jueves, 4 de febrero de 2016

Creed (Corazón de Campeón)

            Y yo que pensaba que había cerrado la saga de Rocky.

            ¿Saben? No me gusta el boxeo actual, por más que intento ver peleas, no alcanzan lo espectacular que eran las de los 60’s y 70’s en donde, literalmente, se mataban en el cuadrilátero. Ahora el boxeo se ha ensuciado mucho, ya juegan a que no los golpeen, a bailar sobre el ring y a ser muy mañosos. Así que debo conformarme con las películas para ver lo que el boxeo alguna vez fue y ya no volverá a ser.
 
Stallone recibiendo su Globo de Oro
            Cuando me enteré que estaban haciendo un Spin-Off de “Rocky” no puedo decir que fui muy feliz. A pesar de que la historia se centraba en el hijo de Apollo Creed, me sentí incómodo que Stallone no dejará descansar al personaje épico que le dio un nombre. Por otro lado, no podía ocultar la emoción de ver nuevamente a Rocky en la pantalla grande.

            Me olvidé del tema por unos meses hasta que, hace unos días, vi que Stallone había ganado su primer Globo de Oro ¡por Rocky! Un premio que llegaba con 39 años de atraso, uno que había merecido el actor por la primera entrega de la Saga.
 
Abrazo de padre a hijo
            Hace más de 20 años que no veo ninguna entrega de premios ya que me dejaron de interesar, pero quería ver el momento en que Stallone es premiado (Bendito YouTube). Primero me emocioné por ver la ovación de pie y tan larga por parte del público, pero donde se estrujo mi corazoncito fue, al final de su discurso de agradecimiento, en donde dice: "Sobre todo, quiero darle las gracias a mi amigo invisible Rocky Balboa por ser el mejor que he tenido". ¡Carajo! Cuando oí eso y vi su expresión se me salieron algunas lagrimillas. :’-)

            Así que estaba decidido: Tenía que ver “Creed”.

            SPOILER ALERT: Ya saben, pero es mi compromiso moral avisarle. Sí aún no ha visto este filme, entonces no continúe con esta lectura, porque le voy a destripar todito el argumento. Advertid@ está.

            Al ver a la viuda de Apollo encontrarse con Adonis en la correccional, no sabes qué esperar. Cuando le ofrece un hogar, fue un momento tan conmovedor que supe que tenía que escribir sobre esta historia. Son pocas las almas que ofrecerían un acto de amor tan auténtico y generoso, sobre todo en una época tan egoísta como la que habitamos.

            Un aspecto que no sé si me gusta, pero que adaptaron muy bien, es el evidenciar el profundo impacto que tiene Internet en el mundo actual, como cuando Adonis pelea contra su Papá, imitando a Balboa en un vídeo de YouTube. O como cuando el pequeño Creed toma los apuntes de Rocky y los sube a la Nube (“¿Cuál Nube?” pregunta Balboa en un momento muy chusco, mientras busca en el cielo).

            Regresando a la escena cuando imita a Rocky en YouTube, en realidad no emulaba a Balboa, sino que intentaba derrotar a su padre. En una analogía directa de lo que intentaba hacer en la realidad: Vencer a Apollo, negar su nombre, rechazar el legado que le correspondía.
Rocky y Apollo

            Sin embargo al buen Donnie le bajaron los humos en el antiguo Gimnasio de su Papá, y vaya que le hacía falta. Se dio cuenta que no era lo suficientemente bueno para intentar superar la loza de su herencia. Sabía que tenía la materia, pero nadie quería ayudarlo a darle forma. Así que toma una decisión arriesgada: renunciar a su cómoda existencia e ir en busca de sus sueños.

            Ciertamente en la película se ve fácil tomar esa decisión, aunque ayuda el tener resueltas las necesidades económicas. Aun así, la rutina te da tanta identidad que se requiere mucha decisión, o juventud, el dejar algo seguro por buscar algo incierto. Admiro a Adonis por ir en busca de sus sueños, espero algún día emular su valor.

Me gusta cómo su madre y el mismo Rocky se oponen a que Donnie peleé, que busque otras opciones a las que tiene acceso. Pero también me gustó que él se fuera por lo que le dictaba su corazón. No les miento, seguramente también le hubiera impedido boxear si hubiese sido mi hijo, pero es fácil juzgarlo cuando no es el tuyo. Ahí es cuando los hijos deben empezar a pelear por sus sueños: vencer la resistencia de los padres que desean para ellos una “Vida buena”.

En el primer contacto que tuvieron Donnie y Rocky, el buen Balboa le dice al joven que Apollo le ganó un tercer encuentro a puerta cerrada. Esto me pareció un detalle muy generoso porque, de alguna forma, sé que Rocky lo ganó en la realidad, pero le dio un gran regalo a su hijo al mentirle.

            La dinámica de Rocky en el cementerio se utilizó mucho en la película anterior, pero en esta sólo se usó una vez, que fue muy relevante. De entrada fue acompañada con parte del Score original, y el toque de nostalgia queda a la perfección. Al “platicar” con Adrian y Paulie, Stallone sintió ese fuego interno, admitió el llamado de la sangre: Su sangre de peleador y la sangre de su difunto rival y amigo. Aunque  no sólo fue la epifanía de Rocky, Donnie también se fue aplicando, se acercó de a poco a su “Tío”: fue amable, fue constante y fue astuto.

            Además Rocky es sentimental, alguien muy empático y solidario. Si es generoso con los extraños, ¿cómo no serlo con la familia? Y es que Apollo es como de la familia Balboa, junto con Mickey, Adrian y hasta el imbécil de Paulie, por eso sentía a Adonis como si fuera su hijo, de hecho, su propio hijo no heredó esa pasión interna.
            Un detalle notorio y que quedó bien es que, al “afresarse” el Gimnasio de Mickey (le hubiera dado un segundo paro cardiaco si lo hubiera visto), Rocky volvió a las raíces, y se fue a un barrio bravo de Philadelphia, ciudad que de por si es ruda, para formar a Donnie desde lo básico.

            La parte del entrenamiento durante cada entrega de esta saga suele ser muy emocionante, y esta no es la excepción, pero ahora no le dieron la longitud o el peso de otras ocasiones. Me parece que fue condensada ya que, aunque fue emocionante, no la sientes tan importante como en entregas pasadas. Ahora está mejor nivelada la parte de las relaciones humanas con la pelea y su preparación (justo como en la primera entrega).
Pegándole a la Pera

            Hay muchos detalles que te van demostrando que Rocky se ha hecho más consciente y menos macho. Resulta enternecedor que Balboa acepté que va envejeciendo, por ejemplo cuando le explica a Donnie por qué tienen un equipo de trabajo anexo: “Mira, hay cosas que ya no puedo hacer por ti, y ellos me van a ayudar, pero no te preocupes, estoy aquí para todo lo demás y, sobretodo, para entrenar tu mente”.

Rocky se ha vuelto un viejo astuto, por eso lo hacía entrenar con las gallinas, que bailara con su sombra y entrenar frente al espejo. O en el hospital lo retaba cuando hacía lagartijas: “En mis tiempos lo hacíamos con una sola mano”. Pero el detalle que más me gustó fue cuando Donnie insultó a su sparring, Balboa lo aplaca y lo hace consciente de que debe ser educado, así que Creed le ofrece disculpas al otro chico. Finalmente, en cuanto al entrenamiento, no puedes dejar de emocionarte cuando Rocky le pega a la pera al mismo ritmo que Donnie (la sonrisa me cubría toda la cara).
Rocky aprendió bien de Mickey

            Antes de su primera pelea como equipo, Pete (el del Gimnasio de Mickey) descubre que Donnie es hijo de Apollo. Ante el amago de revelar dicha información, Balboa apela a su lealtad y el secreto que quedó a salvo. Aunque después salió a la luz, sé que Pete no fue el soplón, porque Rocky es de esas personas que te inspira tanto respeto que no quieres decepcionarlo.

            Y me alegró de este último párrafo, ¿por qué? En la historia de origen, Balboa era un Don Nadie, un maleante, un vagabundo sin futuro y que a nadie le inspiraba algo bueno, sólo miedo o desprecio, pero respeto nunca. A lo largo de las tramas, Rocky fue ganando no sólo peleas, sino reconocimiento por su congruencia, temple y dignidad.

Algo así ha hecho Stallone después de prostituir al personaje en la tercera y cuarta entregas (y un poquito en la segunda). Desde Rocky V intentó regresar a las raíces, no lo logró pero se agradece la intención. En “Rocky Balboa” (Rocky VI), lo hizo plenamente. Y en este Spin Off, en el que es actor secundario, le sigue dando al personaje un trato más que digno, y con ello le ha devuelto mucho respeto a un personaje icónico de la historia del cine.

            Volviendo al filme, el detalle de cómo te van presentando a los peleadores con sus fichas técnicas es un recurso genial, ya que te hace sentir más dentro de la historia, como si fuesen peleas reales.

            Me pareció graciosa la similitud entre la oportunidad que recibió Adonis y la que su papá le dio a Rocky, obvio fue adrede en el argumento, pero fue un buen detalle. Me gustó más que lo hicieran de una forma realista: por dinero, fama y fortuna, no por un acto “pseudocaritativo” y romántico como en su momento lo quiso vender Apollo. Definitivamente ya no vivimos en aquellos años 70 en donde el honor (todavía) valía más que el dinero.

            Honor que demuestra Donnie cuando le dice a su Tío: “Si no estás en mi esquina, no voy a aceptar la pelea”, una línea muy leal que demuestra el compromiso y entrega que siente el joven Creed hacia su mentor y de la que, sin duda, su padre estaría muy orgulloso.

Me gusta el papel de Bianca, la pareja ideal de Adonis, una mujer fuerte, independiente, con personalidad dura pero muy cariñosa y profunda. También demuestra el cambio de las épocas, en los 70’s una fémina como Adrian era el arquetipo deseado, ahora lo es Bianca. Aunque sí tienen en común el apoyo, contrapeso y equilibrio que significan para sus respectivos hombres, sobre todo en momentos difíciles.
Donnie y Bianca

            Por cierto, cuando se conocen Balboa y Bianca resulta chusco, y me gustó que ella no hiciera pancho alguno porque Adonis se mudaba pero más me encantó lo que Rocky le dijo a Donnie: “Las mujeres debilitan las piernas”; ¡cómo reí! Ya que fue la misma línea que le dijo Mickey hace cuatro décadas cuando supo de la existencia de Adrian. Al final renegamos de nuestros padres (reales o putativos) pero, inconscientemente, nos acabamos pareciendo a ellos.

            La reacción de Rocky cuando le detectan el cáncer me rompió el corazón, de hecho, me hizo llorar. Verán, sé que “Rocky” es alguien imaginario pero, en mi interior, me gusta creer que es real. Es más, si me toca atestiguar el día que muera Stallone, voy a berrear profundamente, pero no por él, sino porque mi héroe habría muerto con su creador.

            Rocky se niega al tratamiento, y más que cuestionarlo, entendí el dolor inmenso que sentía porque así se fue Adrian, así que no quería sufrir lo de su amada y, de paso, acababa ese desgano de seguir existiendo sin su querida esposa.

            Sin embargo, a pesar de su decisión, tenía bastante miedo. Eso se hizo notorio cuando, después del hospital, llegó al entrenamiento de Donnie. El viejo se mostraba muy jubiloso y ganoso, pero era notorio que se estaba esforzando para esconder el temor a la enfermedad y todo el proceso de muerte. Una escena en exceso conmovedora pero, como el campeón qué es, en lugar de demostrar su pánico, se pone a payasear con un falso júbilo. Recuerdo en la primera película, cuando tenía miedo de la pelea, se ponía a bromear para esconderlo. Una actitud admirable sin más.

            “Daria todo lo que tengo en el mundo para volver a pasar un día al lado de mi esposa” una línea muy bella que demuestra la razón por la cual Rocky no quiere pelear contra el Cáncer, actitud que le molesta a Donnie cuando se entera que Balboa no quiere pelear contra la enfermedad.
El diálogo en la Cárcel

            El diálogo entre ambos fue fuerte y Rocky “sin querer” hiere a Donnie, al decirle que no hay relación entre ellos. El joven Creed le regresa el daño cuando el viejo va a verlo en la Cárcel. Esto me recordó cuando Rocky y Mickey se hirieron mutuamente en la primera entrega, ambos tenían razones para sentirse ofendidos, por eso fueron rudos el uno con el otro pero, al final, se tragaron sus egos, limaron asperezas, se perdonaron y retomaron el trabajo.

Supongo que un Rocky, más experimentado, recordó ese pasaje con su difunto entrenador, por eso aguanto vara cuando Donnie explotó contra él y le dio tiempo al tiempo, esperando que el chico entendiera.

            El joven Creed va confundido al Gym, mismo que está cerrado. Ahí un muchachito le dice “¿Qué pasa?”, Donnie le responde que nada en especial pero el chamaquito le dice “Eres el hijo de Apollo Creed, ¿cierto?”, al contestarle afirmativamente, el chico le contesta “Bueno, ESO es lo que pasa”. Notable cómo un diálogo tan insignificante con un personaje efímero puede ser tan relevante. Adonis entiende que no debe pelear con el legado de su padre, sólo aceptarlo.

            Donnie regresa con el rabo entre las patas a casa de Rocky, y se sienta a cenar con él. En una escena tierna, sin dejar de ser masculina, ambos se perdonan. Entienden que se dañaron y, aunque nadie dijo “lo siento”, con sus actitudes de “Yo peleo si tú peleas” se da por entendido que el problema fue zanjado.

            Así que, mientras Balboa recibe su tratamiento, el entrenamiento se divide entre el gimnasio y el hospital, algo que me pareció muy creativo y con la actitud de “no busques excusas, encuentra soluciones”, ya que Rocky no quería ser el pretexto por el cual Donnie tuviera un menor rendimiento.

            Me dolía ver a Rocky envejecido y medio calvo por la Quimioterapia, sin embargo, me motivaba ver que no se rendía y seguía entrenando al muchacho. Supongo que de eso se trata vivir, de encontrar algo que te motive y permitir que esa pasión te mantenga en esta dimensión el mayor tiempo posible. Si no tienes algo que te apasione ¿para qué seguir respirando?

            En la primera entrega de la saga, se hizo en un ambiente muy callejero y rudo, típico de Philly. En este Spin Off retomaron ese toque callejero pero ahora más negro (literalmente). De ese ámbito nació la escena “cumbre” del entrenamiento de Adonis en las calles del norte de Philadelphia, en camino a su Gimnasio.
           
            “¡Haz Historia Creed!” ¡Carajo! Otra línea que me cimbró fuerte, una simple frase que conlleva tanto detrás de ella: esperanza, heroísmo, admiración, rudeza, ambición, camaradería e incluso amor.
Dando hasta el último esfuerzo

Donnie corriendo delante de las motos en una calle llena de pandilleros que lo apoyaban fue el equivalente de la escena de las Escalera de Rocky 39 años atrás. Muchos podrán llamarlo un recurso barato, pero no pueden estar más equivocados: eso hubiera sido poner a Donnie subiendo las escaleras del Museo de Arte de Philadelphia, emulando al buen Rocky pero, por fortuna, los realizadores (entre ellos el propio Stallone), tuvieron el buen gusto de no caer en eso.

Adonis saca toda su adrenalina, su furia, su admiración al correr con todo lo que le queda, al lanzar golpes mientras es escoltado por los chicos en sus motos, y reconociendo a su mentor e inspiración: Rocky. El anciano lo ve desde el techo del Gym en una actitud de aprobación y comprendiendo que su pupilo está listo para el combate.
Adonis con Apollo, su papá.

            Entiendo 100% a Adonis en su pelea por hacerse un nombre por sí mismo y no utilizar el paterno, pero es necesario abrir los brazos y aceptar tus raíces. Yo tengo dos papás: uno que me dio la vida y otro que me dio educación. Mi relación no es la mejor con ninguno de ellos, de hecho, la comunicación es casi nula en los últimos años. Tal vez por eso pude entender la necesidad de Donnie por salir adelante, por demostrar que podía él solo sin ayuda de un nombre, sin colgarse de los logros de alguien más.

            Y eso salió a relucir en la conferencia de Prensa antes de la pelea, cuando Conlan le embarra a la cara a Donnie que no es nadie, que sólo está ahí por el apellido. Algo que prendé a Adonis pero que, detalle muy chido, antes de dejarse ir, se preocupó primero por el bienestar de su Tío Rocky.

            Al ver la caja de regalo en el vestidor de Donnie, ya sabía lo que era, y la nota de su madre me lo confirmó. Aunque es una gringada (como toda la película en sí), el detalle de los pantaloncillos con la bandera gabacha fue algo necesario en el argumento, para homenajear al buen Apollo. El detalle que no me esperaba era que su madre le agregara también el “Johnson” en la parte trasera, reconociendo su necesidad de tener un legado propio.

            La entrada al Ring fue algo que me llamó la atención. La de Rocky y Adonis fue silenciosa, pero me gustó cómo Balboa le dice que aproveche esos nervios y lo enfoque en el ring. La de Conlan fue intimidante y espectacular. Qué diferencia con la entrada de Apollo en la pelea de 1976. Tiempos tan lejanos e irreales pero, al mismo tiempo, memorables.

            Además de las peleas en Tijuana, México estuvo representado por el comercialote de Tecate en la pelea final. Supongo que parte del acuerdo de los anuncios (involuntariamente) chuscos en los que Stallone inmortalizó sus líneas “Ta hace falta vera a más bax”. Bueno, hasta ese detalle me encantó, porque demostró algo de lealtad entre Stallone y la marca cervecera ¿mexicana? (Aunque no ingiero alcohol, ¿alguien puede informarme si aún quedan marcas cerveceras 100% mexicanas?)

            La pelea fue como la primera de Rocky y Apollo, hasta en el final. Por muchos pasajes era parecida pero, al mismo tiempo, diferente. Era igual en esencia: el campeón que se sabe superior, por lo que peca de soberbio y el contendiente que se sabe inferior, pero que tiene mucho por demostrar. Balboa, emulando el espíritu de un Mickey que nunca vio realizado su sueño, le infunde toda su experiencia a un joven Creed que tiene más ganas que idea.

            La pelea fue emotiva, como casi todas las de Rocky (la de la V, fue la menos espectacular). Los diálogos en las esquinas fueron excelsos, la coreografía de la pelea inmejorable, incluso el detalle cuando el doctor le checa el ojo y le “soplan” las respuestas para que lo deje pelear (¡maravilloso!).

            Obviamente tenía que venir el golpe “que casi termina todo” del campeón, de hecho Adonis cae inconsciente pero, en una secuencia de imágenes, recuerda todo lo que le hizo llegar ahí y se levanta de manera increíble. Al igual que Apollo cuatro décadas atrás, el campeón reinante no puede creer que el retador sea tan necio, pensaba que Adonis estaba acabado. A veces no sabía quién emulaba a quién: si Adonis a Apollo o Rocky a Mickey, esto porque Balboa amagó con parar la pelea, pero Adonis no se lo permite.

            Y así inicia el último asalto, y vaya forma de ambientarlo: Te ponen el Score original de “Rocky” y me encantó tanto que casi me paro del asiento para gritar “Sí ¡A huevo! ¡Pártele su madre Donnie!”. Ese último round casi le llega al de la primera pelea épica de la saga: Adonis se surte al campeón mismo que, por un pelito de rana calva, retiene el título a pesar de casi perder por nocaut.
Otro golpe épico

            En otro guiño a la primera entrega, el retador pierde por decisión dividida pero, como dijeron en la transmisión: “Conlan ganó la pelea y Adonis ganó la noche”. Me gustó mucho, cómo responde su mamá a la distancia, al quererlo y perdonarlo. Y sobre todo, como hizo las paces con el difunto Apollo, al reconocer que le dio la vida y mucho de lo que es.

“¡Creed! ¡Creed! ¡Creed!”, ese grito me recordó el de “¡Rocky! ¡Rocky! ¡Rocky!” de la primera pelea y te emocionas. Aunque sea una historia ficticia, no puedes dejar de sentirte conmovido.

            Ninguna película de Rocky estaría completa sin los escalones del Museo de Arte de Philadelphia (también conocidos como “Rocky Steps”), un lugar que es sinónimo de adrenalina, emoción, poder, perseverancia, fuerza y hombría. Nunca hubiera creído que sería el escenario de una escena tierna e íntima. Balboa sube lentamente, al lado de Donnie, los escalones. Resulta evidente que el padre tiempo (y la Quimio) ha hecho mella en el campeón pero, aun así, llega a ese lugar que lo vio en sus momentos de plenitud.
Una belleza de escena :'-)

            Ya en la cima, hablan sobre la vista del lugar, el favorito de Rocky como él mismo confiesa. “Puedes ver toda tu vida desde aquí” le dice al muchacho. No sé los demás, pero me sentí muy agradecido de dicha secuencia, una auténtica obra de arte, una forma genial de terminar este gran filme.

            Al terminar este escrito me doy cuenta que este no fue un “Spin-Off” de Rocky, en realidad fue un “Reboot” de la primera entrega. Es prácticamente la historia original, sólo que el héroe ahora se volvió mentor. Una historia más ad hoc a la realidad actual. Lo cual nos demuestra la grandeza de la historia de Rocky, sin importar las épocas o protagonistas, la esencia del valor, heroísmo, persistencia, amor, lealtad, orgullo, ambición y demás es inmortal.
Un discurso inigualable

            Honestamente, no me importa si alguien de los que compiten en el Óscar tuvo una mejor interpretación que Stallone por este filme, quiero que le den la estatuilla dorada a Sly ¿Por qué? Porque se lo merece y es lo correcto. Sé que es un “actor” monofacético, ¡pero no me importa! Su legado por “Rocky” merece ser reconocido, sin importar que sean películas comerciales. Y aunque reciba el premio, no sería pago suficiente para agradecerle todo lo que me ha hecho sentir, porque sin Rocky, mi vida no sería la misma.

            Además hay que reconocer que, dentro de todo, ha sabido evolucionar a través del mismo personaje. Sabía que ya era ridículo ponerlo a pelear, así que lo hizo crecer al hacerlo avanzar una faceta: la de mentor. Y lo hizo de manera excelente, el mismo Stallone se puso tras bambalinas, ya no se lleva los reflectores principales y, con esa muestra de humildad, se le reconoce su trabajo.
Feliz junto a la estatua de mi héroe :'-)

            He leído que ya se está preproduciendo “Creed 2”, y creo que está bien. Sólo espero que Stallone aproveche esta saga engendrada de su obra maestra para terminar dignamente con el personaje, y ya sea en la segunda, tercera o en la secuela que se le antoje: que maté a Rocky con grandeza, con toda la gallardía y excelencia que merece alguien tan trascendental. Que tome esta oportunidad de haberlo  revivido y rediseñado para darle un final digno de su trayectoria.

            ¿Para qué quiero que lo mate? Para asegurar su leyenda. A pesar de aberraciones como “Rocky III” o “Rocky IV”, Stallone puede asegurarle un final épico a su personaje insignia y darle un status que pocos alcanzan. Presiento que comparte mi visión y, viendo el esfuerzo que ha hecho por dignificarlo en las últimas entregas, sé que va a asegurarse de que Rocky tenga el final que merece, uno acorde a su grandeza.

            Sólo me queda agradecerle a Rocky por ser parte de mi vida, aunque no es real, siempre ha sido uno de mis modelos a seguir. Y es que no importa si tus héroes están vivos o muertos, si son reales o imaginarios, o si convives con ellos o no saben de tu existencia. Lo importante es que te inspiren a ser tu mejor versión y, sin duda, Rocky siempre me ha inspirado, con su ejemplo, a ser mejor de lo que soy.

            ¡Gracias Rocky! :’-)


            Hebert Gutiérrez Morales.

2 comentarios:

DanaSaldanaGo dijo...

Cada que me siento que voy a caer en el camino de la vida, veo alguna película de Rocky y recuerdo que la fuerza esta en mi, me parece maravillosa, las películas de Rocky Balboa son divertidas y dejan un mensaje, crecí con ellas, tiene un de los mejores discursos que he visto, todo una historia de éxito, tiene merecido tanto reconocimiento, habla de superación, conocimiento de nosotros, de los sueños que sí podemos alcanzar, creo que en Creed Corazon de Campeon el drama está muy bien dosificado, con una historia de amor que adereza muy bien, ver a el señor Stallone que es el alma de la secuela es una joya, estuve al borde de las lágrimas por tanta nostalgia, son espectaculares las tomas de las peleas, es una garantía, la recomiendo.

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias por leerlo y compartirme tus comentarios. Efectivamente, las películas de Rocky tienen una grandeza que te llega al alma. Cada vez que las veo me siento motivado a sacar lo mejor de mí porque Rocky, aunque sea un personaje ficticio, es mi héroe desde niño. "Creed" mantiene ese esencia y es una delicia de ver. Un abrazote y nuevamente muchas gracias. :-)