viernes, 1 de enero de 2016

Peña de Bernal y Sierra Gorda (Regreso a la Huasteca Potosina Parte I)

En la cima de la Peña de Bernal
            Es curioso, nunca pensé escribir sobre el regreso a un lugar antes de escribir sobre la primera visita pero por algunas razones (falta de tiempo, desidia, falta de organización, longitud del escrito, exceso de actividades, etcétera) así va a ser.

            Hace un año me la pasé de lujo en la Huasteca Potosina, tan bien que prometí regresar en el 2015. Fue tanto lo que viví en Diciembre del 2014 que tuve muchas grabaciones pendientes, se me pasó el tiempo y no pude completar dicho escrito.
 
Amaneció muy frío y nublado
            En este segundo viaje, previendo algo similar, me llevé la Lap top, así pude ir escribiendo cada etapa al final del día y no me atrasaba por la flojera de transcribir.

            Así que, por extraño que parezca, les voy a compartir esta serie de escritos sobre el regreso a la Huasteca y en el futuro, espero que sea pronto, publicaré la reseña del primer viaje. Pero esto no es la primera vez que pasa, ya ven el caso de Star Wars que primero estrenó las películas IV, V y VI antes que la I, II y III, así que no se quejen.

Así que empecemos la Saga de la Huasteca Potosina por su continuación ¬_¬U

El inicio

            La noche anterior al viaje me dio un ataque de pavor impresionante. Platicándolo con Lesly me dice que a veces le pasa igual: Una especie de pesimismo invasivo por todo lo que podría salir mal. Por ejemplo, cuando salgo al extranjero, he llegado a temer que el avión se vaya a estrellar. Así que en esta aventura, aunque iba a ser por tierra en mi país, mis temores eran ser secuestrado, chocar y morir en el proceso. Afortunadamente logré tranquilizarme y al otro día recuperé los ánimos para iniciar mis vacaciones.
 
Lo que uno hace por una buena foto
            Además me ayudó el recordar el objetivo secundario de este viaje: tiempo para mí. Podrá sonar estúpido, puesto que soy muy egoísta con mis recursos, pero en Diciembre la gente se pone muy sociable y, aunque rechazo muchas invitaciones, en el último mes del año es cuando más tiempo me “roban”. Y por tal motivo estuve demasiado Grinch en la semana previa a salir de vacaciones, porque estaba agobiado de tanto tiempo que me faltaba dedicarme.
Aunque te cargue el payaso, hay que sonreír

            Obvio el objetivo principal eran las aventuras a vivir, pero no sólo eso, también fue un tiempo de valiosa recuperación personal en todos los aspectos (físico, psicológico, moral, etc.) que ya me hacía falta.

            Algo que me quedó claro del año pasado es que ya no quería manejar ocho horas de jalón, por lo menos no en condiciones demandantes, así que me organicé para hacer una estadía intermedia y conocer otros lugares de mi país.

La decisión fue muy buena porque, aunque sólo fueron 4 horas manejando, la verdad fue cansado, y eso que el tráfico estaba muy fluido, tanto que el Arco Norte y la Autopista a Querétaro parecían circuito de carreras, incluso recordé cuando manejé en Alemania, en donde tenía que ir en el carril de baja a 120 km/hr. Cuando llegué a mi hotel, todo molido, me di cuenta de la imprudencia que cometí en Diciembre pasado al aventarme la Sierra Gorda en un solo jalón, o manejar de regreso más de 800 kms, cansado y de noche.
En la Cima con Alfredo de Aventuras Denali

            Peña de Bernal

            Pase dos noches en (Peña de) Bernal, un pueblo muy tranquilo, tanto que me daba pena poner la alarma del coche por lo escandalosa (pareciera que se escuchaba dos cuadras a la redonda).

            La gente del lugar es muy amable, y capté el “olor pueblerino” que es característico en estas poblaciones pequeñas, no sé cómo explicarlo, pero así huele la gente de pueblos humildes: tal vez sea la alimentación o tal vez sea su humor, no sabría explicarlo.
El Rappel es divertido

            Al captar esta tranquilidad y seguridad al caminar en sus calles, comprendí lo que mi madre quería darnos al sacarnos del DF pero, pasados los años comprendió que no es lo mismo pasártela bien en un lugar al que vas de visita que irte a vivira él. Dos noches y un día en Bernal fueron más que suficientes para relajarme, pero ni de loco viviría aquí, y no porque sea un mal lugar, sino que no va con mi esencia.

            El desayuno del Sábado fue muy revelador sobre dos problemas de mi país. Primero salí a buscar un lugar en donde comer, y me resultó increíble que todas las opciones disponibles implicaban grasa, masa o carne. No miento, me encanta la grasa, masa y carne, pero en esa ocasión quería algo más saludable y menos pesado, lo cual no encontré. Ahí uno se explica parte de las razones de que México comparta los primeros lugares, con Estados Unidos, en obesidad general e infantil.
Desde una de las cruces de la cima

            Habiéndome rendido en mi búsqueda por un lugar ligero, opte por desayunar carnitas y, mientras me echaba mis tacos, no podía ver el twitter (por los dedos grasosos), así que opté por ver un poco del “Canal de las Estrellas” en el local. ¡Qué bárbaro! Es impresionante la profunda ignorancia, autoconmiseración, manipulación, miedo, estupidez y tanta mierda que dan en la TV pública mexicana. Por eso nuestro nivel cultural está en el hoyo.

En su momento escribí “La TV debe morir” pero, una plática con Lesly me hizo ver que esa afirmación no es del todo correcta; el título debió haber sido “La mala Televisión debe morir” léase Televisa, TV Azteca, Fox News, el MTV actual, E Entrainment Television  y cualquier cadena pública o privada que contribuya a la ignorancia humana que, aunque son la mayoría, también hay escasas opciones que dan programación de calidad.

Después del desayuno me fui a la actividad estrella de este lugar, por lo menos para mí.
En la Cima se ve mi halo de luz natural (soy Celestial)

Escalada y Rappel en el Monolito

La Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo, sólo detrás del Peñón de Gibraltar a la entrada del Mediterráneo y del Pan de Azúcar en Brasil, la teoría dice que era un Volcán cuya lava se solidificó y así quedó la Peña al lado del pueblo de Bernal.

Ya desde el año pasado había visto el monolito en el camino de ida y me impresionó, en la Huasteca me dijeron que se podía escalar y hacer Rappel en él y eso se me quedó grabado así que, cuando planee una parada intermedia en mi viaje, recordé las ganas que tenía de escalar y encontré en Internet a Aventuras Denali.

Alfredo y Mayerli son los dueños de esta empresa y me tocó la suerte que fueran mis guías en esta ocasión. Ambos son muy divertidos, con una plática muy interesante y están al pendiente tuyo todo el tiempo.
Terminando la escalada

Para los primeros 150 metros del ascenso no se requiere ningún aditamento extra, sólo buena condición, porque sí es un poco exigente. Los últimos 150 sólo se deben hacer con equipo especial para la escalada, aunque hay gente inconsciente que lo ha hecho sin nada y muchos han pagado su imprudencia con la vida.

Nunca había hecho escalada tal cual, sólo unas paredes pequeñas de unos cuantos metros, pero nunca en piedra real. La verdad es una actividad exigente y que requiere de gran concentración, sobre todo en dónde vas pisando y hacía dónde debes continuar tu camino.

A pesar de ir bien sujeto y con todo el equipo de seguridad, no deja de imponerte la altura o el saber que vas ascendiendo por una pared expuesta a la nada. Pero los de Aventuras Denali conocen bien su negocio, nos capacitaron bien y nos guiaron aún mejor, así que fluimos muy bien en la escalada.
En la "Puerta al Cielo" de la Sierra Gorda Queretana

Sí hubo un par de pasajes en dónde ya no sabía cómo subir o que me entraban dudas sobre si estaba cometiendo una locura pero los guías ya se las huelen, así que Alfredo me empezó a hacer la plática y eso me distrajo, evito que entrara en pánico, por lo que subí muy bien.

La vista en la cima de la Peña es inigualable, además te da la impresión de estar en el techo del mundo, por lo que el sentimiento de satisfacción es profundo, y más cuando allá arriba casi no llega nadie, así que puedes disfrutar mejor el paisaje, ya sin toda la bola de gente que hay en la base.

El Rappel también tuvo su dosis de dificultad ya que, aunque lo he hecho ya en pasadas ocasiones, no te deja de impactar soltar el peso del cuerpo hacia atrás y confiar en tu equipo.
Landa de Matamoros

Pero, ya encanchado, el descenso se volvió muy divertido y dinámico, así que el gozo fue mayor. Una vez abajo, nos fuimos a echar unas gorditas muy ricas en los puestecitos del lugar, dando cierre a una maravillosa jornada de una actividad tan intensa como satisfactoria.

Recorriendo la Sierra Gorda

El Domingo amaneció nublado en Bernal y, sólo por un momento, dude de mi trayecto por la Sierra Gorda Queretana. Ya resignado a comer poco saludable, salí a desayunar en lo que decidía por dónde irme. En el puesto de gorditas estaban viendo el último programa de Chabelo (tenía más de 28 años sin verlo), y me conmovió.
El agua clarita que viene del Chuveje

Digo, sigue siendo Telerisa, y sigue siendo TV basura, pero creo que “En Familia” tenía una fórmula muy chida a pesar de los años. Ver la despedida de Chabelo me puso un poco nostálgico y me hizo ver que hay que aprovechar las oportunidades que se te presenten así que, a pesar del clima, decidí irme por la Sierra Gorda. También ayudó que el pronóstico del tiempo decía que se iba a despejar ;-)

Paisajes hermosos camino a la Cascada
Aunque ya la conocía, me sigue impresionando la belleza de la Sierra Gorda Queretana, una biosfera protegida que es hermosa y muy variada en cuando a flora y fauna. La vez pasada me tocó de todo: niebla, lluvia, sol, viento, etc. Ahora el día estuvo totalmente despejado y me permitió disfrutar los paisajes a plenitud. La ventaja de haber tenido variedad de climas la vez anterior, es que ahora podía disfrutar de la misma postal como si fuera nueva para mí, porque un mismo lugar, con niebla, parecía salido del universo de Silent Hill y con sol era una percepción totalmente diferente.

Una mariposa en mi pantalón
A pesar de tanta maravilla, el viaje no deja de ser cansado y, recalco lo que mencioné arriba, fue una auténtica imprudencia manejar estos trayectos de un sólo golpe el año pasado. Cuando escriba sobre el 2014, voy a dedicar una parte grande a este recorrido, incluidas algunas pachequeces de las cuales ya ni me acuerdo (pero que están grabadas). Lo que sí puedo decir es que me surgió una analogía muy interesante de este camino.

Cuando salí de la Sierra, la carretera federal a Ciudad Valles me pareció una auténtica autopista y es que, cuando has pasado por muchas dificultades, te vas haciendo muy hábil. Así que cuando mejoran tus condiciones, aunque no sean óptimas, sientes que estás en la gloria. Eso lo relaciono con la educación que se le da a los niños: si les das todo y se los facilitas, cuando no estés para protegerlos, el mundo real les va a dar un revolcón impresionante y se van a frustrar porque no era tan fácil como les hiciste creer. Por ejemplo, en la carretera a Ciudad Valles, ya rebasaba de lo lindo y cuando veía un letrero de “Curva peligrosa” sólo pensaba “Bitch, please! Esto es nada contra las curvas que acabó de pasar”.

La Cascada mide 35 metros
Como sabía que el camino era difícil, en esta ocasión me di mi tiempo para evitar prisas, y así me pude detener tranquilamente cuando algún lugar me pedía ser fotografiado. Ciertamente los pueblos mágicos por los cuales pasé fueron bellos. En mi plan sólo iba a parar por Pinal de Amoles, Jalpan y Landa de Matamoros (Xilitla de por sí lo iba a ver con los de Ruta Huasteca). Pero los de Aventuras Denali me dieron una recomendación muy buena, una que no conocía y que resultó la mejor de todas: La Cascada de Chuveje.

Cascada del Chuveje

Todavía en el Municipio de Pinal de Amoles está este lugar mágico, y no me refiero únicamente a la caída de agua, el camino en sí es una belleza, está tan bien cuidado que se te olvida que existe la civilización es más, por ese breve momento, no la necesitas en lo absoluto. Y cuando digo bien cuidado no me refiero a que el trayecto esté muy producido, con piso fresa y barandales modernos, al contrario, es una vereda totalmente sencilla que te sumerge en la naturaleza aunque sea una vía hecha por la mano humana.

Disfrute mucho los 1800 metros hasta la Cascada de hecho, antes de llegar, me maravillé aún más porque empecé a ver las pozas de agua que daban unas postales bellísimas, porque estaban totalmente claras, sin pizca de basura, los pajarillos cantaban con mucha alegría y las mariposas se te posaban en la ropa.

Una madre y su hijo disfrutando del lugar
Aún no llegaba a la atracción principal y ya estaba enamorado del lugar, es más, puedo decir que la Cascada no me sorprendió tanto, y no porque no fuera bella (es pequeña pero hermosa), sino porque así de bonita tenía que ser con el ambiente tan maravilloso que la rodeaba, en un equilibrio fenomenal. El hecho de entrar ahí te pone en un estado de mucha comunión con el planeta.

Estaba tan feliz, tan pleno y tan pletórico que empecé a recordar otros lugares hermosos de México: La Riviera Maya, Las Barrancas del Cobre, Chiapas, la Huasteca Potosina, Barranca Grande y la propia Sierra Gorda Queretana. Al ver lo ricos que somos, un pensamiento me brotó de inmediato: “No merecemos este país”.

Belleza por doquier
México es TAN hermoso y la mayoría de los mexicanos TAN inconscientes, que es injusto que tengamos tantos tesoros naturales y los destruyamos tal cual. Tal vez por eso los extranjeros cuidan y respetan más nuestro país que nosotros mismos, porque ellos no tienen cosas así de bellas en sus lugares de origen.

Incluso podría ir más allá, y asegurar que la humanidad entera no merece a este hermoso planeta pero, como lo que más conozco es mi país, pues sólo me voy a limitar a mi tierra.

Había otros tantos lugares por visitar en la Sierra Gorda, así que vale la pena tomarse unos dos o tres días para recorrerla a consciencia y disfrutar de este gran tesoro mexicano.

Esa tarde llegue a Ciudad Valles y pasé a la oficina de Ruta Huasteca. Llegaba con muchas expectativas que ya veríamos si iban a ser satisfechas. Pero eso será a partir del segundo escrito, en dónde ya me enfoco en la hermosa Huasteca Potosina.

Pueden leer la siguiente entrega al darle click a este enlace.


Hebert Gutiérrez Morales.

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