sábado, 2 de noviembre de 2013

Macross Plus

            Recientemente vi los cuatro capítulos de Macross Plus que, personalmente, me gustan más que la edición que los hicieron película, independientemente de los cambios y animaciones adicionales que le pusieron, para mí, la historia original es la de los OVAs.

            Casi sin darme cuenta, ya van a cumplirse 20 años del lanzamiento de esta animación, en mis años universitarios, en mi apogeo como Otaku, que posteriormente me llevo a aprender japonés y ahí a conocer a mi primera novia . . . . . y ya me estoy dejando llevar por la nostalgia.

            Obviamente la animación ha avanzado horrores hoy en día pero, en su momento, Macross Plus fue muy innovadora y todo un trancazo para los aficionados al manganime de mis años mozos.

            El comienzo en sí es algo remarcable, la escena en la que Myung Fan Lon está cantando la mítica “Voices” frente a los molinos de viento, con su minifalda coqueta y su gorrita de beisbol, una postal que personalmente me encanta. Yen la siguiente secuencia podemos ver a Guld Goa Bowman y a Isamu Dyson encarrerándose para volar el Aeroplano que pilotea Isamu. Una escena linda que, sin dialogo o explicación alguna, nos deja clara la profunda e íntima amistad entre nuestros tres protagonistas.

            Creo que todos admiramos a Isamu pero, convivir con alguien así en la vida real, no ha de ser nada sencillo. Es la viva encarnación de la libertad, de la insubordinación, de seguir sus ideales aunque lo metan en problemas. Hay una parte que me encanta cuando Myung le dice que siempre ha sido “Tonto e imprudente” a lo que él contesta con mucha certeza y seguridad “No se puede ser imprudente e inteligente”.

            Isamu sabe quién es, y eso es un gran logro en la civilización, tan llena de reglas de cómo debes verte, sentir, pensar, expresarte, comportarte y demás limitaciones para la originalidad y frescura que traemos desde niños, mismas que le sobran al teniente Dyson.

Él ama volar, y no le importa renunciar a promociones porque, como él mismo dice “Si te promueven mucho, ya hay un punto en el que no te dejan volar”, así que para él no es importante la reputación, el nivel o el título, sólo quiere volar, sin importarle lo demás, una actitud que es más necesaria en este mundo mercenario en donde, pareciera, todo se debe hacer con una razón de por medio.

Guld es todo lo contrario a Isamu, ya que es precavido, meticuloso, correcto, inexpresivo y hasta rígido. La personalidad de este mestizo de humano y Zentraedi es más común en este mundo de normas, tanto escritas como no escritas, por lo que resulta obvio que tenga constantes fricciones con el alma libre del teniente Dyson, mismo que es el único que logra sacarlo de sus casillas y lo obliga a actuar (en varias ocasiones) de manera visceral.

De igual forma, vemos cómo Guld es rencoroso y grosero desde la llegada de Isamu, algo que resulta notorio dada la profunda amistad que los unía siete años atrás y que, obviamente, se va develando conforme avanza el argumento.

Para mí, la personalidad de Myung está muy por debajo de sus compañeros de triángulo amoroso, tal vez en claro reflejo de una cultura machista como la japonesa. Claro que ella tiene sus episodios de valentía pero, en general, la señorita Fan Lon es la clásica doncella que tiene que ser rescatada por uno de sus príncipes. La única vez que la vi de forma auténtica es cuando escapa con Isamu del hospital y éste la lleva al bosque para platicar. Obviamente, al final, cuando lucha por su vida con Sharon Apple, también se muestra decidida pero, supongo que, todos actuaríamos así si estamos en peligro de muerte.

A pesar de haber nacido de Myung, de no ser humana y ser un programa de inteligencia artificial, siento que Sharon Apple tiene más personalidad que su progenitora. Su lógica es muy simple: ella ama a Isamu, a éste le gusta vivir al máximo a través del vuelo, así que ella lo quiere hacer feliz. Claro que si uno que lleva toda una vida manejando emociones, pues no hay que pedirle mucha coherencia a una máquina que recién los ha conocido, y más cuando es uno tan intenso como el amor.

No voy a comentar todo la historia, sólo momentos que a mí me parecen relevantes. De entrada, me encanta el ingenio de los japoneses para ubicar una historia de Macross sin la necesidad de una guerra, así que el escenario de un campo de pruebas para un nuevo proyecto es el ideal para enfrentar a dos amigos de la juventud.

Algo que admiro, profundamente, de Isamu es la desfachaez y naturalidad con la que aborda a Lucy, la operadora en tierra cuando él vuela. Definitivamente ésta es una pareja más ad hoc a la personalidad del teniente Dyson pero, para su desgracia, su corazón ya estaba ocupado, aunque no lo sabía en el momento que invitó a salir a la rubia chica.

El reencuentro del trío en el mirador de la colina, esa misma en la que tenemos la escena de apertura, resulta un poco estresante. Me llama la atención cómo le afecta a Myung la llegada de Isamu, desde ahí sabía su inconsciente, mas no ella, que lo seguía amando. Así que se toma un momento pare rehacerse y darle la cara a su amor de preparatoria que viene acompañado de despampanante güera (Lucy). La pelea ahora me parece innecesaria pero, si es la primera vez que la ves, definitivamente te intriga la historia que hay detrás de tanta animadversión.

Los conciertos de Sharon Apple, sin duda alguna, son de lo mejor que hay en los cuatro capítulos y que conste que toda la historia es remarcable. Las maravillosas canciones de Youko Kanno lucen más con la presentación tan espectacular que les da Sharon Apple. Aunque es una animación, uno no puede sentirse atrapado por la excepcional música de la mejor compositora que he escuchado en mi vida (Si alguien sabe si ya se confirmó que ella es el alter ego Gabriela Robin, ¿me dice por favor?)

Un proyecto que tengo es escribir sobre mis canciones favoritas de esta maravillosa artista (aunque ya me eché dos ensayos de sus obras: Cowboy Bebop y Wolf Rain) que, cabe mencionar, se lució con canciones como “Information High”, “Wanna be an Angel”, “After in the Dark”, “National Anthem of Macross”, “Santi U”, “The Borderline” “A Sai Ën” y, claro, “Voices”. Los discos de este Anime han sido de mis mejores inversiones en cuestiones musicales y es que Youko Kanno siempre es una garantía en creatividad, sentimiento e interpretación.

Las peleas de las Valquirias siempre son emocionantes, y así resultaron las que protagonizaron Guld e Isamu en sus respectivas naves. Quedó demostrado que el teniente Dyson es mejor piloto que el mestizo Zentraedi al irlo superando en las pruebas a pesar de tener un avión inferior.

Volviendo al triángulo amoroso. PARA MÍ, con toda mi educación, traumas, prejuicios, dogmas, creencias y demás, cuando Myung pasa la noche con Guld me parece el momento más desleal de la historia. Ya sé que estaba agradecida con él por salvarla del incendio que clandestinamente provocó Sharon, que no había relación oficial con Isamu, y que éste seguramente se estaba dando a Lucy.

PERO PARA MÍ, si amas a alguien, no puedes andar pasando la noche con otra persona. Además, en defensa de Isamu, nunca pasaron alguna escena con Lucy que diera a entender algo más ;-) Obviamente mis cavilaciones pertenecen a un mundo idealizado para el cual me formaron y que nunca ha existido -_-

Uno de los mejores momentos de la historia es cuando no hay nada de acción, pero hay un dialogo muy significativo. Esto pasa cuando Isamu y Myung van al bosque. Sin tener que sacar algún tema profundo o relevante, ambos tienen un diálogo que demuestra cuánto se quieren, cuánto se conocen y cuánto se importan. La plática duró poco ya que el teniente Dyson salió tras el vuelo de un ave gigante, hecho que nos demuestra el gran amor que tiene por volar (y que se refleja en su cara de emoción al ir siguiéndola en la moto).

La escena cuando regresan al hospital, también es muy significativa, no tanto por la pelea que protagonizan, y que resalta la imprudencia de Isamu al pelear estando convaleciente, y la furia celosa de Guld al ignorar dicho hecho. Lo relevante es cuando Myung les confiesa que es la que hace funcionar a Sharon Apple, que renunció a su sueño de juventud (Cantar) y que ellos deberían “madurar”. La respuesta del teniente Dyson es directa, simple y excepcional: “Ya deja de lamentarte, una vida sin dolor no es vida”, esto mientras se larga indignado ante la cobardía que la señorita Fan Lon ha demostrado ante la vida. Aquí Lucy hace su aportación más importante al argumento, al decirle a Myung que Isamu siempre supo que la voz de Sharon era de ella, hecho que la acaba de destrozar y deja botado a Guld que estaba presto a llevarla de vuelta.

Empiezas a odiar un poco menos a Guld cuando va a despedirse de Myung, que va a partir de Edén a la Tierra, encuentro al cual no fue Isamu por un arranque de celos de Lucy. En dicha despedida, el teniente Bowman se muestra caballeroso y comprensivo, además de que le da su “amuleto de la suerte” a la señorita Fan Lon, que resulta ser su grabación de la prepa de “Voices”. Al escucharse siete años después, Myung rompe en lágrimas, seguramente dándose asco por haber renunciado a sus sueños de manera tan fácil y pusilánime.

Me conmovió cuando Lucy va a despedirse de Isamu, admitiendo que no le dijo nada de la partida de Myung y diciéndole a su amado “No le perteneces a nadie” mientras sale corriendo para que éste no la vea llorar. El personaje de Lucy es de mero reparto pero le tengo un cariño especial (tal vez porque la seiyuu fue Megumi Hayashibara).

El diálogo que sostienen Isamu y Yang, en la intentona de fugarse a la Tierra, es genial, y es que el diseñador no va a permitir que le roben “su” avión así como así, por lo que quiere ser participe en esta misión suicida. De ahí su desesperación al gritarle que el YF-19 no le pertenecía al teniente Dyson mismo que, a pesar de ser un cabeza dura (como comprobó Yang), entiende y acepta el hecho.

La entrada a la atmósfera terrestre, evitando los sistemas de seguridad, resulta una escena muy emocionante. Desde la primera vez que la ví, se me quedó muy grabada así que, cuando llego a poner el coche en punto muerto para aprovechar las pendientes, me siento como Isamu entrando a la Tierra ¬_¬

El primer dialogo que tiene Sharon es con su “madre”, y me encanta porque le da claridad a ese embrollo sentimental que trae Myung dentro: “Amo a Guld, pero amo mucho más a Isamu”. Creo que nuestra protagonista estaba más afectada de esta revelación que por el hecho de que la tenían prisionera.

En la ceremonia, cuando tocan el himno nacional de Macross, me siento tan bien que a veces pienso “¿Por qué no fue ese mi himno nacional? ¿Por qué no viví en la Ciudad Macross?” Y es que resulta tan solemne, elegante, profundo y sentimental que cada vez que lo oigo estoy a punto de ponerme de pie y llevar la mano a mi corazón ó_O

La pelea que sostienen Guld e Isamu en la Tierra es genial, en especial por todas las recriminaciones de lo que pasó en la escuela: las veces que se hicieron trampa, cuántas veces se compraron el lunch y detalles sin importancia pero que, en el fragor de la batalla, son muy relevantes.

Al final de dicha pelea, con toda la adrenalina, por fin se le desbloquean los recuerdos a Guld y se da cuenta de su arranque de furia al encontrar a Isamu y Myung juntos después de la presentación de ella. Por fin se da cuenta qué él fue el que originó que su amistad se distanciara, que él fue el responsable de terminar tan bella relación.

Guld empieza a hacer estas reflexiones con la carga moral de haber matado a su amigo, o por lo menos eso cree porque, a un lado, ve la sombra del YF-19, mientras planeaba por encima de él, y así huyó de una muerte segura. El diálogo subsecuente es muy reconfortante, un dialogo viril, pero también con mucho cariño y amistad reencontrada tras siete años de separación.

¿Cuántos de nosotros, al igual que Guld nos contamos las historias que más nos convienen? Muchos acomodamos los hechos o los recuerdos a nuestro favor, poniéndonos en el plan de víctimas y condenando a los demás. Se requiere de gran valor para afrontar las consecuencias de los actos propios, pero no hay otra manera de resolverlos. Es por eso que Guld se siente devastado pero, gracias a la actitud desenfadada de Isamu, es que pronto encuentra la redención. Momento que dura poco ya que ahora tienen que combatir a Sharon y al Ghost X-9 que viene en su búsqueda.

Otra analogía muy interesante es como Sharon los tiene a todos idiotizados. Obviamente era efecto del chip que le pusieron para completarla, pero también es un reflejo de la sociedad actual, misma que se deja dogmatizar a la primera oportunidad, ya sea a través de religiones, artistas, deportes, medios de comunicación, productos tecnológicos y cualquier motivo que sea suficientemente atractivo para perder la voluntad propia y dejarte llevar por el rebaño. Aunque, siendo honestos, la música de Youko Kanno resulta una delicia que fácilmente te captura.

Las respectivas batallas de Isamu y Guld son intensas, pero el mestizo de Zentraedi se da cuenta que su oponente es demasiado para él, así que sólo le queda un ataque suicida para acabar con el Ghost X-9. Pero antes de ello sostiene un diálogo muy padre con su amigo de la infancia, diciéndole que le hubiera gustado que se tomaran una cerveza para platicar de los viejos tiempos; esto lo oye Myung, misma que se siente gratamente sorprendida que dos hombres que se peleaban contantemente, de pronto, se lleven tan bien.

Este ambiente tan cordial, cálido y ameno es lo que hace más dramática la muerte de Guld, misma que sentimos profundamente Myung, Isamu y yo (que no pude evitar que brotaran las lágrimas debido a la honorable muerte del Teniente Bowman). Así que al teniente Dyson no le queda de otra que honrar la muerte de su amigo y acabar con Sharon.

Obviamente no explican cómo es que Myung puede escuchar a Isamu y viceversa, pero resultó muy significativo que fuera “Voices” la canción que despertara a Isamu de la hipnosis en la que lo puso Sharon Apple (de una forma muy íntima, es más, me encantaría que me hipnotizaran así H_H).

Al final, la cara de decepción de Sharon es enternecedora. Ella recién se había enamorado, y sólo quería darle a su amado lo más preciado para él: emoción al límite. Sin embargo, no entiende por qué su amado acaba con ella, a pesar de sus esfuerzos por hacerlo feliz (Pobre Sharon, lo más que te puedo decir es “Bienvenida al club” -_-).

Ya para cerrar la película, más que las caras de los protagonistas que se aman (Myung e Isamu), me enternece más el mensaje final “Dedicado a todos ustedes . . . . nuestros futuros pioneros” y es que al inicio de la serie sólo decía “Dedicada a todos los Pioneros”. Recuerdo que la primera vez que ví dicho mensaje, me estremecí, me estaban dedicando una película y me estaban incitando a ser un pionero del nuevo mundo. Fueron palabras muy sencillas, pero me sentí directamente aludido y comprometido por las mismas.

Macross Plus es una obra genialmente concebida y realizada, que no desmerece ningún detalle. Absolutamente todo fue hecho con gran calidad: los diseños, el argumento, la música, los Mechas, los personajes, las situaciones, las animaciones y cualquier detalle que me mencionen, fue cuidado al máximo en esta serie de cuatro capítulos.

Ciertamente la película nos da otros minutos de animación, en compensación de los que quitan de los capítulos pero, personalmente, prefiero estos últimos ¿Por qué? Tal vez por el hecho de que fueron los primeros que ví, porque me da una sensación confortable ver los créditos de cada episodio, porque tengo la ilusión de que son muchas entregas aunque sólo sean cuatro. No lo sé en realidad.

Lo que sí sé es que la sensación de calidez en el pecho que me queda, tras ver dicha obra, es muy palpable y estoy agradecido por ello. Macross siempre será de mis sagas favoritas y, dentro de ella, siempre tendrán un lugar especial en mi corazón “Macross: Ai, oboete imasu ka?”, “Macross II: Lovers again” y, la maravillosa, “Macross Plus”.


Hebert Gutiérrez, Morales.

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