domingo, 7 de abril de 2013

Strangeland


            Ya comente ampliamente sobre la indignación que viví en el concierto de Keane, al que asistí el año pasado, todo porque no tocaron la canción que quería. Por lo mismo, guardaba cierto resentimiento contra el álbum que estaban promocionando en la gira: Strangeland.

            Al desahogar mi frustración en dicho escrito, los días fueron pasando tranquilamente pero con una constante: por lo menos dos veces por semana estaba escuchando “Strangeland”, al punto que me sorprende que mis vecinos no me regalaran algún otro CD porque hasta ellos se lo debieron aprender.

            Me negaba a aceptarlo, pero el disco era excelente, sin duda el mejor de la banda británica. Sin embargo, seguía en mi berrinche porque no tocaron “Perfect Symmetry”. A pesar de todo, y tras meses enteros de estar escuchando las mismas canciones innumerables veces, admito que “Strangeland” es uno de los mejores álbumes que he escuchado en mi vida.  A continuación un comentario sobre cada pista de dicha producción.


            La primera joya del disco. La música nos da un ambiente positivo para una belleza de letra. No voy a negar que sentí algo de nostalgia cuando le puse atención: Keane estaba creciendo. El mensaje se puede interpretar como un mentor que está guiando a un jovenzuelo lleno tanto de esperanzas como de miedos o, por otro lado, se puede leer como alguien maduro que guía a su joven pareja por la vida.

            La sabiduría reflejada en la letra es impactante, ya que nada te será dado, por lo que debes aprovechar estos días sagrados que tenemos, que son el tesoro más grande de la vida y que nos atrevemos a dilapidar con escalofriante displicencia. Pero tampoco andes con cargas (rencores, miedos, prejuicios, etc) al ir creciendo día a día, necesitas libres tus manos y corazón para ir aprendiendo y dejar algo bueno al mundo.

            Agárrame ahora, agárrame para siempre, no temas y siempre mantente a mi lado.


            La segunda joya de la producción. Lo primero que me llamó la atención de la misma fue la música: tenía un tono entre infantil y romántico, algo que no pude identificar con certeza, pero la calidez en mi pecho denotaba la autenticidad.

            Creo que las mejores pláticas en pareja son las que se dan de noche, cuando hay un diálogo continuo con el que podrías continuar hasta el amanecer y es que, por un lado, no quieres dejar a tu amada y, por el otro, sabes que están compartiendo su vida en ese momento, porque quieres saber todo lo que ella piensa y siente.

            A pesar de ese dialogo incesante, hay pequeñas pausas silentes, como si la noche misma se metiera en la conversación y, con su inmenso silencio, evidenciara el sentimiento tan limpio y profundo que priva en ese momento.

            El mundo no me asusta cuando tú estás aquí.


            Creo que de todas las canciones de separación que he escuchado en mi vida, ésta ha de ser la de mejor ritmo (sin contar la Salsa, obviamente).

            ¿En qué momento se fue el amor por la ventana? Que desgracia tan grande que alguien que alguna vez fue la razón de tu existir pase a ser una auténtica extraña. Lo empiezas a notar cuando en lugar de comprensión por los errores encuentras recriminación por los mismos. Sabes que algo anda mal, como una piedrecilla en el zapato, pero ninguno de los dos se anima a hacer algo al respecto, como si el silencio fuese la mentira perfecta que oculta la temible verdad: el amor se acabó.

            En lugar de que alguien tome una decisión valiente y honesta, ambos siguen con vendas en los ojos, caminando en círculos ya que un ciego guía a otro ciego. En lugar de hacer las cosas fáciles, se opta por el camino difícil, en el cual se va a agrandar el sufrimiento y miseria sentimental con el paso del tiempo.

           
            Una belleza de canción para un tema no tan lindo.

            A veces el amor no es suficiente para soportar una relación, aunque hay un sentimiento por ambas partes, la vida sigue avanzando y hay un punto en donde se deben separar por alguna meta más importante para uno de los dos.

            ¿Quién dice que todas las separaciones deben causar sufrimiento? Cuando se reconoce el derecho de la pareja a brillar, se le deja partir, se  le agradece toda la alegría compartida y se le desea lo mejor. Creo que el único tipo de amor que existe es aquel que se da libertad, en el que se permite florecer, aunque su camino se separe del nuestro. Cuando uno supera el egoísmo de las metas propias con esa persona y le deja avanzar, nadie puede poner en tela de juicio el inmenso amor que se le tiene.

            Así que sólo queda despedirnos y darle un lugar en nuestro corazón en el cual siempre agradeceremos todo lo bello que compartimos.


            Segunda canción que demuestra un crecimiento notable de la banda, ya que tenemos una obra que combina los sueños de juventud con las realidades del mundo adulto.

            Es chistoso, todos sufrimos en la adolescencia (por eso adolecemos de ella), pero los mejores recuerdos y los más intensos radican usualmente en esa época. Nunca tuve novia en los años escolares, a pesar de mi anhelo profundo de tenerla para compartir mis sueños futuros y hacer con ella planes para volverlos realidad.

            Tal vez haya sido bueno que no tuviera esa compañera en aquel entonces, porque ahora no tengo esa nostalgia de preguntarme qué fue de ella y en qué momento empezamos a crecer, ni cuándo cambiamos los ideales por un coche más rápido o una casa más grande.

            Por lo mismo, es muy reconfortante y nutritivo volver a los lugares de esos recuerdos de juventud, sobretodo cuando la vida nos ha llevado lejos de ahí, tanto física como sentimentalmente. Normalmente se les critica a los adolescentes por ser inmaduros e impulsivos, pero en sus ideales siempre hay mucha sabiduría que a uno se le olvida en la adultez (porque se acabó vendiendo por unas cuantas monedas).


            No sé por qué, pero la melodía de esta canción me hace imaginarme a mi madre silbándola con toda pasión, y es que la alegría es bastante notoria en la música.

            Hay algo que nunca me deja de sorprender de Keane: la habilidad de poner sentimientos auténticos y conmovedores de manera tan fácil, por lo que me llego a preguntar ¿por qué hay tanto artista de plástico en el mercado? y, sobretodo, ¿por qué los escuchan?

            Todos tenemos un camino individual, ése que debemos seguir por nuestra propia cuenta. A veces alguien nos acompaña, pero casi siempre vamos cambiando de compañeros de camino de acuerdo a la época. A pesar de la separación, sabes que hay pocos individuos con los cuales puedes contar además que, afortunadamente, el camino vuelve a coincidir con algunos de ellos.

            Acompañamiento o no, uno debe aprender a ser fuerte y mantener los sueños que nos dan razón para existir, la vida no nos lo va a poner fácil, pero son las mismas reglas para todos. Un buen amigo, de esos que se mantienen sin importar la distancia, siempre será invaluable en este mundo lleno de traiciones.


            Un gran tesoro de este álbum y ni siquiera fui el primero en notarlo. A mi vecino de cubículo, Hans, le pase todas mis canciones de Keane, debido a que leyó mi ensayo sobre la banda. Más tarde, ese mismo día me dijo “¡Pero que canción más bella es ‘The Starting Line’!” Admito que no le di mucha importancia a su comentario porque aún seguía con mi indignación hacia el concierto. Tiempo después, cuando realmente le puse atención a la melodía, el pecho lo tenía pletórico por tanto sentimiento que me generaba esta belleza hecha canción, y las lágrimas se hicieron presentes.

            Qué linda sería la vida si esos amores inocentes se mantuvieran tal cual para siempre, pero eso no puede ser. Lo que sí es posible, y es más hermoso aún, a pesar de todos los problemas, equivocaciones y baches en una relación, se opte por seguir en ella, pero no desde el masoquismo, sino desde un sentimiento compartido que es más importante que el orgullo o la necesidad de poder. Algunos encuentran rápido ese tipo de amor, otros mueren sin estar siquiera cerca. Encontrarlo es el primer paso, ya que es sólo el inicio de un largo camino por recorrer.
            

La vida nos patea a todos, debido al dolor, muchos preferimos perdernos y que nadie más nos encuentre. Sin conocerla ni buscarla, un día la encuentras, pero ahora estás más preparado para dejar la postura de víctima y construir un amor real y maduro, ese mismo que nunca será perfecto.

Olvida los fantasmas que te hacen viejo antes de tiempo.


            Amo las canciones pachecas (como la magnífica “Promenade” de U2), esas que usan palabras y estructuras conocidas pero que, en conjunto, no tienen sentido. Creo que todo artista debería atreverse a hacer algo distinto, algo que exprese un sentimiento y no una idea.

            Con la cabeza tratamos de encontrarle lógica a todo y, cuando encontramos algo que no lo tiene, nos sentimos algo chocados o desconcertados.

            Esta canción no es para escucharla con la cabeza, es para percibirla con el corazón. No tiene un mensaje claro pero, al cerrar los ojos y percibir cada sonido y cada palabra, le vas encontrando sentido, aunque no lo puedas expresar cognitivamente.

            Necesitamos más de eso: sentir más y pensar menos.


            La vida avanza y no siempre queremos darnos cuenta de ello. En nuestro camino, sobretodo cuando estamos algo perdidos,  siempre vamos a encontrar a alguien con las ideas claras, que tenga esa hambre de vida de la que carecemos en ese momento.

            Nos sentimos atraídos por toda su libertad, todo su ímpetu, toda su vitalidad y, de pronto, queremos ir con ella a donde sea que vaya. Pero esa persona sabe que no tenemos cabida en su camino, que aún estamos verdes y ella no tiene tiempo que perder, así que parte dejándonos atrás sin remordimiento alguno.

            Con el paso del tiempo, vas entendiendo a quienes te dejaron atrás para seguir sus propios caminos, lo que en un momento recriminaste lo acabas entendiendo y, cómicamente, llega el día en que estás en la posición opuesta y ya sabes que no te puedes detener por nadie que aún no tiene claras las ideas.

            Por lo que ahorras tu dinero, haces las maletas y corres antes de desaparecer, así como hizo ella como cuando tomó el tren a la ciudad mientras la veías partir mientras te quedabas observándola.
El día de mi concierto


            La música en esta canción es estupenda y, aunque sencilla, la letra es imperdible.

            Lo padre de la vida es que hay días en los que te sientes maravilloso y hay otros en los que te sientes la peor escoria de la creación, pero siempre habrá un mañana, una nueva oportunidad de hacer las cosas diferentes.

            Para los débiles de carácter es fácil adoptar el plan de víctimas, hacerse ovillo y adoptar posición fetal, y así se entregan a la noche existencial que se avecina, ignorando el hecho de que vendrá un nuevo amanecer en su situación.

            Qué triste es darse por vencido cuando la vida no ha acabado, pero muchos se rinden y bajan la cabeza cuando aún hay mucho camino por recorrer y, al lamentarse de lo que perdieron, dejan pasar muchas otras oportunidades igual o más maravillosas que las que se quedaron atrás.



            Me encanta la pasión con la que canta Tom Chaplin, sobretodo cuando se echa sus gritos prolongados para enfatizar alguna nota importante y trascendental dentro de la canción.

            A muchos les gusta creer que hay una vía fácil, pero nadie se salva de enfrentar problemas. Creo que muchos anhelan tener una guía que les diga qué hacer y hacia dónde ir, y hay quien cree poseer la calidad moral para tomar ese rol.

            Nadie es experto en vivir, todos vamos aprendiendo en el camino, así que vamos dando tumbos en un mundo en el cual estamos perdidos pero, debido a esa endémica esperanza humana, nos gustaría percibir que alguien más tiene cierta idea de lo que se trata todo esto.

            Todos tenemos nuestro propio tiempo de vida, para que cada cual cometa sus errores y aprenda de ellos. Ciertamente un poco de compañía que nos apoye hace que las experiencias sean más asequibles, pero no deja de ser nuestra vida y, todo lo bueno y malo que nos pase sólo nos lo debemos a nosotros mismos.


            La intimidad del piano al inicio marca la pauta para una belleza de canción.
           
            De primera impresión, la letra parece no tener la misma complejidad como el resto del este álbum pero, al escuchar con atención, encuentras mucha profundidad en la misma, sobretodo sentimental. Como mencione en otro escrito, la nostalgia es uno de mis sentimientos favoritos.

            La neblina siempre ha sido un motivo de alegría para mí, es como si fuera mi hogar ya que esa sensación de frescura me saca una sonrisa y me da una vitalidad muy serena que me inunda el alma.

            La intimidad nace dentro de uno, y es necesario estar un tiempo a solas para entender. Cuando uno está listo entonces uno valora más esa voz que nos hace las cosas más fáciles.

            La neblina también me mueve, y me mueve mucho.


            La que da título al álbum es una canción preciosamente triste. A veces uno inicia una aventura como pareja, por la cual están muy emocionados, ignorando que va a ser la última de su relación.

            ¿Alguien tiene la culpa? Nop, porque así es la vida, de pronto uno se encuentra preguntándose qué pasó, se suponía que iba a ser una gran aventura, en la cual se iban a llenar de experiencias y en la que iban a crecer juntos. Al final de la travesía lo más doloroso de todo es intentar olvidar todos los recuerdos que compartieron, para mitigar un poco el dolor de la separación.

            ¿Quién sufrirá más? ¿El que es abandonado sin explicación o el que abandona con la carga moral de ser el “malo”? Eso pasa cuando uno va a territorios desconocidos, porque no sabe cómo van a cambiar como personas y, por ende como pareja.

            Tal vez por ello muchas parejas no se arriesgan a ir a tierras extrañas en su tiempo pero ¿eso es vida? ¿Quedarse en el terreno seguro de la rutina? Seguramente nada va a cambiar pero, cuando se vive a diario, uno se da cuenta que no es tan buena idea después de todo.


            AMO esta canción, es impresionante lo que me provoca, lo que me hace vibrar y, lo que es inexplicable, es que está basado en anhelos, no en hechos.

            Lo que más he querido en mi vida es una cómplice que me diga “Nunca regresemos a casa. ¿Vendrás conmigo a dónde quiera que vaya?” Esas frases me tocan profundamente el corazón.

            Hay muchas palabras que uno guarda de sus amores pasados, mismas que fueron dichas en momentos de total comunión y complicidad. Tal vez, en su momento, no significaron mucho pero, por alguna razón, nos acompañan el resto de nuestros días.

            A diferencia de lo que dice la canción, quiero que esa cómplice se quede conmigo y no que habite en mi pasado.


            Los años en que experimente lo más cercano a una adolescencia “normal” fueron los dos primeros de la Preparatoria. Fue algo que no me creía después del bullying que sufrí en Secundaria.
           
            No puedo decir que extraño esa sensación de superficialidad, de parecer importante e inflarte como pavorreal para llamar la atención de las chicas. De ir a fiestas e intentar impresionarlas, de pretender ser más de lo que eres, porque no sabes quién demonios eres.

            Recalco, es lo más cercano que estuve, la época en la que me puse mis borracheras, en la que iba fiestas a cada rato, en las que me creía importante, pero no por mí, sino porque estaba con mis “amigos populares” (aunque sólo fuese su patiño).

            No extraño esa época, pero fue bueno vivirla. Así tuve punto de comparación con la soledad endémica que me invadió los siguientes años. Prefería ser auténtico en mi soledad sin ser patiño de nadie, que ser falso al estar rodeado de otros tantos seres que basan su bienestar en la mentira.


            Una hermosa canción para cerrar este viaje musical. A veces somos muy duros con nosotros, todo porque las cosas no salieron como planeábamos y, de manera contraria, nos revienta todo en la cara.

            Es cuando nos castigamos por nuestros errores, como si fuésemos el peor ser humano de la historia, obviando todo lo bueno que hicimos y privilegiando uno de tantos errores que aún nos faltan por cometer.

            Lo malo es que no nos damos cuenta que al ser tan estrictos con nosotros, no valoramos el amor de los que están a nuestro alrededor, esas personas que se mueren por darnos una palmadita mientras dicen “¡Oye! ¡No pasa nada! ¡Estoy aquí contigo!”

            ¿De dónde viene tanta intolerancia hacia nosotros mismos? De un mundo que nos exige ser perfectos y nos juzga por ser felices.

            Concluyendo el ensayo: Ninguna de las 16 canciones mencionadas supera a “Perfect Symmetry”, aunque algunas se le acercan bastante. Pero, en conjunto, “Strangeland” es por mucho el mejor álbum de Keane hasta el momento y espero, de todo corazón, que se sigan superando como lo han hecho disco tras disco.

            ¿Qué me queda como enseñanza? Si me hubiera abierto a “Strangeland” desde el inicio en lugar de enfocarme a las producciones anteriores, hoy tendría un recuerdo invaluable del concierto, en lugar de un mal sabor de boca. Es muy común en los humanos perder los placeres actuales por el recuerdo de las felicidades pasadas. Haré cosas distintas para aprovechar esas valiosas oportunidades.

            Hebert Gutiérrez Morales.

1 comentario:

varelad1 dijo...

Hola Hebert,
Pues hasta ahora no he tenido o no me he dado la oportunidad de escuchar a Keane, pero el hecho de que sean ingleses hace que me llame la atención conocerlos, así que, con base en tu recomendación los escucharé y después te doy mis comentarios.
Un abrazo, Daniel