar de ese amor apasionado, con la compañía y solidaridad que sostienen el vínculo.


“Porque llega a ser rutina
la caricia mas divina
¡el amor acaba!” – José José

            Nos hemos vuelto unos mitómanos al afirmar “Es que sí existe el amor eterno”, basados en esas parejas mentirosas y los cuentos de hadas que acaban con un “Y fueron felices para siempre”, pero nunca te pasan cómo es dicha relación cinco o diez años después.

            El “para siempre” es lo que nos da en la madre a todos. Muchos se sienten desahogados, al momento de la ceremonia, en donde se dice “Se van a amar y proteger hasta que la muerte los separe” pero, ¿Cómo podemos prometer algo que no somos? ¿Acaso no es notoria la gran mentira de asegurar algo que no podemos dar?

Los círculos del poder, aunado a nuestra falta de serenidad, nos han hecho voraces de lo eterno, así como las religiones prometen una vida eterna, las historias románticas nos hacen anhelar un amor perpetuo inexistente, o los políticos que nos prometen bienestar automático y eterno. Algún estúpido vino a prostituir el amor con el término “eterno”, y nos ha hecho ese sentimiento frustrante cuando le endilgamos algo imposible. El amor es digno cuando dura lo que debe durar, se debe agradecer, aceptar y venerar lo que nos toque vivir durante el tiempo que toque vivirlo.

            Hay una canción que dice “La costumbre es más fuerte que el amor” y sí, efectivamente, es una tarea titánica evitar que las costumbre extermine al amor (que de por sí tiene fecha de caducidad). Todo radica en esa monumental mentira que dicta “para siempre”.

            Lo más sabio que he oído al respecto es algo que una amiga le dice a su esposo: “¿Sabes algo? Te voy a amar HOY. Estoy segura de mis sentimientos HOY, por lo que me brindo a ti al darte todo lo que tenga. ¿Mañana? ¡No lo sé!” Me parece una postura honesta e, irónicamente, más amorosa, porque se basa únicamente en lo que puedes dar.


“Esta vida es igual que un libro
cada página es un día vivido
no tratemos de correr antes de andar
esta noche estamos vivos sólo este momento es realidad no no noo.. no sé… “– De la canción “Yo no sé mañana” (Luis Enrique)

            Cuando escuchas “para siempre”, se queda en el inconsciente y así tienes un argumento para echar en cara después “¡Pero tú me dijiste que me ibas a amar por el resto de la eternidad!”, entonces uno tiende a sentirse seguro porque, sin importar todos los factores internos y externos que cambien, el otro tiene la obligación de estar ahí para nosotros, porque nos dio su palabra.

            La honestidad, congruencia y madurez nos haría decir algo así “¿Sabes qué? Te amo ahorita”, y las parejas se esmerarían más para mantener la relación viva e interesante. Pero nadie dice “Te amo hoy, mañana quién sabe”, porque casi seguro que la otra persona va a hacer un pancho y se va a sentir agredida, por no ser suficientemente valiosa para recibir una promesa de amor perpetuo. Preferimos una mentira bonita que una realidad dura pero más productiva.

            Esa “ofensa” es percibida como tal por seres que no tienen amor propio, que requieren del reconocimiento externo para validar su existencia. Si sabes quién eres y lo que vales, ese “Te amo hoy y mañana no lo sé” significa que te quieren y respetan como para no mentirte, además de que estás ante alguien maduro, consciente de sus limitaciones. Es más probable lograr una relación productiva con alguien así que con un mentiroso romántico que cree en cuentos de hadas (porque eso es justamente lo que espera de la relación).

            Al admitir la fecha de caducidad del amor, nos relacionaríamos con menos ilusiones pero mayor responsabilidad. Al ser conscientes de que esa intensidad no es para siempre, no nos entregaríamos a sueños totalmente irreales, creo que gozaríamos de relaciones más felices y plenas.

            La únicas que pueden recibir ese amor “eterno” son aquellas personas que (en algún momento) pensamos que eran el amor de nuestra vida y no lo fueron, porque pueden vivir idealizadas en nuestros recuerdos, y es que no presenciamos el deterioro de su imagen mediante una relación diaria improductiva, no pasó ese desengaño de amarla tanto y al final darse cuenta que no era cierto.

            Idealizamos remembranzas y recordamos hechos que nunca pasaron (o no de la forma en que las atesoramos) ni con la intensidad con la que creemos que pasó. Las exnovias de muchos siempre van a tener ventaja sobre las que sí se animaron a aceptarnos, son como los difuntos, mismos que sólo son recordados por lo bueno que hicieron (poco o mucho), al grado que parece que sólo se muere gente buena. Con las exparejas uno sólo recuerda las cualidades porque no hubo suficiente tiempo para conocer a fondo los defectos y desengañarse. Ésas sí, como excepción, van a vivir eternamente en los recuerdos de alguien más.

            Nadie lo quiere decir abiertamente, pero todos sabemos que nuestros sentimientos son cambiantes y efímeros, porque nada eterno existe en nuestro ser (a excepción de la energía de la que estamos constituidos). Deberíamos meternos en la cabeza (y la de las siguientes generaciones) que no hay nada infinito en el mundo, para reducir tantas frustraciones.

“Porque mueren los deseos
por la carne y por el beso
¡el amor acaba!” – José José

Antes de que alguien me miente la madre (porque nunca falta algún inconforme) y me escupa “Entonces ¿Qué propones? ¿Qué todas las relaciones sean temporales?”. Sin que nadie lo proponga, todas las relaciones ya son temporales, con fecha de caducidad, porque morirá uno de los involucrados o el vínculo que los unió. Aunque no haya un divorcio, el hecho de que un hombre tenga un affair a espaldas de su esposa, es una evidencia suficiente para dictaminar ese matrimonio como muerto.

Creamos instituciones que nos dan la ilusión de legalidad (religión o leyes) pero si los sentimientos ya no existen, esa relación no puede estar más descalificada. Esas mismas instituciones que hacen que algunas sacrifiquen su dignidad para mantenerse al lado de alguien que ya no las ama.

Un papel no significa nada en los respectivos corazones, ni tampoco una autoproclamada embajada en la tierra de un concepto llamado “Dios” tiene la facultad de unir o separar parejas, ni siquiera está validada una relación aunque alguno de los dos esté de necio. Una relación es cosa de dos, cuando los sentimientos de ambos resuenan, las ceremonias y papeles son meros accesorios, porque esa relación esta validada a un nivel energético y no material. El vínculo no se obliga con anhelos o apegos, sólo se puede dar de forma natural y voluntaria. Que la humanidad la haya prostituido al manejarla como una mercancía más es algo deplorable, porque en los corazones no hay documento que valga.

“Porque se vuelven cadenas
lo que fueron cintas blancas
¡el amor acaba!” – José José

Vamos a suponer que todos tenemos sentido común, querido(a) lector(a), ¿Usted diría “En Octubre del 2015 te voy a dar $25000 porque te quiero mucho”? ¿Con qué derecho haría usted eso?  ¿Puede asegurar que va a tener trabajo, su situación económica, los compromisos adquiridos o si siquiera va a seguir vivo? Pero usted hizo un compromiso y, sin importar que sea usted un indigente o que ya no tenga el mismo sentimiento, vienen a cobrarle el monto con el cual se comprometió.

“¡Pero es que no tengo Dinero!” argumentará usted, y le responderán “¡No me importa! ¡Págame!”, y usted podría contestar “¡Pero debo alimentar a mis hijos!” pero le rebatirán “¡No me interesa! ¡Hiciste un compromiso y ahora me cumples!”; como no paga, usted termina en la cárcel por una estúpida promesa.

La situación pasada resulta ridícula ¿cierto?, entonces ¿por qué prometemos algo sobre lo que no tenemos control? ¿Por qué asegurar que nuestros sentimientos se mantendrán igual a lo largo de los años? Eso es aún más estúpido que comprometer algo material que, en teoría, es algo más manejable (podríamos meter el dinero a plazo fijo de tres años y así cumpliríamos nuestra promesa). Los sentimientos son impredecibles e incontrolables, aunque nos queramos engañar frente a la sociedad; la voluntad no tiene poder sobre lo que sentimos pero, infantilmente, creemos que podemos influir.

Hay una Salsa muy famosa que se llama “Yo no sé mañana”, la cual es súper popular entre las mujeres y, por eso mismo, me llama mucho la atención. Tal vez no se hayan dado cuenta, pero la letra habla de un acostón de una noche, mismo a las que, mustiamente, muchas mujeres se oponen abiertamente. La mayoría dice aborrecer las relaciones físicas ocasionales, pero sólo lo dicen por postura social porque, internamente, no lo creen en el fondo.

Analizando la letra de esa canción, desde la perspectiva de este ensayo, es factible que les guste tanto porque el tipo les dice la verdad. El mensaje es “No sé si mañana te voy a amar, pero hoy lo hago con todo lo que tengo. Mañana no me preguntes por algo que no sé”.

Por eso mismo las mujeres adoran esa canción, porque sienten la autenticidad del mensaje “este tipo es honesto, me dice que me puede amar hoy, ¡tómalo o déjalo!, ¡Pues lo tomo!”. Obvio que las féminas no están exentas de responsabilidad en esos anhelos, ya que ellas mismas se autoprograman con tantos cuentos de hadas. Por esas mismas estúpidas creencias, el día mas trascendental de su vida es la Boda, día en el que se sienten realizadas, así como cuando tienen hijos.

Deberían empezar a guardar esos nocivos cuentos de hadas en el cajón, y privilegiar la educación de la niñez en cuestiones efímeras, así nos enfocaríamos más en el gozo actual. A la larga tendríamos una mejor calidad de vida reflejada en una mejor calidad de relaciones.

Esos cuentos de hadas que nos hace creer en conceptos intangibles, porque nos encanta vivir en sueños, en irrealidades. Nos gusta creer en seres que nunca hemos visto (y algunos dizque nos crearon), nos gusta creer en amores eternos de los cuales no tenemos certeza alguna; nos gusta creer en promesas que nadie tiene la seguridad que se vayan a cumplir, pero nos aferramos a ese intangible, aún más que lo que tenemos al alcance de la mano, y lo que la evidencia demuestra. El ser humano se torna muy iluso cuando le conviene y, cuando no, muy cruel (como lo puede constatar este hermoso planeta).
 
Y ahí radica el secreto de una relación duradera: la renovación.

No sabemos a quiénes vamos a conocer en el futuro ni cómo van a cambiar nuestras experiencias nuestra forma de percibir la vida. No sabemos el efecto que ambos factores van a ejercer sobre nosotros, ahí radica la irresponsabilidad de prometer algo que no sabemos si seremos capaces (como amor eterno o fidelidad perpetua)


“Esta vida es una ruleta que gira sin parar
yo no sé si tú yo no sé si yo como será el final
puede ser peor o puede ser mejor
deja que el corazón decida vida mía lo que sentimos” – De la canción “Yo no sé mañana” (Luis Enrique)

Hebert Gutiérrez Morales.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bla, bla, bla... Me temo, Hebert que tu escrito sòlo muestra tu frustración y no tu opinión. Con esto me queda claro que eres el más romántico y cursi de los hombres y que sueñas todas las noches con el " y fueron felices toda la vida". Simplemente no puedes juzgar lo que no conoces. Y hablo de las historias y razones de la gente para estar juntos, como el mismo hecho de estar junto a alguien, frente al mundo y frente al futuro. Lesly

July Silva dijo...

El error esta en pretender que el amor es estático....El amor es dinámico y cambia de forma, intensidad, modo... con el tiempo, las circunstancias y los cambios propios del ser humano, vale decir, edad, fortaleza física y emocional, economía, sociabilidad.....Pero no deja de ser amor. Hay quienes pretenden vivir la pasión de los primeros días de enamoramiento para siempre y al experimentar cambios de los nombrados buscan en otras personas repetir esa sensación una, otra y otra vez....y a pesar de que disfrutan repetidamente la emoción referida terminan sin conocer el AMOR.... Esto es hablando de relaciones de años que perduran por mutua decisión, que siento pretendes descalificar en tu ensayo. Creo que te falta vivencia para escribir sobre algo de lo que se aprende solamente con la experiencia.....

miguel cañedo dijo...

El+sentimiento+de+Amor+es+Temporal%2C+es+din%C3%A1mico%2C+no+est%C3%A1tico%3B+Nunca+sera+igual+al+de+ayer+y+tampoco+sera+el+mismo+ma%C3%B1ana.+Es+una+lecci%C3%B3n+que+se+aprende+cada+d%C3%ADa%2C+es+como+un+musculo+que+se+puede+ejercitar+no+solo+f%C3%ADsicamente%2C+pues+requiere+entendimiento...+cuando+lo+llevas+a+este+entendimiento+este+se+va+trasformando%2C+es+como+una+especie+de+fuente+que+se+va+renovando%2C+te+hace+moverte%2C+te+hace+pensar.+No+puedo+decir+de+ti+que+si+sabes+o+no+sabes%2C+de+si+estas+mal+o+bien%2C+de+si+has+tenido+alguna+ocasi%C3%B3n+oportunidad+alguna+de+mirarle+y+hablarle%2C+sonreirle...+Creo+tienes+una+concepci%C3%B3n+err%C3%B3nea+no+solo+de+tus+fuentes+consultadas%2C+sino+tambi%C3%A9n+de+las+vivencias+o+de+las+carencias%2C+y+sabes+eso+no+determina+nada.+Mencionas+vagamente+el+tema+del+enamoramiento+como+proceso+bioqu%C3%ADmico+de+los+primeros+6-8+meses+y+de+como+esta+intensidad+baja.+%C2%BFCuanto+han+durado+tus+mejores+momentos%3F+%C2%BF+Cuanto+han+durado+tus+peores+momentos%3F+Esa+es+la+respuesta+que+has+buscado+en+tus+escritos...%0D%0A%0D%0ANo+se+puede+hablar+solamente+del+Amor+intenso%2C+pasional%2C+del+momento...+Pues+hay+un+largo+camino++como+el+de+un+amor+Plat%C3%B3nico+que+es+admiraci%C3%B3n%2C+no+es+algo+pasional%2C+pero+es+intenso+en+su+motivaci%C3%B3n%3B+Hablas+de+amistad%2C+de+solidaridad%2C+de+acompa%C3%B1amiento+%C2%BFsabes+que+estos+son+el+resultado+y+no+el+veh%C3%ADculo%3F+%C2%BFde+que%3F+del+Amor.%0D%0A%0D%0ASi+los+dem%C3%A1s+no+son+felices+para+siempre%2C+es+por+que+no++quisieron+serlo%2C+por+que+no+les+alcanzo+su+Sentimiento+de+Bolsillo%2C+por+que+no+fueron+honestos%2C+Etc.+Para+esto+del+Amor+es+muy+sencillo%2C+Hay+que+tenerlo+y+sentirlo+por+uno+mismo%2C+para+poder+Sentirlo+por+alguien+mas%2C+en+caso+contrario%2C+solo+es+una+b%C3%BAsqueda+fren%C3%A9tica+de+lo+que+se+carece+y+se+busca+en+alguien+mas.+%0D%0A%0D%0ALa+descripci%C3%B3n+que+haces+a+lo+largo+me+suena+a+que+promocionas+alg%C3%BAn+artilugio+de+tecnolog%C3%ADa+desechable%2C+pues+no+admite+actualizaciones...+Los+que+sienten+que+se+les+acaba+el+Amor+es+por+que+no+est%C3%A1n+al+d%C3%ADa+de+si+mismos%2C+%C2%BFSomos+los+mismos+de+ayer%3F+%C2%BFlos+mismos+de+cuando+la+universidad%3F+As%C3%AD+como+crecemos+y+en+teor%C3%ADa+maduramos%2C+el+Amor+es+similar%2C+Educado%2C+bien+formado%2C+actualizado%2C+siempre+y+cuando+lo+lleves+contigo%2C+lo+sientas+por+ti%2C+lo+hables+%2Clo+hagas%2C+lo+sientas%2C+lo+mires%2C+lo+duermas%2C+lo+comas%2C+lo+ba%C3%B1es...+Es+como+adoptar+o+desarrollar+una+manera+de+vivir%2C+pues+tus+palabras+y+actos+est%C3%A1n+llenos+de+el%2C+%C2%BFEs+idealismo+lo+que+te+expongo%3F+Todo+se+mueve+por+ideas%2C+y+todos+si+busc%C3%A1ramos+en+nuestras+motivaciones+mas+profundas%2C+hallar%C3%ADamos+carencia+de+ideas%2C+pero+no+de+afectos%2C+carencia+de+ideales%2C+pero+no+de+Amores.%0D%0A%0D%0AEl+Querer+sentir+Amor+y+dar+Amor+para+siempre%2C+es+una+frase%2C+pero+esta+se+hace+cada+d%C3%ADa%d+que+se+sabe%2C+que+se+vive%2C+y+por+ignorancia+que+no+es+disculpa%2C+hay+que+vivirlo%2C+no+solo+idealizarlo...%0D%0A%0D%0ACreo+necesitas+dejar+la+computadora+por+un+tiempo+aunque+se+que+ha+sido+esta+tu+relaci%C3%B3n+mas+estable%2C+busca+algo+%22Hoy%22+con+toda+seguridad+cambiar%C3%ADas+algunas+palabras+de+tus+escritos.+%0D%0A%0D%0AEs+casi+Rom%C3%A1ntico+tu+escrito%2Cpero+dejas+ver+totalmente+y+al+descubierto+que+ese+mentado+%22Amor%22+no+ha+llamado+a+tu+puerta%2C+que+ese+miserable+hijo+de+puta+llamado+%22Amor%22+tan+buscado+y+tan+finito%2C+no+se+asoma%2C+ni+se+siente+ni+te+moja%3B+%C2%BFPor+que+escribir+de+algo+as%C3%AD+de+este+%22Amor%22%3F+%C2%BFSera+que+se+escribe+de+lo+que+se+respeta%2C+de+lo+que+nos+atemoriza%3F+Como+el+la+novela+del+Psicoanalista...%0D%0A%0D%0ANo+salves+al+Amor%2C+no+pretendas+salvar+al+Amor%2C+no+te+salves+y+no+te+quedes+al+borde+del+Camino+Hebert+del+no+Amor.

Anónimo dijo...

Mi estimado Heber, este es el primer blog que te leo y que me motiva escribirte mis comentarios. No tengo la menor duda que el amor es una decisión. Empiezas por conocer a la mujer ideal para tí (sí existen!!!! sólo tienes que abrir los ojos y quitarte prejucios y telarañas!!!) te enamoras , encariñas y decides amarla hasta el extremo. El resto es evolución. El mismo amor o cariño con que empezaste puede acabar, pero crecen y evolucionan otros. Ese es el misterio de una relación para encontrar esos estímulos que hacen que las personas crezcan y su amor también. A lo mejor no lo has visto. Yo tengo la gracia de verlo seguido. un abrazo. Mauricio MR.