viernes, 9 de noviembre de 2012

Manejando sin sentido . . . . común


            Creo que nuestra falta de cultura vial es un fiel reflejo del estado que tenemos como país, ya que se evidencian nuestra falta de valores, ignorancia, gandayismo, violencia y demás males de este pueblo.

            Aunque ya escribí un ensayo completito sobre la violencia al volante, creo que no fue suficiente para evidenciar la enorme cantidad de faltas al respeto que experimentamos todos los que tenemos la desgracia de manejar en este país, producto de la ignorancia con la que conducen la mayoría. Por lo mismo tenemos dos tipos de conductores: los que son tan hábiles que pueden manejar en cualquier parte del mundo, producto de evadir las estupideces de tantos simios (con perdón de los otros primates) que se atreven a conducir, estos mismos son el otro tipo de conductor y que, por desgracia, representan a la mayoría del padrón de automovilistas.

Me parece perfectamente viable que en México cambiemos la conducción de izquierda a derecha y no tendríamos ningún problema en adaptarnos. Es impresionante la cantidad de gente que maneja a velocidades lentas por los carriles de media y alta, mientras que hay muchos orates que les encanta rebasar por la derecha y hasta por los acotamientos. Personalmente manejo tranquilo, es raro que rebase los 100km/hr en vías de alta velocidad, por lo mismo trato de ir en los carriles de baja o de media, a menos que encuentre a alguien que maneje aún más lento, así que los rebaso por el de alta.

            Pero, no toda la responsabilidad de este hecho radica en los conductores ignorantes: normalmente los carriles más transitados son los de baja y los de media y, debido al uso y a la falta de mantenimiento, son los que en peores condiciones están, por eso la gente tiende a circular por las mejores zonas, ya que hay baches que te pueden costar una llanta y no hay nadie que te la vaya a pagar.

Pero hay otra variante en este tema en el periférico de Puebla, abundan las salidas a la izquierda (o sea los carriles de alta) y, lo que es aún peor, las incorporaciones en los mismos carriles de alta. Eso en verdad no tiene madre, por un lado es un peligro incorporarse a bajas velocidades justo en el carril en que más veloces van los autos. En el caso de las salidas, como muchos conductores gandayas no ceden el paso, hay muchos otros que optan circular por el de alta un par de kilómetros antes de su salida, obvio que ambos están mal y uno se pregunta qué fue primero ¿los gandayas que no ceden el paso o los que circulan lento hacia su salida?

            Decía un maestro de Preparatoria que los topes son un monumento a la ignorancia de los conductores. No entiendo a la gente encargada de los señalamientos, por ejemplo te señalan un tope sin pintar, pero te ponen el letrero de “Tope” justo al lado del mismo (cuando bien te va, porque ya nadie pone dichas señales). ¿Acaso es tan difícil poner un letrero a 100 metros que indique que viene el tope? O por lo menos que los pinten.

            Algo inconcebible es ponerlos justo antes o después de un semáforo, ¿entonces para qué demonios está dicho aparato? Eso sólo entorpece la circulación. Y otro aspecto, aunque es fortuito, son los baches después de un tope, algo increíble que sólo se puede ver en Repúblicas Banana como nuestro querido México.

            Recientemente se me poncho una llanta, así que la lleve al talachero y me cobro $35 pesos, lo cual salió más barato que comprar una nueva de $800. Ahí pensé “¡Wow! ¡Qué barato es este país!” Pero ahí me dí cuenta que la situación está mal, porque mi llanta nunca se debería de ponchar debido a baches o tornillos, en realidad si fuésemos educados y honestos, no existirían los baches porque las calles estarían bien hechas y la gente sería lo suficientemente limpia para que no hubiera tornillo en la calle. Claro que uno puede argumentar que sale barato parchar una llanta en México pero ¿Cuántas veces creen que por las mismas razones se ponchan llantas en el primer mundo? ¡Nunca! ¿Qué sale más barato? ¿Una educación que dé frutos a largo plazo? Ó ¿Servicios baratos para “parchar” los valores ausentes de una cultura?

            Algo que no es fortuito, pero que refleja una falta de planeación endemoniada son los semáforos que en lugar de hacer más fluido el tráfico, lo entorpece. Hay vías en las que fluye perfectamente y hay suficiente tiempo o espacio para que se incorporen los de vía alternas. Hay semáforos que son una falta de respeto al bienestar de la mayoría, como los que se colocan en salidas de Fraccionamientos fresas, en los cuales entran o salen una cantidad infima de autos, pero la duración del siga es exactamente la misma, sin importar que la vía pública traiga una afluencia de automovilistas 50 veces mayor a la del fraccionamiento.

            Otro hecho increíble y desvergonzado es tener “viene viene” en los estacionamientos: si ya estoy pagando un estacionamiento, me parece un cinismo descarado que te pidan una moneda al echarte aguas al momento de salir, como si te hubiera cuidado el coche. Entonces ¿para qué carajo estoy pagando una tarifa por hora?

            Me llama mucho la atención que no haya más mexicanos como pilotos profesionales, al ver todo lo que cuidas al manejar aquí, debemos de tener de los mejores conductores en el mundo: cuidas la distancia, misma que es utilizada por gandayas que se te meten, cuidas los que te rebasan a la derecha, cuidas que no se te crucen patones o perros, debes ver que no vengan baches que te fastidien una llanta, debes cuidarte de los imbéciles que no saben manejar (que son como el 80%) de los que te echan lámina, de los que no ponen direccionales, de las mamás fúricas que van por sus hijos a la escuela, de las motos que se meten por todos lados (sin importar que ellos son los que se arriesgan), de los que se pasan los altos, de los microbuseros y taxistas que manejan como cafres o  que obstaculizan la circulación por “cazar” pasaje, y demás pruebas que podrían dar un excelente vídeojuego, mismo que viven muchos a diario.

            Otra falta de consciencia es cuando ves la luz roja a 100 metros y, gente tonta, acelera para llegar primero al alto, así que tienen que frenar para no chocar con el de enfrente, acción que sólo trae un desgaste estúpido en frenos, motor y llantas. ¿Para qué acelerar a lo menso? ¿Acaso no ven el rojo? ¿Qué ganan acelerando? Sería mejor desacelerar de a poco para que el auto llegue al alto tranquilamente con la pura inercia.

            En México solemos confundir lo cómodo con lo legal, y es que anteponemos nuestros intereses antes que la ley. Por lo mismo somos dados a meternos en sentido contrario argumentando “sólo es un tramito”, pasarnos el rojo pensando “al fin que nadie está pasando”, estacionarse en lugares para incapacitados porque “sólo me voy a tardar un ratito”, y demás faltas a la ley. Todas esas acciones nos resultaran prácticas, pero no por ello dejan de ser ilegales.

            Algo triste es ver a demasiada gente circulando con la llanta de refacción “forever and ever”. A algunos se las robaron y a otros simplemente se les poncho, el caso es que no resuelven la situación (comprar una nueva o llevar la ponchada con el talachero). Muchos argumentan que no tienen dinero, porque son muy caras, lo cual quiere decir que están manejando un auto más allá de sus posibilidades, así que no creo que sea buena idea que tengan un coche porque, al circular con la de refacción que sólo es para emergencias, están poniendo en riesgo su vida y las de los demás; en especial esos que tienen una llanta de carretilla como refacción y aún así se atreven a rodarla a las altas velocidades que acostumbran.

            Ya que mencione el robo de llantas, una autentica deslealtad es comprarlas con los mismos que te las robaron. Muchos argumentan “Es que en la agencia valen $4000 y en los otros lugares valen la mitad o menos”. Comprendo la situación económica pero no la comparto de manera moral. Algo que no entendemos, y por lo cual nunca vamos a ser de primer mundo, es que mientras sigamos comprándolas a los ladrones, sólo perpetuamos el círculo, además de que es una deslealtad entre nosotros.

            En mi vida me han robado tres veces una llanta y, aunque me salga más caro, siempre la compro en la agencia. Sé que soy afortunado por poder hacerlo pero, aunque no pudiera, no compraría con los mismos ladrones, mis principios y valores me lo impedirían. Cuando aprendamos a tener vergüenza y educación como sociedad, será el día que merezcamos un mejor país pero, como no las tenemos, por eso mismo merecemos éste tan irrespetuoso y sui géneris.

            ¿A que a todos nos ha pasado esta? Vas manejando a una velocidad considerable, sin tener que ser un bólido desenfrenado, a la distancia ves un auto que podría incorporare a tu carril pero, ingenuamente, piensas: “No lo va a hacer, hay espacio pero debe ver que voy a alta velocidad” pero, contrario a todo respeto y lógica ¡Se mete a tu carril!, lo que provoca que frenes bruscamente ya que, obviamente, su velocidad es mínima a comparación de la tuya. Aunque ya escribí sobre varias faltas de respeto, ésta en particular me enoja bastante, por ser un acto desleal y bastante estúpido, ¿por qué no se pueden esperar a que pases? Cuando llevas una buena velocidad, es común que, la vía está relativamente libre y, casi siempre, traes espacio detrás de ti. En verdad que estas acciones son sinónimo de gente sin educación ni inteligencia.

            Algo que no se presenta todo el tiempo, pero que sí lo he visto con relativa frecuencia son los babosos que manejan sin luces en la madrugada o en la noche. Es indignante esta práctica, ¿en qué demonios están pensando para circular sin los faros delanteros y/o las luces traseras? Esto es una invitación a un accidente fatal, y no sólo arriesgan su vida, sino la de los demás.

            Hablando de luces, hay sujetos que abusan de las altas, unos porque no les enseñaron a utilizarlas y otros porque son unos auténticos patanes que las usan para agredir a otros automovilistas. Sin justificar a nadie, aquí entra otra variable a la ecuación, porque también hay otro tipo de conductor ignorante que circula en los carriles de alta a una velocidad baja. Cuando te encuentras con estos zoquetes, la técnica está en echarles las altas una sola vez para que se cambien de carril y te dejen pasar.

Nuestra falta de educación y respeto normalmente dan dos variables: el necio que se siente herido en el ego porque alguien le echo las altas, así que se queda en el carril de alta como si fuese el dueño legítimo; por otro lado, tenemos al simio que no tiene la suficiente paciencia y delicadeza para echar las luces una vez, y las deja todo el tiempo, echando el carro y tratando de amedrentar al de enfrente. Ambas actitudes dan como resultado a un imbécil que no se quita y a otro que se va detrás echando las altas. ¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina? Algo innegable es que ambos son primitivos.

Esto me lleva a otro tipo de tontería de la cual fui participe en alguna ocasión. El primer auto que tuve para uso propio fue un Jetta TDI que rente en el trabajo: una maravilla que reunía potencia y rendimiento, además de comodidad y diseño, sin duda alguna el mejor auto que he manejado en México (lo debí comprar en lugar de casarme T_T). Como era la primera vez que manejaba, estaba eufórico, cual vil adolescente, transitando sin ningún miedo a 160kms/hr a diario en la autopista (y a veces hasta 180).

En una ocasión me topé con un New Beetle Turbo que se “atrevió” a echarme las altas, ¡a pesar de que iba a mis acostumbrados 160! Me las echo con tal prepotencia, que me hice a un lado para que pasara, me incorpore nuevamente ¡y se las eché de regreso! Y ahí inicio una carrera implacable entre echarnos las luces, rebasarnos, cerrarnos uno al otro y demás estupideces en una carrerita a más de 200km/hr. Afortunadamente llegue a mi desviación y terminó (para mi frustración) la carrerita, me sentía muy emocionado pero, después, cuando me hice consciente de la estupidez que había hecho, me sentí muy apenado conmigo mismo.

Hoy en día llego a ver, tanto en la Autopista como en el periférico, a otros babosos que están enfrascados en carreras similares. Al verlos desde afuera, uno se da cuenta de la imprudencia de manejar tan rápido y hacer maniobras tan peligrosas. Aún me da pena admitir lo que hice y, afortunadamente, no se ha vuelto a repetir, porque he aprendido dejar pasar a los orates prepotentes antes de enfrascarme en una práctica que me puede costar bastante.

Además de los paisajes, el respeto y la cultura, creo que lo que más anhelo de mi visita a Alemania es el hecho de que TODOS los camiones circulan en los carriles de baja (eso sí, a 100km/hr.), y es que tienen prohibido circular en lo de alta. Eso no aplica en mi país. No voy a decir que a diario, pero sí veo frecuentemente a transportes de carga que van a altas velocidades rebasando en los carriles de alta al resto de automovilistas, lo cual me parece una imprudencia que nos pone en riesgo a los demás, porque dichos camiones, a lo más, deberían circular en el de en medio o en el de baja, pero jamás en los de alta.

¿Cuánta gente circula sin una licencia de manejo, sin una llanta de refacción o sin un seguro contra accidentes? Tristemente son muchos. México es la tierra del mañana, un país irresponsable por excelencia en donde esperamos que alguien más se encargue de los problemas, no nosotros. Sin embargo, cuando son nuestros propios problemas, ¿no deberíamos tener algo de consciencia? Entiendo que lo de la llanta de refacción y lo de la licencia, eventualmente uno paga el precio de tremenda omisión, pero los que no tienen madre son los que circulan imprudentemente sin tener un seguro contra accidentes, así que si uno tiene la desgracia de chocar contra ellos, el suplicio va más allá de la colisión, porque hay que ver cómo te pagan las composturas.

Producto de esa misma irresponsabilidad, son muchos los cobardes que se dan a la fuga después de haber chocado a otro auto o, peor aún, de haber atropellado a un peatón. Esa actitud tan desleal es la misma que nos tiene estancados como país, porque nadie toma la responsabilidad de sus actos, pero esa misma gente carece del derecho de quejarse el día que ellos sean las víctimas de la prepotencia e irresponsabilidad de otros (todo en esta vida se acaba pagando).

Algo que se presenta en vías rápidas, con tráfico intenso pero avanzando a una buena velocidad (digamos unos 90km/hr), noto que a muchos de los que tengo adelante se les prenden continuamente los luces traseras, producto de que frenan de manera constante: La gente no sabe guardar su distancia, por lo mismo hay tantos accidentes por alcance, al no prever un posible choque ni fijarse qué pasa con los autos de adelante, es que hay tanta colisión. El conducir no consiste solamente en saber arrancar el coche y meter las velocidades, hay muchos aspectos que pueden ser pequeños pero que a la larga resultan vitales para la seguridad propia y de los demás.

En fin, podría seguir con varios ejemplos como que la gente no usa las direccionales, se estaciona de manera irrespetuosa e inhabilita más de un lugar, las mordidas, los que manejan transporte público, el nulo respeto al peatón, el abuso del claxón, los que no afinan su coche y demás muestras de un país incivilizado y corriente, pero ya no me quiero seguir enojando, así que creo que es necesario acabar este ensayo por el bien de mi hígado.

Hebert Gutiérrez Morales

3 comentarios:

Yoghurt McCloud dijo...

Cierto Y, muy cierto.

varelad1 dijo...

Hola Hebert,
No tengo mucho que decir porque coincido contigo en todo.
Solo voy a agregar que a veces pensamos que en los países civilizados esto nunca sucedió, pero no es así. Ellos también sufrieron patanerías, barbaridades, burradas, tontadas, abusos, etc. Y seguramente siguen viviendo casos aislados.
La diferencia es que allá sí se aplica la ley, y cuesta, y duele mucho por el alto monto de las infracciones y sanciones. Y si incides te metes en otros graves problemas. En cambio acá todo se puede, hasta burlarse de la ley, siendo infractor o supuesto "aplicador" de la ley.
Pero bien lo dices, es parte de nuestra cultura ser así y evadir nuestra responsabilidad.
Un abrazo,
Daniel

Qcho dijo...

Mí estimado Heberto:
Podría decirte mucho o nada con referencia en este ensayo, en primera pues porque no soy de las personas que por lo regular manejan, ya que si lo hago es por mera necesidad y no precisamente mía, la verdad a pesar de todo prefiero la comodidad del transporte público, en segundo lugar y hablando del transporte público, fue uno de estos barbajanes y las circunstancias las que tuvieron un mes a mi papá por la volcadura del transporte en el que habita, y aunque el individuo ya anda libre y manejando nuevamente, crea ese concepto de quién se hará responsable de sus actos, en tercera, aunque a lo mejor radica en cuestiones meramente nota roja por los programas que los pasan, pero son constantes él escuchar o ver la imprudencia de automovilistas en las grandes urbes de los países del primer mundo, entonces, orates encontraremos en cualquier parte de mundo, así como personas responsables que al final paguen las irresponsabilidades de los primeros.