sábado, 26 de septiembre de 2015

El mundo que es, no el que debería ser

“Mi madre es un excelente ser humano, pero también fue algo ingenua. Es por ello que me educó para un mundo que nunca existió y que jamás existirá, me formó para un mundo que ‘debería ser’ pero que nunca fue, y pagué las consecuencias de su acto de buena fe. Pero aprendí a defenderme, y también aprendí a vivir en el mundo real. Es mejor adaptarse al mundo que tenemos en lugar de esperar que se vuelva lo que ‘debería' ser y que nunca será. Es triste y hasta cínica esta postura, pero te llevas menos patadas” – Hebert Gutiérrez Morales.

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