sábado, 18 de julio de 2015

El reencuentro con el Facebook

Alguna vez mi amiga Lesly me propuso dejar de promocionarme, simplemente escribir y dejar que la gente a la que le interese leerme simplemente lo haga. Pareciera que ese día está más lejano con este retorno al Facebook (FB a partir de este momento) pero, por ahora, es un paso necesario y sé que algún día alcanzaré el objetivo que mi amiga me planteó.

Pero ¿Cómo se originó este retorno a la red social que desprecié en su momento? Empecemos con la historia.

            Ya había recibido la misma queja de diversas personas: “Ya no me inundes de mails, es poco práctico y siento que me agobias” Palabras más, palabras menos, era el comentario de algunos integrantes de mi lista de distribución respecto a mis Frases del día y mis ensayos.


            Como los reclamantes eran de diferentes edades, estatus sociales, creencias e incluso países, me preocupe y le pregunte a cada uno de mis contactos, de manera personalizada, qué tan práctico les resultaba el mail o si tenían alguna sugerencia para hacer más “dinámica” la comunicación.

            Al inicio la retroalimentación me empezó a preocupar: los primeras cinco respuestas coincidían que el mail era algo obsoleto y que preferían una red social (FB) para acceder a mi información.

            En ese punto estaba frustrado, al parecer tenía que “avanzar” en la forma de compartir mis escritos, en lo cual estaba de acuerdo (de lo contrario no hubiera preguntado) pero lo del FB no me tenía del todo satisfecho, sobre todo por el trabajo que me costó dejarlo en el 2013 y por la enorme mejoría en mi calidad de vida al cerrar mi cuenta.

            Me tranquilicé cuando las siguientes 70 respuestas respaldaron el uso del mail, algo que me alegró y corroboró que el correo electrónico seguía vigente, aunque la semilla de la duda ya estaba plantada.

            Una semana después esa semilla de duda germinó, y es que el silencio a veces es el más escandaloso: hubo 60 personas que no contestaron. Es factible que a algunas de ellas les valiera pepino responderme (y eso también es una respuesta), pero también hay gente muy educada en dicho grupo, lo cual quiere decir que no es que no quieran responder, sino que no han entrado a su mail en una semana. O sea que, cuando abran su cuenta van a tener más de 15 correos míos, por lo que resultaría muy iluso de mi parte creer que los van a leer uno por uno. Eso me corroboró lo que muchas otras personas me escribieron: “Me atascas de mails”.

            Aunque el mail sigue vigente para cierto porcentaje de gente, ya no es la herramienta primordial de comunicación que era hace más de una década, ha ido perdiendo fuerza y la curva descendente no se va a detener.


En el trabajo usamos el mail a diario y de manera intensa, pero para temas personales pierde cada vez más peso. Y no estoy descubriendo el hilo negro, porque el mismo Twitter y el Whatssapp (que uso a diario) resultan más dinámicos y atractivos que abrir una cuenta y leer un mail, cuando en los otros dos tienes la información rápida y accesible.

            Antes de reabrir FB, me valía de dos redes sociales para dar a conocer el material de mis blogs: Twitter y Tumblr. A un nivel Twitter me funciona, me da cierta interacción con lectores y cierta cantidad de visitas. Por otro lado, Tumblr va muy lento, genera casi nada por lo que, cerrarlo es una posibilidad latente y cada vez más próxima.

En uno de mis escritos del blog clandestino mencioné que si nadie te conoce es como si no existieras, y para lograrlo debes de promocionarte, no es suficiente con tener esencia que amerite que te conozcan, sino darte a conocer en la mayor cantidad de medios posibles. Y ese argumento es matón e irrefutable.


            Así que realicé un experimento para corroborar la validez de esta tendencia. Con mi identidad del otro blog, reabrí mi cuenta en FB y, de inmediato, la cantidad de lecturas se dispararon, cifras que nunca alcancé con la combinación de Twitter y Tumblr. La contribución de estas dos es tan marginal que un día de FB equivale a lo de una semana en ellas, así que me quedó claro qué red social es más popular y concurrida.

Esta situación propició una pelea en dos facetas de mi Ego: por un lado está la parte que piensa “Sí, ¡Necesito que más gente conozca mis ideas!” pero, por el otro lado, tenía la férrea postura de “¡Ni madres! ¡Voy a serle fiel a mi palabra y mis principios! No voy a regresar a esa mugre red social que tanto tiempo y calidad de vida me quitó”. Justo en ese punto vino una faceta (aún) más elevada de mi ego “Bueno, en realidad, mis escritos no son para ahorita, sino para el futuro, para la posteridad” y con ese argumento, pensé que había matado el tema del retorno al FB.

            Pero continuaron los cuestionamientos internos “¿Para quién escribes? ¿Para ti o para los demás?” y también “¿Para qué escribes? ¿Para trascender o para tener muchas visitas?” Aunque soy un solitario y, en esencia, escribo para mí, no puedo engañarme y requiero que los demás conozcan mis escritos para lograr que dichas ideas trasciendan en el tiempo.
           

            Sin embargo los argumentos para reabrir la cuenta son un poco más profundos ya que, con tantos mails que envié, recibí muchos saludos y me puse al tanto con mucha gente con la cual no había tenido contacto en largo tiempo (desde que dejé el FB, casualmente).

            Es triste ver que la interacción se da de manera más frecuente y rica a través del FB que del propio mail. Es más, una amiga que quiero mucho me dio una estocada con su respuesta:

“Honestamente los mails se me acumulan y no tengo tiempo de checarlos, en FB veo una nota breve y rápido decido si me interesa, además de que llego con una sola publicación a una gran cantidad de amistades

¡Tómala!

Hay gente que me gustaría que me leyera y, al no brindar una plataforma amigable y accesible, comprendo que tengan otras prioridades por lo que abrir un mail es más flojera que darle click a un enlace.

Ahora que tuve contacto personalizado con tanta gente que quiero, recordé que hay algunas otras personas con las que me encantaría volver a platicar mismas que, cabe mencionar, no les interesó seguirme fuera de esa red a través del Mail, el Whatssapp o el Twitter. Así que su único medio real de comunicación es el mentado FB.

Sé que esa flojera debería ser razón para que no me importaran porque si no valgo la pena para ser contactado fuera de dicha red, tal vez ellos no merezcan mi atención al regresar pero, siendo honestos, tampoco hice mucho para contactarlos nuevamente.


El mundo no es como me gustaría que fuera, me guste o no, es como es y debo aprender a adaptarme. No me agrada admitirlo pero esta mentada red social es un medio de comunicación importante en la actualidad y al evitarlo estoy limitando las opciones para dar a conocer mis ideas.

En realidad el FB es tan bueno o malo como uno le dé uso, como todo en este mundo. En su momento cerré mi cuenta por cuestiones de libertad de expresión y por calidad de vida y, por lo menos en lo segundo, no voy a ceder un ápice de mi tiempo.

En estos 19 meses fuera de FB he aprendido a utilizar a las redes sociales, entrar para lo necesario y no depender de ellas ni dedicarles más recursos que los indispensables. Eso lo aprendí a aplicar en Twitter que, al inicio, también me quitaba mucho tiempo por lo que aprendí a domarlo; de ahí obtuve mis tablas para animarme a reabrir mi cuenta en FB y mantenerlo a raya.


            Tal vez no como FB, pero el Twitter también me empezaba a quitar una cantidad de tiempo considerable. Sin embargo, a diferencia del “Libro de Caras”, tomé acciones para someterlo a mis necesidades sin cerrarlo, y así recuperar todo el tiempo que me exigía.

            ¿Para qué sirve Twitter? Como todo en la vida, depende el uso que le des, habrá quien se mantenga informado, quien se divierta, quien chismee, quien juegue y demás. Aprendí a definir mis prioridades en dicha red social, sólo siguiendo cuentas que me aportaban algo, pero ni siquiera eso fue suficiente para encontrar un argumento de peso que me obligara a mantener el ritmo de interacción que llevaba, por lo que opté en bajarle a la intensidad. Cuando disminuí mi interacción, empecé a leer y escribir más, además de ver menos el celular, sin contar que cada vez le echaba menos saldo porque me rendía más.

            Al igual que en FB, en Twitter hay demasiada estupidez, promovida por gente tonta, tal vez no al mismo nivel que FB, pero muy cerca. Así que uno hace tan productiva o nociva su red social conforme a la calidad de contactos que tiene.

            Obvio FB es un “poquito” más peligroso que Twitter, porque conoces personalmente a casi todos tus contactos (o eso dice la teoría), por lo que la tentación de stalkear es grande. Pero, si no me creyera capaz de manejar la situación, no reabriría FB. Si se los permites las redes sociales son unos asesinos de tiempo crueles e implacables.

            Al final las redes sociales tienen su importancia, menor a lo que mucha gente le da, y son útiles para promocionarte y mantener el contacto. Estoy tranquilo porque, si llegara a enajenarme con FB, sé que puedo dejarlo nuevamente, que hay vida sin él y también ya conozco lo que conlleva no tener la cuenta, y puedo regresar a ello.


            Esto es una prueba para mi inteligencia y amor propio, ya que soy lo suficientemente maduro para no tropezar con la misma piedra, y ver que algo he aprendido este año y medio fuera de FB. Aunque, verdad sea dicha, a la gente no le importa si llego o me voy de cierta red social, así que sólo debo usarlas y no depender emocionalmente de ellas.

            Finalmente, y a modo de homenaje, aunque el mail ya es algo de la década pasada, en verdad fue un medio muy importante para lo que hoy se vive en las redes sociales y, aunque ya no sea tan atractivo o dinámico, seguiré enviando mis frases también por esa vía, a la gente que me confirmó que no tiene problemas con ello. Aunque, esas mismas personas, también me encontrarán en FB.


            Hebert Gutiérrez Morales

2 comentarios:

Julieta Torres dijo...

Querido Hebert, qué gusto volver a leerte. Procuro que FB no me quite mucho tiempo y selecciono. A ti te leeré con gusto.

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Honor que me hace July al leerme. Un abrazote. :-)