viernes, 10 de mayo de 2013

La Felicidad

           ¿Qué es la felicidad?

            Felicidad es encontrar en el inbox del Facebook el siguiente mensaje inesperado, mismo que te conmueve hasta las lágrimas: “ hola Hebert, como estas??? que tengas un bonito día :-) me acorde de ti, gracias por siempre escucharme”

            Felicidad es compartir la emoción de dicho mensaje con tu mejor amiga y, aunque le pueda parecer insignificante, entienda lo importante que es para ti.


            Felicidad es contestarle “¡Qué linda sorpresa! Muchas gracias a tí por compartirme tus sueños, tus miedos y tus proyectos, me siento muy honrado con tu confianza. Espero que tengas una excelente tarde y muchas gracias por el detalle. Te mando un besote. :-)”

            Felicidad es ver una foto suya en el Facebook con su mamá y su abuela, con una mirada llena de ternura, tan dulce y esa forma tan hermosa que tiene de inclinar la cabeza.

            Felicidad es llevarle a clase una barra de granola, que la acepte y, lo que es mejor, que se la coma de inmediato.

            Felicidad es esforzarte en clase para que todo salga bien, para que vea que valoras su trabajo y que es importante para ti.

            Felicidad es invitarle a cenar unos tacos y que te responda “¡No!” de forma juguetona, mientras que te dice “¡Sí!” con sus preciosos ojos y su hermosa sonrisa.


            Felicidad es abrirle la puerta, tanto para bajar como para subir, darle la mano y tener la oportunidad de ser un caballero con ella.

            Felicidad es, mientras le echamos salsa a los tacos, que me ofrezca disculpas por “agobiarme” con sus problemas; mismas disculpas que rechazo con un agradecimiento por tener la confianza de platicarlos conmigo.

            Felicidad es escucharla, compartir sus sentimientos, resonar con ella, darle el apoyo que necesite y contenerla. ¡Eso es felicidad!

            Felicidad es reiterarle lo hermosa que es su voz.

            Felicidad es que te pregunte por tu día, por tu trabajo y compartirle los planes futuros. Que le pueda hablar de mis amigas, de mis libros, de mi vida y sentir que pregunta con auténtico interés.


            Felicidad es “pelear” por la cuenta y recordar el acuerdo de pagar partes proporcionales.

            Felicidad es que se coma uno de los mazapanes que tengo en el coche para ella y que todavía tenga la delicadeza de preguntarme si se lo puede comer “¡Por supuesto que te los puedes comer! ¡Son tuyos!”

            Felicidad es buscar un sabor específico de café durante seis Oxxo’s hasta que lo encontramos.

           Felicidad es abrirle la puerta del auto en esos seis Oxxo’s y darle la mano seis veces.

            Felicidad es que me prepare el café, juguetear con las accesorios para prepararlo y comprarnos unas nueces.


            Felicidad es platicar de la vida, compartir puntos de vista, preguntar, hacer observaciones, comentar planes futuros y conocerse.

           Felicidad es compartir anécdotas familiares, lo que vimos y sentimos, cuestiones de educación y agradecimientos retroactivos por lo que nos tocó vivir.

            Felicidad es hacerle ver que está bien sentirse ocasionalmente vulnerable porque, a fin de cuentas, somos humanos no máquinas perfectas. Tenemos derecho de sentirnos mal pero con dignidad.

            Felicidad es hacerle ver lo importante y maravilloso que es su trabajo: toda la alegría, la vida, la admiración y todo lo positivo que nos regala a los afortunados que la tenemos como maestra.

            Felicidad es perderme en su sonrisa, en su hermosa mirada y en su endémica dulzura.


            Felicidad es estacionarse frente a su casa, apagar el auto y que ninguno haga algún amago por bajarse, porque queremos seguir platicando. Algún día platicaremos hasta el amanecer ¡lo juro!

           Felicidad es despedirnos a la entrada de su casa con un abrazo y agradecernos el tiempo compartido, y desearnos un bonito fin de semana.

            Felicidad es llegar a las 2AM a tu casa y no te importe en absoluto la hora, por lo pleno y tranquilo que te sientes, no perdiendo la cabeza por una gran noche, simplemente sintiéndote muy bien.

            Felicidad es bendecir el momento de su concepción, haber nacido en su misma época (con algunos años de adelanto de mi parte), y agradecer eternamente el momento en que se cruzaron nuestros caminos.

           Felicidad es aprovechar un ataque de insomnio (gracias al café) y empezar a escribir esto a las 3AM, porque tienes esa necesidad de expresarlo a la brevedad.


           Felicidad es ver que no me deje llevar por el sentimiento de hace dos semanas (a esta misma hora) y mandarlo todo al caño, felicidad es disfrutar este momento y no dar por sentado nada en el futuro y, al mismo tiempo, Felicidad es tener esperanza.

            ELLA es felicidad, y yo también lo soy, gracias a ella.

           Hebert Gutiérrez Morales.

2 comentarios:

noelia davila ayala dijo...

¿Terminaron? O aun siguen :v ?

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Hola Noelia.
No puede terminar lo que jamás terminó por comenzar. Hubo momentos, como esta noche que compartí, en que parecía que todo se iba a dar y que iba a ser feliz el resto de mi vida. Pero, normalmente, la opinión y sentimientos de a otra persona también cuentan, y en los de ella nunca hubo un lugar para mí como pareja. Desde hace más de dos años que no nos vemos, y está bien, porque no puedes obligar a las personas a sentir lo que no les nace. Te mando un gran abrazo y gracias por leerme. :-)