sábado, 24 de mayo de 2014

Frustración

            “Can you help me remember how to smile?” – from the song “Runaway Train” (Soul Asylum)

            Hoy fui a ver “X-Men: Days of Future Past”, y he escrito a tropezones, un ensayo que normalmente debió haber estado redactado y publicado desde hace una hora, pero aún no lo termino (con algo de suerte, y voluntad, mañana temprano lo acabo).

            Pero no he acabado de escribir por falta de tiempo, al contrario, hasta parece que me sobra: he estado jugando en la Lap top, perdiendo el tiempo de manera descarada y sin vergüenza alguna, es lo que hago desde hace meses. No estoy leyendo a mi ritmo, no estoy escribiendo a mi ritmo, no estoy viviendo a mi ritmo.

            Creo que la expresión correcta es que estoy viviendo a regañadientes, como que “tengo que vivir” no porque lo haga con un convencimiento total, con una actitud productiva.

            Es muy frustrante ¿saben? Hasta hace dos años escribía religiosamente mínimo un ensayo por semana y leía entre uno y dos libros por mes (a veces hasta tres). El año pasado perdí, además de mi cordura, ritmo de lectura, mas no de escritura, de hecho fue el año que más escribí (y viví) . . . . . porque tenía una razón muy importante para hacerlo: mi Musa.

            No lo voy a negar, no me interesa mucho de mi vida actual, ¡y me da coraje! Tengo tantos libros buenos que he comprado y que me encantaría leer, tengo tantos escritos que me pueden quedar muy bien y que no me doy tiempo para redactar, tengo tanta vida por vivir pero, honestamente, me ha dejado de interesar. Y lo peor es que tengo todo: tiempo, dinero, espacio, salud, etc.

            Lo único que sigo haciendo es correr, nadar y, ocasionalmente ir a clase de baile. Correr me sirve porque lo tomo como enajenación (Estoy corriendo demasiado), nadar me ayuda a relajarme y liberar sentimientos. ¿Y bailar? Bailar me hiere, cada vez que escucho una Salsa me entristezco y cuando escucho una bachata me enfurezco.

            ¿En verdad me odio tanto para seguir en clase de baile? Seguramente. En realidad me pongo como razones a mis amigos de más de siete años, además de una especie de codicia “Ya llevas más de siete años bailando ¿lo vas a tirar a la basura?” Así que voy a ser herido una hora a la semana para no “perder” el tiempo invertido (Me reservo mi opinión sobre mí mismo).

            Pensé que cuatro viajes al extranjero (Las Vegas, Berlín, San Francisco y Nueva York) en un espacio de cuatro meses, me iban a dar suficiente material para distraerme un poco y reencontrarle sentido a la vida. Ciertamente me distraje bastante y disfrute cada viaje, conocí mucho, aprendí montones y creo que en algo crecí y madure al ver tan distintos lugares, pero no la pude olvidar (¿Por qué habría de olvidar a lo más maravilloso que me ha pasado?).

            En un ataque de locura (¿o sensatez?) le escribí que la extrañaba, justo después de escribir “Regresión” pero sabía que era poco probable que me contestara. Le dije cuánto la extrañaba y la estupidez que cometía al dejarla ir.

            Hace 10 días, estando en Nueva York, recibí su respuesta. No fue una respuesta buena ni una mala, simplemente la respuesta de una dama, como lo es y lo será mi Musa, lo cual me confirma que es el mejor ser humano que he conocido, y le contesté lo más honesto que pude.

            Ya no voy a revolcarme en el sufrimiento, ¿para qué? No tiene ningún caso. Así que sólo me queda seguir desperdiciando mi vida, jugando solitario, corazones, ajedrez y solitario spider. Checando el Twitter para borrar a los que no merecen ser seguidos y bajando imágenes de amor que me torturan.

            Desde hace semanas no duermo bien, ya no recuerdo la última vez que dormí ocho horas de golpe, he estado durmiendo poco, tengo sueños muy vívidos. Lo único bueno de esto es que sueño con ella relativamente seguido, más o menos cada quince días. Creo que son de los pocos momentos de auténtica felicidad que me quedan: verla, aunque sea en sueños. Y es que ella fue eso para mí: el más hermoso de los sueños.

            Sé que soy privilegiado, tengo una vida que muchos envidian pero, en realidad, no me importa demasiado.

            A últimas fechas pienso mucho en la muerte, pero no como para provocármela, sino para que pase, al final es lo mismo la muerte que la no-vida. Ana (mi terapeuta) dice que es una reacción natural en la depresión, así que espero que pase pronto o, mejor dicho, debería esperar que pase pronto porque, en realidad, no me interesa que pase pronto.

            Suponiendo que la ley de la atracción sea infalible, no me preocupa mucho, porque tengo un testamento bien claro, mis papeles en regla, un seguro de vida y también uno de gastos funerarios (no quiero dar molestias, ni siquiera en otro plano existencial).

            Nunca creí sentirme tan vacío. Tal vez por eso estoy desperdiciando mi vida en estos meses, hay mucha vida que me sobra y al no poder compartirla con quien quiero, en realidad no me duele despilfarrarla.

            Aceptó que he generado otro escrito patético y no me agrada mucho escribir esto pero, a veces, uno necesita sacar toda esta porquería que le invade el alma en un intento de desahogar y mitigar tanta idea estúpida que se genera en el interior.

            Mañana será otro día y, seguramente, acabaré mi ensayo sobre los X-Men. Espero que esta depresión no afecte mucho la poca o mucha calidad que tengo al escribir.

            Si usted leyó esto, una disculpa por haberle agriado su día.


            Hebert Gutiérrez Morales

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