domingo, 20 de abril de 2014

Expresiones Artísticas Berlinesas (Parte uno: mis favoritas)

Karl F. Schinkel "Catedral Gótica en el Agua"
            Cronológicamente debería escribir sobre mi viaje a Las Vegas pero, por alguna (no tan) extraña razón, estoy (muy) atrasado en mis escritos, por lo que necesito más tiempo para sacar algo relativamente decente y no publicar por publicar. Aunque, a decir verdad, cinco escritos en ocho días no está nada mal ;-)

Ferdinand B. Waldmüller "En el día de todos los Santos"
            De igual manera necesito más días para escribir sobre la visita tan enriquecedora que tuve a Berlín, del cual van a salir un total de cinco ensayos (cuatro para este blog público y uno más para el clandestino). Sin embargo, el que más fácil tengo para redactar es el que tiene que ver con Arte, ya que sólo es cuestión de ver la imagen y recordar la razón por la cual fue significativa para mí.

            Estos escritos van a incluir arte clásico, callejero, de la vida real, museos y cualquier expresión artística que me haya resonado en la semana que estuve en Berlín. Tal vez se vea aburrido (y es factible que lo sea) pero, sin duda alguna, yo sí lo voy a disfrutar mucho (y créanme, no va a estar tan aburrido)

La imponente fachada de la Alte National Galerie
            Y, antes de continuar, quiero aclarar, no soy crítico de arte, es más, me cagan los críticos de arte. Esa gente mamerta que se cree mucho con sus comentarios “La luz refleja una gran sensibilidad por parte del artista, además captó toda la intención en los matices de la escena” ¡No mamen! Lo que yo les voy a compartir es lo que sentí, tratando de no ser tan rebuscado con el lenguaje aunque, con eso de que ya me estoy volviendo más mamón (y fresa) de lo que me gustaría reconocer, es factible que caiga en dichos comentarios “elegantes” (una disculpa de antemano ¬_¬U).

Alte National Galerie

Arnold Böcklin "La Isla de los Muertos"
            En total visite 10 museos en Berlín (me quedé corto de los 364 que tiene en total), pero sí me enfoque en la mayoría de los importantes. Aunque la visita al museo del Muro en Checkpoint Charlie me resultó ampliamente interesante, sin duda alguna, el museo que más disfrute fue el Alte National Galerie (o la Vieja Galeria Nacional).

            No les voy a mentir, nunca he sido un fanático de visitar galerías, contemplar cuadros y hacer comentarios mamones sobre la luz, la intención y la calidad de la obra, nop, definitivamente eso no es lo mío. Tal vez por eso no tenía ninguna expectativa con este Museo, de hecho no estaba en mi selección inicial pero, al comprar un ticket para toda la Isla de los Museos, pues fui para no desperdiciar la entrada, lo cual resultó en una excelente decisión.
 
Johann M. Von Rohden "Tívoli"
            Al inicio vi los clásicos autoretratos, cuadros sosos, los retratos de gente mamona de la época (reyes, duques, princesas, etc) y uno que otro paisaje sin gracia. Sin embargo, conforme iba avanzando en las salas, empecé a encontrar obras que resonaron en mi interior, pinturas que ya mostraban una personalidad diferente, verdaderas expresiones artísticas que me llenaron el ojo, me emocionaron, me sorprendieron, me sacaron una sonrisa o hasta una expresión de tristeza.

            Cuando ya no pude contenerme más, pregunte a los encargados si podía sacar fotos y, con una calidez que me sorprendió para ser alemanes, me dijeron: “Aber natürlich!” y ahí empecé a sacar el espíritu de turista japonés que habita en mí, sacando fotos a diestra y siniestra.
Mi amigo Conrad al momento de su escape

            Dice Robert Fisher que “Cuando aprendas a aceptar, en vez de esperar te llevaras menos decepciones”. Definitivamente no esperaba nada del Alte National Galerie y, sin duda alguna, es el museo que más he disfrutado en mi vida (hasta el momento de escribir este ensayo, claro está, porque le tengo fe a los de San Francisco y Nueva York).

Rennt Conrad, rennt!

            Berlín, 15 de Agosto de 1961, dos días después de que levantara oficialmente el Muro que dividiría a Alemania entre Oriental y Occidental (aunque al inicio sólo era un alambrado), se presentó la primera fuga de un oficial de la RDA (DDR en alemán) hacía  la RFA (BRD en alemán).
Cuadro de Checkpoint Charlie

            Conrad Schumann, 19 años, ante la angustia de ver cómo se le cerraban las puertas de la libertad y en un acto de valentía (o cobardía según el punto de vista) huyó hacia el lado “enemigo”, dando origen a una de las fotos icónicas en la historia del Muro de Berlín.

            Me sentí conmovido cuando vi esta imagen, no me imagino la fortaleza o debilidad que debió sentir mi amigo Conrad. ¿Acaso huyó por esperanza o por miedo? Sin importarle que fuese considerado como un traidor y desertor, puso su bienestar ante la lealtad, y lo admiré por ello. ¿Cuántas veces fastidiamos nuestra vida por lealtades nocivas? ¿Acaso nuestro bienestar no debería ser nuestro mayor compromiso?
Conrad inmortalizado en East Galerie

            Mi amigo Conrad se ahorcó en 1998 en un ataque de depresión. Uno pensaría que ser un ícono para tu país debería ser suficiente para llenar el ego de cualquiera, pero no sólo de ego vive el hombre. Me entristeció su muerte y la forma en que se la ocasionó. Conrad, tu huida inspiró (e inspirará) a muchos a lo largo de las décadas (por lo menos lo hizo conmigo).

            Es por eso que me compré la foto histórica de mi amigo Conrad, porque quiero tenerlo en casa para inspirarme con ese momento de valentía o estupidez que marcó a un país y a una época (prometo no ponerle veladoras ni flores).

Schinkel

            Dentro de la Alte National Galerie conocí la obra de Karl Friedrich Schinkel, un arquitecto y pintor alemán del siglo XIX. En realidad era Prusiano porque Alemania aún no existía como tal pero, para fines actuales, Prusia es parte de la actual Alemania, así que es alemán.
Karl F. Schinkel "Ciudad medieval en el Río"

            Las pinturas de Schinkel sin duda fueron mis favoritas. Este señor tenía una visión monumental de sus pinturas, resultando impresionantes y en más de una ocasión me sacó un “¡Wow!” por la grata sorpresa que me llevaba al ver sus imágenes.

            Voy a tratar de explicar algo inexplicable como lo son los sentimientos, pero las obras de Schinkel me despertaron algo de nostalgia, algo de tristeza, un anhelo por tiempos pasados que siempre rememoramos como mejores, pero no me refiero a mi pasado personal, me refiero al pasado de la humanidad, aquel que fue tan asqueroso como el presente y que a nadie de nosotros nos tocó vivir, pero que vemos con ojos románticos fantaseando que ahí sí había honor y lealtad.
Karl F. Schinkel "La Mañana"

            Por otro lado, las pinturas de Schinkel también reflejan majestuosidad, las escenas o edificaciones mostradas son tan abrumadoras que hasta debes tomar un par de pasitos para atrás y así saborear toda la intensidad de la obra.

            Son escenas tan naturales y, al mismo tiempo, tan elegantes que no puedes quedarte sin reacción ante ellas. El artista, sin duda alguna, gozaba de una sensibilidad increíble y, de hecho, hasta me compre una litografía de él para tenerla en casa, y tener en mi hogar un pedacito de todo eso que me regaló Schinkel, un artista que no conocía y que ahora se ha vuelto de mis favoritos.
Karl F. Schinkel "Vistazo a la prosperidad griega"

            Gracias por tu grandiosa obra querido amigo Karl Friedrich Schinkel :’-)

Berliner Dom

            Si me conocen o son lectores asiduos de este blog, sabrán que las Iglesias u otros templos religiosos no son mis edificaciones favoritas, por todo lo que representan (ya he escrito ampliamente del tema en ocasiones anteriores).
La impresionante Catedral Berlinesa

            Junto a Lust Garten (o jardín del placer), justo frente a la Isla de los Museos, encontramos una edificación imponente y que te deja con los ojos abiertos: el Berliner Dom (o Catedral de Berlín).

            A pesar de su aspecto de templo católico (que lo fue en algún tiempo), esta es una iglesia anglicana, por ello podemos ver imágenes de Matrin Lútero en las afueras de la misma.

            Rascándole un poco más a la historia, me surgió una sonrisa cuando ví que mi amigo Schinkel fue uno de los arquitectos de tan majestuosa obra.

            Cuando la magnificencia de una obra es tal que alcanza para superar tus prejuicios contra la religión, eso quiere decir que la obra en verdad es una fregonería.
Martín Lútero y sus "Compinches" ;-P

            Uno ve este templo y se queda con el ojo cuadrado, porque no solo es grande a lo bruto, sino que tiene una majestuosidad innegable. Por ejemplo, de lo poco que sé de arte, cuando veía un estilo “churrigueresco” que es el que priva en muchas iglesias de México, honestamente, me cansa y me agobia tanto adorno, es más, hasta de mal gusto me parece.

            El estilo (neoclásico) de esta Catedral resulta muy elegante pero sin caer en algo de mal gusto, es imponente pero no es exagerada, es impactante sin que te agobie. Le rindo mi homenaje a los creadores de tan maravillosa edificación, porque simplemente te deja sin habla.
Altes Museum

            Por cierto, Schinkel también diseñó el Altes Museum (o Museo viejo), el cual está al lado del Lustgarten, en paralelo al Berliner Dom. Muy bonita edificación también, pero queda opacada por la Catedral.

            Mauermuseum am Checkpoint Charlie

            El Museo del Muro en Checkpoint Charlie es una visita obligada cuando vayan a Berlín. Es un museo tan interesante que se te va el tiempo de manera inesperada.
Impresionante foto de la toma de Berlin

            Resulta cautivadora toda la cronología de la guerra fría, los orígenes de las dos Alemanias, el por qué construyeron el Muro, cómo los construyeron y todas las evidencias de los que intentaron cruzarlo (algunos con éxito otros se quedaron en el intento).

            El museo está lleno de material gráfico, audiovisual y artístico que te hace la experiencia más completa. Aunque toda esa historia la ví en la escuela, es hasta que estás en el lugar de los hechos, y empiezas a ver lo que implicó dicha separación, que comprendes el impacto cultural, social y humano que tuvo dicha delimitación.
Gisela Breitling "Alegoría a la ciudad dividida"

            Hay fotos históricas impactantes y también hay obras de artes inspiradas en el muro, la guerra fría y la separación de Alemania. Y eso es arte, el dar un mensaje sin necesidad de palabras, el transmitir un sentimiento a alguien con el cual no conviviste pero que, al ver tu obra, capta perfectamente tu sentir. Al ver muchas de los obras me sentí profundamente conmovido y empatice profundamente con el pueblo alemán.
           
            El Museo del muro en Checkpoint Charlie puede llegar a ser una visita algo cansada, por tanto que hay por leer, pero sin duda vale mucho la pena.
Matthias Koeppel "Celebraciones centenarias de Berlin"

            El retrato de un amor

            Una de mis pinturas favoritas en la Alte National Galarie fue un “simple retrato”: el artista Julius Hübner retrato a su mujer, llamada Pauline Charlotte Bendemann.

            ¿Por qué me llamó la atención un simple retrato? Para empezar ella tiene el pelo negro y, hasta donde recuerdo, casi no vi retratada personas con pelo negro en los pasillos del Museo (la mayoría eran rubios).
Julius Hübner "Retrato de su esposa"

            Por otro lado, la expresión de ella me encantó, mostrando toda la seriedad posible ante el trabajo de su amado pero, al mismo tiempo, sin poder ocultar su alegría al ser retratada por su esposo. Esa expresión de inocencia que la hace ver aún más lozana y bella.

            Sin embargo, también podría ser, que el amor venía de los ojos de su marido, ya que la muestra excepcionalmente bella, es un retrato en que se muestra perfecta.

            Sé que los retratos son visiones subjetivas del autor y hasta de la persona a pintar, no era secreto que muchos pagaban para que el artista los embelleciera de sobremanera o, por lo menos, que suavizara sus defectos físicos.

            Pero no siento que ése sea el caso de este cuadro, a mí me da la impresión que la modelo era tan bella como la retrato el artista o, por lo menos, así de bella la veía él.
Karl F. Lessing "El Castillo del Caballero"

            Este cuadro de Hübner me conmovió por la gran muestra de amor que representa, ya sea de él, de su esposa o de ambos. Como quiero que lo contemplen en toda su magnificencia, baje la imagen de Internet, porque mi foto salió demasiado brillosa ¬_¬.

            Como este ensayo ya se extendió mucho (o sea, normal en el rollero de mí), me veo la penosa necesidad de cortarlo en esta parte y continuar en un segundo ensayo que, casualmente y por única ocasión, será publicado en el mismo día que esté (¿A qué no se lo esperaban?) O_ó.


            Hebert Gutiérrez Morales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un viaje extraordinario por el mundo de los museos. En verdad te envidio. Eres un "mamón", que además de viajar y conocer escribes muy bien. Felicidades

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias, sólo intente expresar todo lo que estas obras me hicieron sentir.Y sip,creo que por más que lo trate de evitar, me acabe convirtiendo en el mamón que siempre temí ¬_¬U.
Un abrazote.

Anónimo dijo...

Felicidades x transmitir un poco de lo que percibes en tus viajes x el mundo. Berlin es una ciudad que impacta x su historia, sus edificios y su mezcla de.arte.