sábado, 19 de julio de 2014

El Nazismo

            Hace pocos meses fui por segunda vez a Alemania, específicamente a Berlín, misma que me resultó fascinante. Todos los aspectos que me llamaron la atención de esta visita, ya los plasmaré detalladamente en otros dos ensayos que vendrán justo después de éste, además de los dos de arte que ya escribí.

            Este ensayo no estaba presupuestado pero fue naciendo al ver la reacción tan miedosa que tiene un pueblo tan regio, seguro e inclusive frío como el alemán al comentar el tema. Casi algo prohibido, de lo que nadie habla o que se muestran muy mesurados a mostrar su opinión.

            Es tal el pavor que, pareciera, que al hablar del tema lo estuvieran promoviendo, lo cual es ridículo. Al final, independientemente de la cantidad de muertos, eso forma parte de la historia alemana y, les guste o no, en su momento fue una idea en la cual el país creyó y, tal vez, a un nivel inconsciente aún cree y, por lo mismo, es factible que por eso lo rechacen.

            Visité la Topografía del Terror (Topographie des Terrors), una exposición sobre el origen del Nazismo, su desarrollo, consecuencias y exterminio, misma que resulta muy interesante, a pesar de estar manipulada por el lenguaje políticamente correcto (nunca mejor empleada la expresión) que deben utilizar. Y cuando digo “políticamente correcto”, me refiero a que los Estados Unidos deben dar su visto bueno. Y ahí se nota lo bien que programaron al pueblo alemán con que ellos fueron los “malos” y los gringos los “buenos”, que en el inconsciente teutón lo tienen bien tatuado.
El inicio de la Topografía del Terror

            ¿De dónde viene el miedo de la mayoría de los germanos a hablar del tema? La historia de la segunda guerra mundial está escrita desde el bando ganador, en donde ellos son los “buenos” y todo lo que hicieron fue “en nombre de la libertad” (incluida la infamia de la bomba atómica) mientras que todo lo que hicieron las naciones del Eje (o sea los “malos”) fue para mal y en detrimento de toda la humanidad, sólo había una maldad inexplicable bajo todos sus actos y eran aliados de Satanás.

            Esta historia es la que todos tenemos grabada en el inconsciente, como única, verdadera e incuestionable. Obviamente no puedo negar todos los crímenes de los nazis, incluidos los 6 millones de judíos muertos. Pero dudo que Estados Unidos, Francia, Inglaterra, la URSS y demás países protagonistas de la guerra no hayan tenido crímenes tan despreciables como los de los nazis, pero no se les juzga tan agriamente como a los alemanes.

            Por ejemplo, Josif Stalin era un monstruo atroz inclusive con su propio pueblo, y no es ni la décima parte juzgado de lo que es Hitler, y no veo gran diferencia entre ellos. Las acciones de Stalin costaron unos 40 millones de vidas rusas que perecieron por hambre, ya que esos recursos se dedicaron al armamento y ¿alguien dice algo? Incluso aparece como héroe de la segunda guerra mundial. Y aunque el otrora líder ruso pueda ser considerado “malo” por algunos, lo que sí es una generalidad es que Hitler tiene un estigma automático en el inconsciente mundial del peor tirano que jamás existió, producto de la mustia manera de redactar los libros de historia.
Otra Foto de la Topografía

            De hecho, aunque está en los anales de la historia, todo el mundo hace caso omiso que la URSS de Stalin se dividió Polonia con la Alemania Nazi, y fue hasta que (tonta y soberbiamente) Hitler intentó invadir Rusia, que ellos tomaron parte en un conflicto que observaban plácidamente. Ya que vieron afectados sus intereses, ahora sí, tomaron una postura de “No puedo soportar más tus injusticias y arbitrariedades” (¿Así o más pinches mustios?)

            Y ahí fue donde Hitler perdió la guerra: al haber atacado a la URSS, al dejar que su soberbia rebasara a su razón, al no llevar el “Timing” adecuado, de hecho Rommel se lo advirtió y optó por ignorarlo. No digo que no la hubiera atacado, sólo que estuvo mal el momento que lo hizo. Si hubiera sido paciente y se hubiera encargado del resto de Europa antes, sin duda hubiera sometido a Rusia eventualmente. Porque hay algo cierto y que no quieren decir en el Imperio gabacho: la guerra se ganó por la intervención rusa, no por la gringa.

            De igual forma, las bombas atómicas soltadas en Hiroshima y Nagasaki han sido el peor crimen en contra de la humanidad (eso sí y no las mamadas del 11 de Septiembre del 2001), lo que es peor, es de dominio público y nadie señala a los Gringos. Ni Roosevelt ni Truman aparecen como los genocidas que fueron por haber permitido el desarrollo y uso de tan letal arma, al contrario, hasta héroes de guerra son considerados en los registros históricos.

            Cuando termine de ver la Topografía del Terror me pareció en exceso interesante, pero me quede con una sensación de “incompletud” (sé que no existe la palabra pero también sé que me entienden), porque sabía que todo estaba contado desde un solo lado, que me faltaba la otra parte por analizar.

            Ante la imposibilidad de accesar al bando perdedor, voy a guiarme por mis habilidades de observación, suposición y por mi paranoia confirmada para dar lectura a lo que veo, interpretando los hechos del pasado y en un intento para hacer algo de contrapeso a una historia amplia y arteramente adecuada para glorificar a un bando y satanizar al otro. Tal vez parezca un escrito Pro-Nazi (sobre todo por las imágenes irreverentes y cómicas), aunque ésa no es mi intención, sólo intento sacar conclusiones y lecturas un poco más cercanas a la realidad, en lugar de tragarnos un cuento ya diseñado.

Para empezar ¿Por qué la muerte de seis millones de judíos es más importante que la de 40 millones de rusos? ¿Acaso hay vidas humanas de diferentes categorías?
Himmler en la portada del Time

            Los Judíos ven por su comunidad, no por su nación, porque ellos son judíos antes que ser alemanes, gringos, españoles, venezolanos, australianos o la nacionalidad que me mencionen, y por eso ellos ven por su prójimo, lo cual no caía muy bien en una Alemania mermada y con hambre: si ves que una sección de tu población se mantiene próspera mientras que el resto muere de inanición, pues es fácil que nazcan las rencillas.

            Y también hay que conocer el ámbito histórico de la época. Alemania estaba en plena crisis económica, producto de perder la primera guerra mundial, además de las sanciones que le habían impuesto y de compensar económicamente a las naciones afectadas. Si aunamos que Austria se quiso unir a ellos en ese mismo período y la comunidad internacional lo impidió, el resentimiento estaba a flor de piel en el pueblo germano, que además veía como su economía y su moneda era un chiste ante la devaluación tan grosera y permanente de la que eran objeto.

            Puedo entender los motivos de Hitler, tal vez no tenga su sangre fría, su decisión ni sus huevos, pero en verdad puedo entender lo que él pensaba y veía al momento de tomar sus elecciones. Siendo fríos, cuando ves que los gitanos son una raza despreciada y despreciable a nivel mundial, puedes ver por qué llego a la conclusión de exterminarlos. Si en México, país tan alejado de la cultura gitana, uno debe tener precaución al tratar con ellos, por la fama de charlatanes, ladrones, embusteros, tramposos y sucios, pues imaginen lo que significan para una cultura tan fría y ordenada como la alemana.
Propaganda Nazi sobre Discapacitados

            Por otro lado, si uno lo ve fríamente (y como lo trate en este otro escrito), los homosexuales son una desviación de la naturaleza que, en teoría, no deberían ser. Sumemos a los judíos, que son ampliamente despreciados a lo largo del mundo a pesar (o debido) a su riqueza económica y a su actitud tan elitista al momento de tratar con los que no comparten sus creencias.

            También entran en la ecuación los lisiados, discapacitados o impedidos física y mentalmente que no aportan económicamente y, normalmente, generan cuidados y gastos especiales. Y uno empieza a ver los grupos a los que atacaba Hitler y, sin querer, comprendes su punto de vista y su visión de la vida. Y que conste que no soy de la raza aria y entiendo a la perfección sus motivaciones.

            ¿Por qué “Mein Kampf” (Mi Lucha) se sigue vendiendo alrededor del mundo? ¿Por qué sigue generando tanto interés? Obvio mucho es el morbo de las personas al querer enterarse qué tenía este señor en la cabeza, pero también existimos quienes lo compramos (aunque aún no lo leo) para enterarnos de las ideas con el afán de entender por qué pasó lo que pasó. Y no dudo que haya quien aún encuentre válidos los conceptos, en especial algunos Arios.

            Y por eso mismo es un libro prohibido en Alemania: para que no vaya a reiniciar el movimiento de forma masiva. Si como ario ves que hay otras razas que, en teoría, son “inferiores” y que te están quitando empleo, prestaciones sociales, lugares de escuela para tus hijos, bienestar social y se están aprovechando del desarrollo de tu país ya que el suyo está jodido, pues no se necesita mucho para encenderte la llama del odio xenófobo y empezar a exigir un cambio más “justo” para ti que naciste en el país, porque otros (que no tienen derecho) viven de tus impuestos, de tu trabajo y te están quitando lo que es tuyo y de tus hijos.

            Y no necesito predicar un futuro cuando lo veo en la actualidad. En el avión en Amsterdam, se subieron unos árabes, mismos que insistían en sentarse juntos y se pusieron muy pesados al respecto. Todos en el avión, tanto europeos como latinos, nos pusimos nerviosos y nos quedamos mirando fijamente la escena, mientras la tripulación calmaba a los sujetos. Platicando con un holandés que tenía al lado, admitimos que el nervio fue mayor al ver que eran árabes, y de inmediato nos pasó por la mente su religión tan extrema y los atentados terroristas. Por eso, cada vez que uno de ellos se paraba durante el vuelo, los observábamos con detenimiento por si hacían algo sospechoso.

            Al final resulto que no eran ningunos terroristas, pero nadie nos pudo quitar el prejuicio de la cabeza. La xenofobia y/o el racismo son prejuicios ampliamente extendidos por el mundo. Es triste pero el humano no va a dejar de ser prejuicioso, siempre tenemos ideas preconcebidas de lo que está bien en nuestra cultura y, casi de manera automática, lo que es diferente en otras culturas está “mal”

            Si los Nazis hubieran ganado la guerra, tengan por seguro que la historia sería distinta y se nos contaría como los Gringos “malos” esclavizaban negros y pisoteaban sus derechos humanos, como los Rusos dejaban morir de hambre a sus ciudadanos, el trato injusto que los ingleses y franceses daban a sus colonias, como los chinos eran salvajes con sus mujeres en una sociedad retrograda.

            Además se plantearía el pueblo alemán como justo y noble, mismo que había sido inexplicablemente sobajado y sometido por unas decisiones arbitrarias tras la primera guerra mundial, y como ellos “sólo” recuperaron lo que les fue quitado por derecho, además de que ajustaron cuentas con unos judíos usureros que no veían por el bien del país (y del mundo), por lo que sólo enfocaban sus ganancias a su pequeña comunidad. Con este planteamiento se justificarían todas las acciones de los nazis y se plantearían como necesarias, así como los gringos justificaron su bomba atómica, cuando no era una obligación soltarla.

            Y no era necesario porque Japón ya estaba en las últimas: ya no tenían comida, ya no tenían municiones, ya no tenían gente ni recursos, ya estaban a punto de rendirse. En realidad fue una marranada de los Estados Unidos, que se apresuraron a soltar la bomba antes de que perdieran la oportunidad perfecta, Alemania ya había caído al igual que Italia, así que un endeble Japón era la última oportunidad para su muestra de prepotencia, de poder, y así enviar al resto del mundo un claro mensaje: Tengo esta arma y no voy a dudar en utilizarla contra el que no se alineé conmigo.
Goku Nazi

            ¿Qué hubiera pasado si la bomba la hubiera soltado en territorio alemán en lugar del japonés? ¿Qué consecuencias habría tenido en la psicología social teutona? De entrada, en el inconsciente japonés fue devastador el efecto, ya que es el único país a nivel mundial que, literalmente, AMA  a los gringos, es algo tan increíble como ridículo si consideramos los hechos. Ciertamente los alemanes no aman a los gabachos (como casi el resto del mundo), pero no pueden negar que están traumatizados por la programación social tan fuerte en la que les embarraron “Ustedes han sido la peor escoria que ha tenido el mundo”.

            El problema es que los alemanes se lo han creído de manera silente a lo largo del tiempo, lo tienen grabado y es un hecho que nadie se atreve a cuestionar. Trasladando esto a aspectos personales, es como que hubo un problema grave en la familia, pero nadie habla del tema, como si fuese a desaparecer por no hablar de él, como si ignorándolo fuese a sanar, pero el problema sigue ahí y mientras no se ventile, mientras no salga toda la mierda que hay ahí dentro, es un problema latente que en algún momento, de manera inesperada, puede volver a surgir.

            Lo cómico, o patético, del asunto es que el pueblo alemán es líder en cuestiones psicológicas, en desarrollo humano, en civilidad y muchos otros aspectos, ¿por qué se niegan a hablar del tema? ¿Por qué no se atreven a trivializarlo? ¿Acaso no ven que sólo le siguen dando importancia a más de 70 años de distancia? (Verso sin esfuerzo en esta última pregunta).

            Y de ahí el miedo, porque ésa es la palabra MIEDO, a que vuelva a surgir el Nazismo. Hace unos años encontraron el Búnker de Hitler, un hallazgo histórico pero muy incómodo, la decisión de qué hacer con él llegó inclusive a la ONU, así que el gobierno alemán decidió volverlo a enterrar y hacer un estacionamiento encima, sellarlo para evitar situaciones “incómodas”.

            ¿Cuál sería el problema? Pues temen que seguidores, partidarios o creyentes de las ideas del Führer, hagan peregrinaciones y rindan tributo al lugar en donde falleció su mesías. ¿Por qué las ideas de Hitler siguen vivas a siete décadas de su muerte? Porque la humanidad es por naturaleza xenófoba, pero pecamos de mustios y predicamos que todos somos iguales.

            Si se analiza cualquier etapa de la historia humana, siempre encontraremos el ejemplo constante de cómo los pueblos someten a otros o lo intentan, siempre exigiendo el derecho de ser una raza superior a la otra y el derecho del cual carece la raza “inferior” a coexistir en este planeta.
La Policia Nazi

            En lugar de afrontar el problema y sus consecuencias (Dejar el Búnker fuera y lidiar con las muestras de apoyo) con el fin de que con el tiempo pierda importancia, se opta por enterrar el artefacto en espera de que se resuelva solo, algo que no ha pasado ni pasará en ningún aspecto de la humanidad.

            Con esa acción demuestras el miedo y/o respeto a la idea que representa alguien que lleva siete décadas de muerto. Al mantener ese armatoste enterrado, irónicamente, mantienes con vida una idea, estás mandando un mensaje al mundo de que le temes a un difunto y que ese cadáver aún controla a una nación entera.

            No sé si me tocará verlo, pero les aseguró que ese Búnker va a salir a la luz: en 10, 20 ó 50 años (si es que todavía hay humanidad) ¿Por qué? Porque se sigue hablando del tema, y siguen habiendo ejemplos vigentes. Recientemente en Arizona se acaba de aprobar una ley en donde los dueños de los negocios pueden negarle el servicio a cualquiera basándose en su religión, ese mismo estado que años atrás tuvo una ley que permitía que la policía te detuviera sólo basándose en el color de tu piel para ver si eras indocumentado. También lo ves en Suiza, en donde se está aprobando una ley estricta para limitar las visas de trabajo a los extranjeros, puesto que ya los están “invadiendo” (casualmente alemanes).

            ¿Y qué pasa con los germanos? Obviamente también tienen regulaciones laborales para los extranjeros pero, si tomaran medidas similares a las arriba mencionadas, sin duda el mundo los señalaría en tono acusador “¡Pinches Nazis! Los están volviendo a hacer ¡Xenófobos de Mierda!”, y por lo mismo no pueden ser tan estrictos con sus fronteras y sus leyes, lo que trae consecuencias.

            Mis amigos de Berlín se quejaban que a partir del pasado Enero se abrieron las fronteras a rumanos, búlgaros y croatas por lo que se habían disparado los robos de Autos, bicicletas y hogares. Pero, como me confesó un alemán en corto: “Si les cerramos las fronteras, la reacción internacional va a ser inmediata y condenatoria”. Así que, por estigmas del pasado, los teutones ya no tienen la misma libertad con sus fronteras o políticas migratorias como el resto del mundo.

            Y ése es el miedo del pueblo alemán: ser juzgados. Con lo orgullosa, pulcra, ordenada y civilizada que es la nación teutona, les dolería mucho ser tachados de salvajes e inhumanos. Por eso ellos se sienten tranquilos y seguros cuando, en respuesta a una marcha Pro-Nazi, hay una manifestación 10  veces mayor para acallarla.
Sin comentarios con esta clase de gente

            Pero el hecho es que sigue habiendo mítines en favor del Partido Nacional Socialista, y no se amilanan, sigue habiendo partidos proNazis, y en ciertas regiones de Alemania está creciendo su representación, que aún son niveles pequeños (hasta un 3% de electorado), pero eso quiere decir que aún hay quien que cree en dicho ideales.

            Y no es un fenómeno único alemán.

            A lo largo del mundo, especialmente en Europa, los partidos de Ultraderecha están ganando terreno y, lo que más me sorprendió, es que en donde más representación tienen son en los países escandinavos: Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca. Lugares, en teoría, muy civilizados. Esto demuestra que sus ciudadanos creen firmemente que la entrada a los extranjeros debe ser limitada, por lo que no gozan de los mismos derechos que ellos, pensamiento que, vedadamente, indica que tampoco los sienten a su altura.

            Ciertamente los que más alcanzan llegan a una representación de un 13% (si no mal recuerdo en Noruega), lo cual dista mucho para que tomen el poder, pero el sentimiento sigue ahí, y no se va a resolver con el hecho de enterrarlo y no hablar de él.
Niños alemanes apoyando a Hitler

            El racismo es endémico en la humanidad, es un tema del que hay ejemplos constantemente y, a pesar de los esfuerzos internacionales por censurarlo, controlarlo y extirparlo, la realidad es que los casos se siguen presentando y no se ve para cuándo vayan a cesar. Así que este problema racial puede que no vuelva a surgir en Alemania, que están traumatizados y programados profundamente, pero uno o varios brotes van a surgir eventualmente alrededor del mundo (como los ejemplos de Arizona).

"Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista." - Paul Valéry

            Aunque nadie puede asegurar que un brote de xenofobia no vuelva a surgir en tierras teutonas. Cuando cayó la URSS, nadie creyó que volvería a existir pero ¿Han visto las acciones de Putín a últimas fechas? Quitándole territorios a Georgia y a Ucrania, anexionándose Crimea y Doneskt de manera arbitraria e ignorando a la comunidad internacional, inclusive desafiando a los Gabachos.

            Putín ha expresado abiertamente su deseo que renazca una URSS poderosa como lo era hasta inicios de los 80, es su gran sueño y está actuando para conseguirlo, así se tenga que pisotear los acuerdos de la comunidad internacional.
Mitin Nazi en el Lustgarten (Berlín)

            Pero es que la reputada Comunidad internacional no está libre de pecado, porque tiene una moral que se adapta según la situación. Por ejemplo, en la guerra de Kosovo, la OTAN sí se involucró en el conflicto y se siente con derecho de dirigir las vidas de los Serbios y los kosovares tanto que, hasta el día de hoy, siguen las disputas por la independencia de dicho lugar.

            ¿Alguien dijo algo cuando Rusia le robó el 20% del territorio a Georgia? Nadie, porque era una República pequeña a la que nadie le importaba. Sin embargo, con Ucrania es diferente, ya que es un socio bien ubicado de los Estados Unidos y la OTAN, y el hecho de que Rusia la robe territorios económicamente estratégicos es algo que no agrada a los gringos y sus aliados.

            ¿Por qué no se han metido en el robo que Rusia le hace a Ucrania? Por el poderío militar ruso, porque saben que corren riesgo y por eso se limitan a amenazas y acciones diplomáticas que poco le importan a Putín.
Hitler en Paris

            Lo mismo pasó en la segunda guerra mundial, a nadie le importó que la URSS y Alemania se repartieran Polonia, porque era un país sin chiste, pero cuando se metieron con Francia o con Inglaterra, ahora sí se pusieron al brinco porque “ya” están atentando contra la libertad.

            Cuando uno ve la doble moral de la comunidad internacional, es difícil creer en las versiones de la historia que nos ofrecen sus autores oficiales y leales al régimen capitalista: sólo se ataca lo que no conviene a sus intereses y se hace de la vista gorda con lo que no le importa.

            “Cada vez que escucho a Wagner me entran unas ansías insoportables de invadir Polonia” – Woody Allen.

            En mi visita a Berlín no quise conocer el museo de la historia judía, simplemente porque no me interesa. Para muchas personas es “pobrecillos, todo lo que sufrieron”.

            A ver, ¿Pobrecillos? Ciertamente murieron 6 millones de ellos en la segunda guerra mundial, pero por iniciativa de los Nazis, no porque ellos sean mejores seres humanos ¿En qué me baso? Fácil, en que los Judíos han caído en lo mismo, pero con el consentimiento mundial.

            Tan solo vean la situación con Palestina, en donde los Israelitas pisotean acuerdos, se anexan territorio de manera flagrante y se aprovechan de su superioridad armamentista para someter y acosar a un pueblo inferior pero que, al final, son los auténticos dueños de la tierra en disputa.

            Pero nadie hace olas, nadie se indigna, de hecho cuentan con la complicidad internacional (liderada por Estados Unidos), por eso todos se hacen los desentendidos cuando Israel sigue mancillando y degradando los derechos palestinos. Si no me creen, vean cómo ha ido apropiándose Israel del territorio de la franja de Gaza a partir de la Segunda guerra mundial, a un paso constante. Pero no sólo merma el territorio, sino la población y la moral palestina.

            ¿Por qué no salen todos esos hechos en las noticias? Porque sólo nos dan parte de la verdad, en realidad uno no sabe bien qué pasa en esa zona del planeta hasta que se pone a investigar pero, si nos basamos en las meras noticias, uno se lleva una imagen ambigua y cree que es un conflicto más por resolver, es más, hasta te venden a unos palestinos radicales y beligerantes, cuando la realidad es otra.

            ¿Acaso este ejemplo no es censurable y en contra de la humanidad? ¿Por qué nadie juzga a Israel? Por los intereses económicos que representa esta nación. Y es obvio que uno quiere tener al socio comercial fuerte feliz, sin importar que los derechos de un país cacahuatero y apestoso (además de árabe) sean pisoteados.

            Pero todo es parte de las programaciones del sistema ¿Qué es verdad en esta sociedad? Lo que nos dicen que es la verdad, lo que nos cuentan como versión oficial y correcta. Vean la cantidad de filmaciones ProYankees o ProGringos acerca de la Segunda Guerra Mundial hay, y siguen saliendo. Es un bombardeo mediático y psicológico para que se te quede grabado que los gabachos eran los “buenos” con una causa noble y los Nazis los “malos”, y es tal el martilleo que se te graba en el inconsciente, y si consideramos que la mayoría de la humanidad no cuestiona, sólo acepta lo que les dicen, pues ya valió madres.

            ¿Qué ganaba Estados Unidos entrando a la Segunda Guerra Mundial? Aunque ya se perfilaban para ser la principal potencia mundial, aún no lo eran. ¿Para qué involucrarse en un conflicto que no era el suyo? Por poder. Por eso no entraron desde el inicio, esperaron a que los bandos se fueran desgastando, así ellos podían ingresar con todo su potencial (y ni así hubieran ganado sin la entrada de URSS).

            Así aplastaban a un rival económico y bélico (Alemania), además de aparecer como el salvador de otros dos (Francia e Inglaterra), por lo que a los tres los sometió de manera moral y política a sus intereses. El despegue de Estados Unidos y consolidación a nivel mundial se dio a partir de la Segunda Guerra Mundial, y eso lo tenían muy claro los gringos, o ¿en verdad creen que lo hicieron por buenas personas? ¿Lo hicieron en nombre de la Libertad? Si usted a estas alturas cree que los Estados Unidos son una hermana de la caridad en política internacional, por favor deje de leer este blog, porque es usted muy ingenuo para el mismo (y seguramente yo soy un paranoico, pero no tengo problema en aceptarlo).

            Pero no toda la historia es contada, no a todos los involucrados se les preguntó lo que acontecía, es muy fácil armar una historia si sólo se les cuestiona a las víctimas. Hay muchos ancianos teutones que consideran a Hitler vital para el desarrollo alemán, sobretodo en la infraestructura y el desarrollo industrial el cual impulsó.
Hitler y Porsche viendo el prototipo del VW Käfer

            Ciertamente mucho de ese desarrollo se basó en el despilfarro de Adolf, mismo que dio una prosperidad económica basada en la deuda, pero que dejó el legado de una infraestructura que fue vital para el desarrollo alemán futuro, y Hitler lo sabía; estaba consciente que iba a haber bajas y pérdidas, pero puso las bases para una recuperación teutona.

            Por ejemplo, nadie reconoce que sin Hitler la empresa alemana más grande (Volkswagen) no existiría y hoy en día no le daría tanto empleo a miles de personas dentro y fuera de Alemania. Y lo mismo acontece con empresas como Siemens, Bayer o Hugo Boss que, por lo mismo muchos tachan de Pro-Nazis, pero por algo siguen en funcionamiento, dando empleo dentro y fuera de su patria.

            Pero las consecuencias buenas de las acciones de Hitler nadie las menciona, de hecho las obvian y, si pueden, las ocultan, porque hay que perpetuar su imagen de anticristo. Si se llega a mencionar, no le rascan mucho y dejan los hechos (que no pueden ocultar) ahí, sin mayor comentario, pero eso sí, magnificando tanto como sea posible, lo malo. Sin embargo, aunque las cosas malas sean mayores, omitir partes de la historia siempre será el equivalente a mentir.

Un ejemplo claro de la manipulación de la información es el caso de Jesse Owens, atleta estadounidense que triunfó en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. Todo el mundo hace evidente que Hitler no lo saludó al ganar sus cuatro medallas de oro, y califican al amigo Adolf de racista. Pero esa no es toda la historia, sólo la que quieren que sepamos.

            Hitler estaba furioso de que no ganaran sus atletas arios pero, al final, tuvo más educación que muchos de sus futuros enemigos. En privado, bajó al vestuario de Owens, le dio la mano, lo felicitó y hasta intercambio algunas palabras y halagos con él. Inclusive a Owens se le permitía quedarse en los mismos hoteles que los blancos, algo que no se le concedía en su propio país. A su regreso a Estados Unidos, el señor Owens volvió a la realidad, al no usar los mismos camiones de los blancos, bajarse de la acera cuando se encontrara con uno de ellos, bebederos distintos y demás discriminación ya conocida.

            Pero aún hay más, a pesar de su récord histórico de cuatro medallas de oro, el único mandatario que lo felicito fue el “monstruo” Hitler porque el presidente gringo de la época (Roosevelt) se negó a recibirlo en la Casa Blanca, ya no digamos darle la mano o reconocerle el logro, todo porque estaba en campaña de reelección y no quería que lo vincularan con un negro (cuando gana en el extranjero era un estadounidense, cuando está en su casa, pasaba a ser un simple y despreciable negro). El mismo Owens reconoció, en sus memorias, que fue mejor tratado en la Alemania Nazi y el propio Hitler que en su país “La tierra de la libertad”
Jesse Owens en Berlin 36

            Gran parte del problema que tenemos como humanidad es que mantenemos vivo un sentimiento en lugar de solo quedarnos con el aprendizaje, y a veces ni eso. Lo menciono porque, justo después de mi viaje, un compañero en la oficina se rapó y, debido a su complexión delgada, parecía judío de campo de concentración, lo cual me pareció muy gracioso y se lo dije, a lo que él se ofendió y me contestó: “Mi bisabuelo fue polaco”.

            Su respuesta me pareció tan estúpida que le empecé a cuestionar: “¿Acaso estuvo en un campo de concentración? ¿Acaso fue judío? ¿Acaso fue refugiado de la segunda guerra mundial?” Todas las respuestas fueron negativas, lo cual me hizo contraatacar “Entonces ¡No seas ridículo! No te compres conflictos que no fueron tuyos y, en todo caso, ni de tu bisabuelo”. El bisabuelo emigró a América entre las guerras mundiales, pero por oportunidad de trabajo no por cuestiones bélicas.

            El problema mantener vigente el tema y no trivializarlo al aceptarlo, compramos un sufrimiento como si fuera nuestro y nos ofendemos como si nos hubiera pasado a nosotros, una actitud tan estúpida como la de los alemanes por asustarse por los nazis. El mantener un sufrimiento vigente es una actitud idiota a cualquier nivel, ya sea personal, social, cultural, nacional o mundial. Una auténtica estupidez.
Este tipo sabía que Hitler no odiaba a los negros

            Es increíble cómo heredamos sufrimientos que no son nuestros, todo por una lealtad mal entendida que sólo perpetua un dolor que debió sanar mucho tiempo atrás. Yo mismo recibí esas herencias de odio desde muy pequeño: primero aprendí a odiar a los españoles, por el saqueo tan ruin, despreciable e inhumano que hicieron de nuestras tierras, además de todas las vejaciones, humillaciones y violaciones contra los dueños legítimos de este continente: los indígenas que, casualmente, siguen sometidos, pero ahora por los mestizos. Ese mismo mestizaje lleno de traumas que hoy mismo tiene a México como está (mismos traumas que cómodamente nos hace quejarnos amargamente de la mala suerte nos tocó, pero no hacemos nada para cambiar el presente, seguimos en el pasado).

            También se me enseñó a odiar a esas grandes potencias que vienen y nos explotan, basándose en nuestra necesidad económica para enriquecerse aún más de lo que ya son, explotando nuestros recursos naturales y humanos.

            Y ahí viene otra manipulación de la información. Resulta que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, por lo mismo los Nazis eran muy populares en esas épocas por este lado del charco. Era considerable la cantidad de población que anhelaba que los alemanes ganaran aunque, claro, eso no te lo mencionan en los libros de historia, como tampoco te decían que había partidos pro-nazis en América latina.
Un alemán valiente que no hizo el saludo nazi

            Volviendo a mis odios heredados, al igual que la mayoría de personas en mi país, crecí con ellos gran parte de mi vida. Fue hasta que leí más, me informé, empecé a viajar, a entender la naturaleza humana y respirar otras culturas, que por fin pude liberarme de dichos prejuicios y desafanarme de dichos odios culturales que a mí no me pertenecen, porque no fui el dañado directo ni el afectado de aquel entonces. Ciertamente hay repercusiones del pasado en el presente, pero es por esa tonta actitud de seguir dedeando la herida y no dejar que cierre, porque estamos más enfocados en recordar que en seguir adelante.

            A mí no me robaron nada, nací en un país que ya estaba jodido, así que en realidad no me agredieron, y por lo mismo no tengo que seguir acarreando traumas de siglos y décadas atrás. Lo mismo debería pasar con los alemanes y los nazis. Obvio no ha pasado ni un siglo, pero sí ya pasó bastante tiempo como para todavía tener vivo y vigente al Führer. Los que participaron activamente en la segunda guerra mundial y perpetraron esos crímenes contra la humanidad ya están muertos o a punto de fenecer. Ya no tiene caso acarrear una pena, una vergüenza, una carga moral de algo que no cometieron las generaciones actuales.

Para concluir, aunque parezca lo contrario, ni estoy defendiendo a los nazis ni estoy condenando a los gringos, creo fervientemente que todos los humanos tienen la misma capacidad de hacer el bien como hacer el mal, sin importar que sean alemanes, mexicanos, gringos, cubanos, suizos y demás. Lo único que intento con este escrito es evidenciar la manipulación de la que nos hacen objeto los que escriben la historia, por lo que nunca hay que creer lo que uno lee hasta “espejear” la información con la otra parte involucrada.
Todos sentimos feo cuando nos discriminan

Al final, como TODOS los problemas de la humanidad, la solución no radica en la restricción o anulación, en realidad radica en la educación, el criterio y el sentido común. Por más que encuentre entendibles las formas de pensar de Hitler o que encuentre censurables las actitudes y formas de actuar de los judíos, mi educación, principios, valores y sentido común, me impedirían realizar el genocidio semita que cometió el buen Adolf.

El respeto que se me inculcó es la traba profunda y arraigada que me impedirían llevar a cabo una limpieza étnica. No voy a negar que me gustaría que el mundo se librara de las plagas china e hindú, pero no por ello voy a matar a ningún individuo de dichas razas. Una cosa es fantasear con algo, todos los humanos lo hacemos (tanto positiva como negativamente) pero de la imaginación a los hechos hay toda una personalidad que nos separa de realizarlas.

Hitler de bebé
Sin importar el odio, repudio o aversión que me provoquen chinos e hindúes, no voy a hacer nada por lastimarlos, aunque no me opondría si alguien más lo hiciera. Lo cual es una forma muy cómoda que encontrarían mis valores de avalar una situación.

Y no quiere decir que yo sea un buen o un mal sujeto por pensar así, es por la educación. Y eso no lo logras al prohibir el saludo nazi, al prohibir “Mein Kampf”, al tener el búnker de Hitler bajo tierra ni demás acciones basadas en el miedo. La mejor forma de acabar con los temas tabús es trivializarlos, no ensalzarlos a través de la prohibición, porque eso solo los empodera. Tarde o temprano esos temas se deben tratar y resolver si no queremos que se vuelvan vigentes nuevamente debemos dejarlos fluir y seguir adelante.


Hebert Gutiérrez Morales.

7 comentarios:

A.Daniel Gar dijo...

muy buen articulo.. felicidades.. lo mismo pienso yo

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias por leerme y comentarme.

Anónimo dijo...

Comparto el mismo pensamiento

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Gracias por tomarte el tiempo para leerlo.

Unknown dijo...

La historia la escriben los vencedores, y todos como individuos tenemos perspectivas diferentes. Un ejemplo actual el BREXIT, unos a favor y otros en contra.

Anónimo dijo...

Leí el artículo completo y hace muchos años que "estudio" lo sucedido en la segunda guerra, y claramente todo esta manipulado por el jankees.
Concuerdo contigo en lo narrado, claro que yo voy un poco mas allá con los judíos.

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias por tu tiempo para leerlo y comentarme.
La historia siempre será acomodada a la conveniencia de los vencedores, y los gringos son especialistas en manipular la realidad a sus intereses.
Y sí, sé que me quedé corto con los Judíos, pero me quería enfocar más en el Nazismo que seguir magnificando al pueblo Semita.
Un Abrazo.