lunes, 13 de mayo de 2013

Juego de Tronos: Canción de Hielo y Fuego I


            Desde hace unos meses, si no es que un año, unas amistades me insistían en que leyera la serie “Juego de Tronos”, que no me iba a arrepentir, que los diálogos me iban a gustar y demás argumentos.

            Admito que no estaba muy convencido pero, algo obligado, me compre el primer tomo. Como lo ví tan grande, opte por sólo comprarme ése, ya que si no me gustaba, iba a hacer un gran berrinche por el gasto tan oneroso.

            Afortunadamente la recomendación fue acertada, aunque no lo pude admitir hasta ya pasada la mitad del tomo, porque el argumento empieza algo lento y, paulatinamente, va tomando velocidad.

“Si no tiene nada que temer, un cobarde no se distingue en nada de un valiente. Y todos cumplimos con nuestro deber cuando no nos cuesta nada. En esos momentos, seguir el sendero del honor parece muy sencillo. Pero en la vida de todo hombre, tarde o temprano, llega un día en que no es sencillo, en que has de elegir” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Me llama poderosamente la atención que los dos personajes principales del inicio no llegan al final. Se perfilaban como protagonistas de toda la saga  por la gran importancia que parecían tener. De pronto, ¡pum!, muere el primero y es algo que no te esperas, quede extrañado pero lo acepte; además el otro era más importante y vital para el argumento y, nuevamente, ¡pum! Se muere el otro. ¡Ay Caray! Eso sí fue inesperado, tanto para mí como para el resto que presenciaron una muerte que resultó sorpresiva.

            Cuando te atreves a matar a dos personajes sobre los cuales estabas basando el argumento, quiere decir que tienes suficientes municiones para sustentar una saga de cinco tomos con otros que resultan tan interesantes, o inclusive más, que los muertos. De hecho la historia empieza a tomar una buena velocidad, misma que no te hace extrañar a los “protagonistas” sacrificados (y apenas vamos en el primer tomo).

            El manejo de la historia y los personajes en sí se va tornando interesante con el paso de los capítulos. Al inicio no daba un cacahuate por el libro, de hecho no hay un punto de quiebre en donde quedes enganchado. El autor te va atrapando de forma paulatina, sin que te des cuenta. A la tercera parte del libro me alegraba de haber comprado el primer tomo porque, seguramente, ya no iba a comprar más; pero al acabarlo, me estaba lamentando por no tener el segundo a la mano para iniciarlo de inmediato.

“Lord Hoster estaba demasiado débil para asistir; dormía en su balcón, soñando con el reflejo del sol sobre los ríos de su juventud”. – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Ese mismo manejo lo entiendes con el paso de las hojas, al inicio no entendía por qué le dedicaban un capítulo entero a personajes como Bran, Arya, Daenerys, Sansa o Catelyn, los cuales no consideraba importantes; de hecho, lo mejor de Arya, Sansa y Bran debe de estar por venir porque, desde mi punto de vista, aún no justifican que se les dediquen capítulos enteros, que resultan entretenidos, pero aún falta su parte vital en la historia, como ya la justificaron Catelyn y Daenerys.

            Me llama la atención esa cruel lógica que se vive en nuestro mundo y que está magistralmente reflejada en el ámbito de la obra. No es una típica historia medieval con hadas, magos, caballeros, hechicería y mucho honor, nop. El argumento se adapta al mundo de traiciones, de conveniencias, de política y de hipocresía de la actualidad. Todo esto no impide que haya valentía, honor, principios y valores por parte de muchos personajes. Sin importar la época, la naturaleza humana siempre será la misma: no esa que anhelamos como ideal y que “debería” ser, sino la que vemos todos los días.

            En las reseñas que el libro muestra en las tapas, hay un comentario con el cual no estoy de acuerdo. Se nos dice que el mundo de los Siete Reinos cuenta con veranos e inviernos largos, por efecto al calentamiento global. Tal vez más adelante el autor me desmienta, pero a mí no me cuadra esa descripción de mundo postapocalíptico, para mí la historia se desarrolla en un ámbito medieval fantasioso pero plagado de realidad. Cada cual tiene derecho a darle la interpretación que quiera al libro pero, a menos que más adelante se me corrija, me parece que el comentario relacionado con el calentamiento global es una auténtica estupidez.

“’No me da miedo la muerte’ – dijo Jon. ‘Espero que tampoco te dé miedo la vida” replicó Mormont mientras cortaba un pedazo de jamón”. – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Otra auténtica idiotez que encontré en las tapas del libro es una comparación con Tolkien. Me parece irrespetuoso y de muy mal gusto comparar a autores sólo porque escriben en el mismo género, sobretodo si son de distinta época. Tolkien murió hace bastante tiempo, así que resulta injusto compararlo cuando, seguramente, Martin tuvo la oportunidad de leer, e incluso inspirarse, en su obra. Aunque ambas obras son épicas, no encuentro una similitud que valga la comparación. A veces algunas personas, por hacerse las interesantes, dicen cualquier pendejada para llamar la atención.

            ¡Pobre Eddard! En realidad es un gran personaje con el cual me sentí plenamente identificado, sobretodo por la fuerza y justicia con la que se desenvuelve. Sin embargo, me sentí más identificado cuando se tenía que comportar de una manera más ad hoc al mundo en el que vive (cuando Renly le hace una propuesta en el puente o cuando Cersei le hace otra en el bosque) y no lo hizo. No tengo la calidad moral para criticarlo por hacer lo que hizo, porque se mantuvo fiel a sus principios y eso es lo que hubiera hecho . . . . y por lo mismo recibió el destino que le tocó (sin importar que fuera justo o no).

            En ocasiones hay que tomar decisiones que no son agradables, pero que son necesarias para avanzar y lograr el objetivo general. Y es que el mundo no es lo que “debería” ser, y ése es el problema de tomar decisiones para un mundo leal, cuando vivimos en uno desleal.

“Estoy haciendo lo correcto – se dijo -. Entonces, ¿por qué me siento tan mal?” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            A pesar de que la historia se podría desarrollar sin los elementos fantásticos (como los Otros, los Lobos Huargos o los Dragones), se agradecen esos personajes míticos que le dan otro enfoque al argumento. Personalmente el detalle de los Lobos Huargos me pareció fenomenal, es un toque sin el cual no sería lo mismo. Por lo mismo me dolió cuando a una la sacrificaron y a otra la hicieron huir, pero espero que regrese en el segundo tomo. Mi favorito es Fantasma el de Jon Nieve, por ser el más misterioso y se acopla perfectamente a la naturaleza de paria del Joven Nieve.

            El Muro y sus celadores me resultan intrigantes, el saber que está protegiendo al Reino de la amenaza de “Los Otros” y ver que cada vez cuentas con menos recursos es algo tanto heroico como desesperante. Trato de imaginarme ese gran muro que Martin nos plantea y creo que no me alcanza la creatividad para concebirlo como él quiere expresar. Las lecciones que Lord Mormont y el Maestre Aemon le dan a Jon Nieve son imperdibles, un dechado de sabiduría para toda la esencia del Bastardo de Eddard. Además la pandilla de Jon tiene mucho potencial, apenas se van mostrando pero sé que irán desarrollando, por lo menos, a un par de ellos para los siguientes tomos.

            Los mejores diálogos se dan entre Jon Snow y Tyrion Lannister, son simplemente soberbios. La ironía, el sarcasmo y honestidad del enano se complementan perfectamente con la soledad, la inteligencia y el aislamiento del Bastardo. No en vano son mis personajes preferidos de toda la saga, de hecho sus capítulos son lo que más disfruté de este primer tomo.

“Todos los pasillos llevan a alguna parte. Si hay una entrada, hay una salida. El miedo hiere más que las espadas” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Arya es otro personaje que me encanta, me conmueve su tragedia de querer ser libre como sus hermanos y tener que compartir el destino de “lindura” de Sansa, algo que detesta. Me gustó en especial todo su entrenamiento con Syrio Forel, aprendí mucho y me sentía al lado de la pequeñuela cuando se dedicaba a cazar gatos como parte de su entrenamiento. Y ya que mencione al maestro espadachín de Braavos, merece una mención especial el sacrificio que hizo para que su alumna pudiera escapar de los caballeros de los Lannister, enfrentándolos únicamente con una espada de madera, la verdad fue una escena de valor impresionante y muy enternecedora.

            Creo que lo que leí de Daenerys sólo es un preludio (muy interesante por cierto) de la importancia que debe tomar en los siguientes tomos. Al inicio me parecía una chiquilla llorona y mangoneada por el insoportable de Viserys, cuya muerte en verdad me causó gozo, porque era un auténtico imbécil, sin gracia, sin carisma y un gran dolor en el trasero.

            Daenerys creció mucho durante este primer tomo, me encantó su resistencia al casarse con Kahl Drogo, la determinación para pasar las asquerosas pruebas que le pusieron, tanto las ceremoniosas como las del diario convivir como Kahleesi ante un pueblo “algo” salvaje como los Dothrakis pero, al final, uno con más honor que muchos en los Siete Reinos.

“Las cosas que amamos siempre acaban por destruirnos” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            La verdad es que la historia de Daenerys te empieza a conmover hacia el final, empieza desde abajo, como una actriz secundaria en su propia vida y, conforme Kahl Drogo la empieza a “formar” ella empieza a tomar esa fuerza de su hombre y crece en carácter. De hecho cierra con mucha potencia, en donde arriesga el todo por el todo y, como cierre de tomo, me dejó con el ojo cuadrado cuando su plan sale a la perfección y de inmediato quieres empezar a leer el segundo tomo para ver qué demonios va a pasar.

            Sansa, a la cual “cariñosamente” llamo ‘Sonsa’, es alguien a la que aún no entiendo por qué se le dedican capítulos enteros, seguramente el autor tiene un plan porque, en este primer tomo, sólo me dio corajes a diferencia del resto de personajes, por eso no me molesta el destino que tiene al momento, supongo que va a desarrollar en algo interesante más adelante, así que no voy a comentar más al respecto.

            Al igual que Sansa, no entiendo (hasta el momento) la importancia de Bran para que le dediquen capítulos completos. Claro que, a diferencia de su hermana, siento mucha ternura por su miserable destino, además de que sus interacciones con el maestre Luwin, con Verano y con Osha son interesantes. Ya que mencione a Osha, me conmovió de sobremanera cuando reciben un cuervo con pésimas noticias, mismas que Bran había soñado, el niño pregunta “¿Qué dice el mensaje?” a lo que Osha contesta “Ya sabes qué dice chico” ¡Wow! En verdad me estremecí en esa parte, por todo lo que había alrededor de dicho capítulo.

“No tengo lugar. Soy un bastardo. No tengo derechos, ni nombre, ni madre, y ahora ni siquiera tengo padre” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Algo que me encanta de Martin es contarte el argumento a través de distintos personajes y puntos de vista, ¡es sublime! y es bastante versátil, no lleva un orden específico, a veces te manda muchos capítulos de un personaje mientras deja descansar a otros, para luego retomarlos con fuerza. Además de que conoces muy bien al resto sin que les tengan que dedicar capítulos enteros, como a los Lannister cuyo único representante (¡pero qué representante!) en los capítulos individuales es Tyrion.

            Tyrion ¿Qué puedo decir del enano? Es uno de los mejores caracteres que he conocido, es simplemente exquisito. Me encanta su forma de expresarse, la manera práctica de ver la vida, el honor con que cumple su palabra, en verdad se llevó el primer tomo y dudo que alguien lo desbanque en el resto de la serie. Cuando leo sus diálogos me fascina, en especial esa manera tan desenfadada y elegante de mandar a la goma a la gente, pero no sólo por ser un Lannister, sino por su propia personalidad y carisma.

            Me conmovieron de manera muy especial dos detalles de este enano con enorme personalidad. Por petición de Jon le hace un regalo a Bran y, a pesar de ser recibido de muy mala gana en Invernalia, no se retracta y le regala una montura especial para el estado en el cual se encuentra Bran. Al ver esto, Robb se siente mal por sus groserías y le ofrece alojo pero Tyrion, en una muestra de dignidad impresionante, la rechaza cortésmente y sigue su camino (¡Lo ame en esa escena!)

“No lo olvides nunca. Las verdades más dolorosas son aquellas a las que más hay que aferrarse” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

            Otra vivencia que me hizo entender un poco a este maravilloso enano y su actitud tan sarcástica y cínica fue cuando contó la única vez que se enamoro, cómo había sido su primera vez con una chica campirana y lo feliz que fue durante unos días que le dejaron vivir su fantasía. Acto seguido, su papá y hermano tiraron todo el teatrito para enseñarle la cruel realidad, ¡y de qué manera!

Aunque Tyrion contó la anécdota de manera muy tranquila, yo estaba indignado, ¡quería que murieran en ese preciso momento tanto Tywin como Jaime Lannister! ¿Cómo se atrevieron a ser tan crueles con su propia sangre? ¿Cómo se atrevieron a masacrar sus sueños y jugar con sus sentimientos? ¿Qué demonios les corría por las venas? Cuando conocí este pasaje de Tyrion, definitivamente me sentí enganchado a él, y espero que su destino sea el mejor de todos, sin importar que sea un Lannister, creo que siempre apoyaré a Tyrion (a menos que haga algo en los siguientes tomos que le hagan perder mi lealtad).

Catelyn Stark es otra que, para mí, no aportaba mucho, percepción cambió con el paso de los capítulos. La primera vez que me impresionó fue cuando fue grosera y cortante con la despedida de Jon: para ser una mujer tan bien educada, fue toda una Bitch con el hijo bastardo de su esposo.

“’Estos son los que adoran a los antiguos Dioses’, se dijo ¿A qué Dioses adoraba ella en aquel momento? No sabría decirlo” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

Catelyn fue creciendo en importancia, sobre todo cuando visitó a la loca de su hermana, misma que es un fiel reflejo del comportamiento de muchos en la actualidad. De no ser por Catelyn, no habría iniciado la guerra, pero de no ser por ella tampoco, los Lannister ya la habrían ganado.

Jon Nieve es el otro personaje con el cual me siento plenamente identificado, tal vez porque siempre me sentí como el punto “Gutiérrez” en la familia “Hernández”. Siempre fui tratado igual que mis hermanos, pero siempre supe (y me sentía) ajeno a esa familia, sabía que “mi” familia se había desintegrado cuando tenía un año de edad, así que el término “mi” familia tendrá que esperar algunos años cuando funde la mía.

Con estos antecedentes, es fácil ver por qué me sentí identificado con el joven Nieve desde la primera vez que aclaran su situación. Comprendo plenamente su tragedia y heroísmo al lidiar con una etiqueta social que te define diferente desde el nombre mismo.

“¿Qué es el honor, comparado con el amor de una mujer? ¿Qué es el deber comparado con el calor de un hijo recién nacido entre los brazos, o el recuerdo de una sonrisa de un hermano? Sólo somos humanos y fuimos hechos para el amor. Esa es nuestra mayor gloria y nuestra peor tragedia” – George R.R. Martín (Juego de Tronos)

Obviamente hay otros personajes que me resultan interesantes, como Sandor Clegane, el “perro” de Joffrey. Al inicio muestra toda su patanería con orgullo pero, las últimas interacciones que tiene con Sansa, en verdad me quede pasmado, ya que la trató con, me atrevería a decir, “dulzura”, tal vez en una muestra de solidaridad con la situación de la chiquilla. Creo que éste me va a dar algunas sorpresas más adelante. Theon Greyjoy definitivamente no me inspira confianza, veré si mis sospechas son correctas en los siguientes libros.

Lord Varys es otro cuyo accionar me desconcertó un poco. Hubo un punto en donde le tenía más confianza a Petyr Baelish (a.k.a. Meñique) que a la propia Araña, pero el amigo de la infancia de Catelyn resultó ser una verdadera sabandija, a diferencia de la Araña, que le mostró lealtad a Eddard hasta el final. Me muero por conocer el comportamiento futuro tanto del Eunuco Varys como la sanguijuela de Meñique.

Sé que hay una serie en HBO basada en los libros pero tengo la firme intención de no verla hasta que acabe con toda la lectura. Y es que en mi cabeza ya tengo la versión de cada uno de los personajes, así que no quiero adoptar otras formas hasta que termine la saga impresa.

Ya adquirí el resto de la serie y, si la escritura me lo permite, espero devorármelos a la brevedad, para poder viendo cómo va evolucionando esta historia que, hasta el momento ha valido mucho la pena.

            Hebert Gutiérrez Morales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Hebert

Bueno, pasando al comentario, me da gusto que hayas tomado en cuenta las recomendaciones para leer el libro.

Comparto tu opinión (de manera resumida,) las características que hacen que el lector quede atrapado y atado a la historia son:
1) Los hermosos diálogos y frases que contiene la historia, que hace que parezca que conoces a los personajes.
2) Lo inesperado de la historia, ningún personaje es inprescindible por más que lo parezca
3)Como a través de una realidad y situación imaginaria hace alusión a las pasiones y acciones humanas durante miles de años.

Si bien, me considero una persona que lee, sé que estoy muy lejos de ser un gran lector, especialmente en literatura y letras. Ya que mi trabajo y perfil requieren que continuamente lea textos de ciencia social y casos prácticos.

Lo que es cierto, es que de las lecturas que he realizado, George R.R. Martin, es de los pocos autores que me han hecho parar de leer y aventar el libro dado que no se puede creer lo que hace con la historia. Por un momento lo odias, pero siempre lo vuelves a amar (bueno, al menos hasta el 3er libro, que es al que he llegado.

También, el libro contiene frases que hacen a uno reflexionar y si los que hemos leído tomáramos al menos unas cuantas y las aplicáramos en nuestra vida diaria, seguramente la vida tomaría otro rumbo muy interesante.

Esperamos la opinión de los próximos tomos para comentar.

P.D. Gracias de nuevo por la felicitación.

Saludos

Manuel P.