sábado, 23 de julio de 2016

Pretendamos que somos libres de opinar.

            No sé por qué me sigo molestando en hacer este tipo de escritos, si la estupidez (e incongruencia) humana es infinita y, por más que escriba al respecto, nunca va a cambiar. Pero en fin, seguiré haciéndolo porque no me puedo quedar callado cuando hay situaciones tan obvias y groseras.

Me queda claro que la vida humana no vale lo mismo entre sus integrantes ya que, dependiendo de tu raza, nacionalidad, estatus social, edad, género, preferencias sexuales y demás, ciertos individuos valen más que otros. Y es que dependiendo de apariencias, modas, ideas, intereses políticos, religiosos, sociales o culturales, de pronto ciertas vidas se tornan más importantes que otras, por así convenirle a ciertos círculos del poder.

 
Como buen "Princeso"
           Sin embargo, durante este escrito, vamos a omitir ese hecho válido en el mundo, que nadie admite pero que todos saben, y voy a redactar sobre la base que todos los seres humanos somos igual de valiosos.

Matanza en Orlando

            Vamos por partes, se mueren 50 gays en Orlando durante un tiroteo y el mundo se desvive en hacer programas especiales, fundaciones y tendencias que dicen “Recen por Orlando” “El mundo se está acabando” “¿A dónde vamos a parar?”.

            A ver, primero el hecho de que te recalquen que eran gays, ya empieza a ser un hecho discriminatorio. Deberían decir que se murieron 50 personas, sin importar sus tendencias o características físicas. Es como que al recalcar que eran gays, su muerte se hace más dolorosa o importante que se hubieran muerto otro tipo de personas. Y desde ahí te queda claro que hay humanos más preciados que otros.

            Por ejemplo, un par de semanas después una cantidad similar de gente pereció en un atentado en Somalia y a nadie le importó, sólo se mencionó en notas de relleno, en pies de página, nadie se indigna, nadie hace fundaciones y casi nadie lo menciona.

            Diariamente cientos de personas mueren en el mundo, con una violencia similar o peor, que los que lo hicieron de la Disco Pulse en Orlando pero, como no son gringos, a nadie le importa “Ya deben estar acostumbrados, en sus países hay muchos pedos pero ¿Qué nos pase a nosotros? ¡Eso sí es una tragedia!” Es la lógica que hay detrás de estas reacciones desmedidas (por lo exageradas que resultan unas y lo casi invisibles que resultan otras).

            Volviendo a Orlando, Disney anuncia que va a donar un millón de dólares, la NFL $400000 USD y todo para un fondo para las víctimas y sus sobrevivientes. Entiendo que un loco entró a matarlos sin razón aparente, entiendo que nadie merece morir tan violentamente y acepto que eran gente que no esperaba partir ese día; pero ¿Cómo para qué un fondo para ellos? ¿Acaso no tienen un seguro de vida? ¿Por qué no hacer un fondo por otros muertos y desaparecidos? Ya no digamos alrededor del mundo, porque sabemos que les valemos madre, dentro de Estados Unidos ¿Por qué nadie hace el fondo para los indigentes muertos? ¿Las víctimas de injusticias policiacas? ¿Los esposos golpeados? ¿Hijos abandonados de inmigrantes deportados? Y demás causas más urgentes.

            ¡Aaahhh! Porque es el tema de moda y esa donación me significa publicidad gratis, además de que me veo bien ante el resto del mundo, y lo deduzco de impuestos (negocio redondo). Pero ¿en verdad les interesa la muerte de los gays? ¡Obviamente no! Aquí lo importante es que parezca que les afecta, que les consterna, que afecta sus sentimientos, cuando todo es un movimiento mediático que les sirve a sus intereses.

            Sin embargo, lo mustio va más allá, porque habrá gente que realmente lo lamente y habrá quien haga chistes de ellos, como los mexicanos, que somos especialistas en reírnos de las desgracias propias y ajenas. Debido a esa actitud irreverente nuestra, corrieron a dos burócratas en Jalisco por hacer comentarios homofóbicos, deseando que hubieran sido más los gays fallecidos y no sólo 50.

            Venga, somos muchos los que hacemos mofa de temas políticamente incorrectos, lo tonto de su parte fue hacerlo en redes sociales, aunque tenían derecho de expresarse a favor o en contra. Pero ahí está el meollo: unos tienen derecho de salir de locas en sus desfiles y gritar al mundo lo putos que son, pero los que no estamos a favor (que no quiere decir que estemos en contra), ya no podemos expresarnos porque seremos tachados de intolerantes y homófobos. No eres libre de expresar tu sentir porque la censura pública te va a limitar y, lo que es peor, hasta corres el riesgo de perder tu trabajo por gente que murió ¡en otro país! (Hasta qué grado llega la incongruencia y/o pendejez humana).

            Esto nos demuestra que no tenemos los mismos derechos, porque está bien que una bandada de gays se exprese en una marcha en la ciudad de México y todos los apoyan (por lo menos de dientes para afuera). Pero si te atreves a hacer una marcha en contra de ellos, en contra de que adopten o cualquier cosa que se oponga a sus intereses, serás tachado de represores, intolerantes, homofóbicos y demás.

            Personalmente estoy a favor que se casen y tengan los mismos derechos y obligaciones de una pareja heterosexual, sin embargo me opongo ROTUNDAMENTE a que adopten niños, me parece un acto violento y en contra del sentido común que se les permita tal aberración. Ellos ya son adultos y pueden hacer con su vida lo que quieran, pero darle en la madre a un niño al darle dos “papás” es algo inadmisible.

            Los niños aprenden del 90% de lo que ven y sólo el 10% de lo que escuchan. En el inconsciente del chamaco va a haber una idea “Quiero un hombre bueno como el de mi papá”, y aunque sea heterosexual de nacimiento, las ideas homosexuales lo van a invadir. Esto sin mencionar a toda la censura social de tener dos papás. Definitivamente eso no me parece correcto.

            Al final los homosexuales son una desviación de la naturaleza, y no estoy mintiendo, ya que estamos diseñados para que el hombre copule con la mujer, no con otros hombres. La homosexualidad siempre ha existido en la humanidad, pero sigue siendo una desviación, como la gente que nace sin un píe, sin un brazo, sin cerebro, con seis dedos y demás.

            El problema es que a últimas fechas se han ido multiplicando, por la naturaleza misma ¿Cómo es esto? Cuando la población sobrepasa los límites óptimos, la naturaleza empieza a generar más individuos homosexuales, a generar comportamientos más violentos entre sus integrantes y otras medidas para reducir la cantidad. Por eso hay locos como el que entró a ese antro Gay a matar a medio centenar de personas.

            Y por expresar todo esto, aunque sea verdad, seré tachado de homofóbico e intolerante, y tal vez tengan razón, pero creo en la verdad de mis argumentos, además de que el sentido común y los hechos científicos me respaldan. Pero nada de eso importa, lo importante es que aparentemos que es natural ser homosexual y, lo que es peor, que es hasta deseable serlo porque es “cool”, una estúpida idea que cada vez empieza a tomar más fuerza.

Eeehhh . . . .  ¡Puto!

            Recién leí que la FIFA ha multado a México porque la afición sigue gritando el clásico “Eeehhhhhh . . . . ¡PUTO!”, y que las multas van a ser más fuertes si se sigue repitiendo el hecho, llegando a vetarlo de local e incluso a descalificarlos de competencias internacionales.

            Conociendo la idiosincrasia mexicana, ¿saben cuándo van a dejar de gritar? ¡Nunca! Así que más le vale a la FIFA empezar a ser congruente con sus amenazas que, de todas formas, no van a  terminar con dicha expresión endémica del mexicano.

            Pero, a los aficionados al Fútbol no se deben preocupar porque, México es de las selecciones que mayores ganancias generan en el mundo, y descalificarlos no es rentable para la FIFA, así que seguirán multándolo únicamente.

            De hecho estaba leyendo un artículo de Raúl Allegre en el que menciona que si, en el partido del 21 de Noviembre en el Azteca, se hace el grito referenciado, la NFL consideraría no volver a México, lo cual es muy triste, ya que seguramente es lo que va a pasar.

El mexicano es muy contreras, además de necio, y sólo basta que le prohíban algo para que lo haga con más dolo. Así que entre más le limiten el grito, más fuerte va a hacerlo y se va a seguir expandiendo (de hecho el grito ya fue adaptado por distintas aficiones en América y Europa)

            Ese grito no lo van a poder erradicar de la cultura mexicana, misma que es machista, misógina, homofóbica y demás linduras. Y eso no va a cambiar ni hoy, ni mañana ni en diez años. A la siguiente matanza de gays, van a seguir surgiendo chistes y memes al respecto y habrá gente que se siga regocijando con ello.

Y aunque logren callar el grito, no van a lograr cambiar el sentimiento que hay detrás de él con multas o descalificaciones del equipo nacional; eso se va a cambiar con educación, como la gran mayoría de problemas de este país pero, créanme, el grito de “Eeehhh . . . . ¡PUTO!” sería nuestra última preocupación si en verdad nos importara la educación en este país.

            El problema es que, de acuerdo a sondeos, las generaciones actuales son igual de machistas, homofóbicas, misóginas y demás defectos que las actuales, así que ese grito tal vez nunca sea erradicado.

            Tampoco debe extrañarnos esta situación, esto al ver que los maestros, en vez de estar en las aulas educando a los niños, se encuentran bloqueando calles, casetas, lugares públicos y demás, armando desmanes, violentando el estado de derecho, utilizando pobres marsupiales como armas y demás muestras de lo corriente que es este país. No es difícil de entender el porqué de la calaña de ciudadanos que tenemos.

            Ahí está la raíz del problema: debido a tanta ignorancia, y educación deficiente, es que tenemos el país que merecemos.

            El Brexit

            Recientemente se dio el famoso Brexit, o la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Uno de los argumentos que más pesaron en dicha decisión fue que el excesivo flujo de refugiados, así como inmigrantes que podían entrar a buscar trabajo de manera fácil.

            Las críticas fueron muchas y duras contra el Reino Unido pero ¿saben algo? De haber sido británico, mi voto hubiera aprobado la salida de la Unión Europea. Es muy fácil exigirles a los países ricos que sean generosos, tolerantes y magnánimos, pero ¿Por qué demonios debo de aceptar algo, con lo que no estoy de acuerdo, para quedar bien con el resto del mundo? Ahora resulta que son criticados por ser congruentes entre lo que sienten y sus acciones al respecto.

            Es SU país (o conjunto de países), ¿por qué demonios deben abrirlo (sin trabas) a otras personas si tanto les ha costado tenerlo limpio, ordenado y bonito? ¿Por qué darle acceso a alguien que no lo cuida ni lo valora (porque no le ha costado) de manera tan fácil?

            De buenas a primeras, los refugiados entran con una facilidad pasmosa, cuando un migrante legal, de otra nacionalidad debe cumplir una serie de estrictos requisitos que garantizar que es alguien que le va a hacer bien a tu nación. De pronto una serie de personas que no están a la altura, tienen los mismos derechos o ventajas que un ciudadano británico. Así que si ellos ya no quieren aceptar eso, están en su pleno derecho, y qué bueno que les vale pito la opinión del resto del mundo.

            Es fácil criticarlos desde afuera, pero los entiendo, porque no me gusta ver cada vez más ilegales centroamericanos mendigando en las esquinas, porque entre más son, mayor es el riesgo de inseguridad (De por sí no estamos en la Meca de la seguridad). Nuestros servicios públicos ya son malos como para todavía incrementar la miseria en el país (que ya tiene bastante). Si pago impuestos por esos servicios deficientes, ¿por qué permitir a alguien que no los paga que goce de ellos?

            Y si pienso eso como mexicano (aunque nos moleste) puedes entender por qué el Sr. Trump goza de tanta popularidad entre el electorado gringo, y exactamente así de “despojados” se sentían los británicos con sus fronteras tan relajadas por ser parte de la Unión Europea.

            Pero esto no es exclusivo de países pobres, de hecho Suiza recientemente cambio sus leyes para evitar que tanto alemán trabajara en su país, así que pueden corroborar que esto de cuidar el bienestar nacional no es exclusivo de un país o un continente en particular.

            Los Óscares Negros.

            Aunque ya pasaron algunos meses, en su momento no me di la oportunidad para tratar el tema. En la entrega de los Óscares de este año, hubo un boicot de los actores negros, mismos que no asistieron a la ceremonia, ¿la razón? Argumentaron que era el segundo año consecutivo que no había afroamericanos nominados.

            Según dicta la teoría, se nominan a los mejores ACTORES sin importar raza o nacionalidad o alguna otra característica. Si la academia les hace caso (como ya lo están haciendo), al rato vamos a caer en ridiculeces como la categoría del mejor actor negro.

            De hecho ya tienen su entrega de premios exclusivos de negros (los Black Movie Awards y los Black Reel Awards), lo cual se me hace muy discriminatorio, por parte de ellos. Pero en otro escrito (que pueden leer en esta liga) ya había tratado el racismo de los Negros en general

            Como mencioné en “La Mustia Apariencia del Nito”, todos somos humanos, sin importar que seas negro, judío, gay y demás características. Al contrario de lo que parece, el darle un trato especial a los negros, judíos o gays promueve más la discriminación que fomentar la igualdad, porque se están remarcando las minorías y recalcando que ellos no son “normales” sino que son “especiales”; y como especial es primo hermano de lo diferente y esto a su vez hermano gemelo de lo extraño, pues en el inconsciente seguimos teniendo la creencia que estos minorías no califican como humanos “normales” (si es que alguna vez ha habido alguno que califique como normal).

            Ahora resulta que por ser minorías sus problemas o sus desgracias son más importantes que el resto de humanos, y se da a entender que son más importantes que los que no somos como ellos ¿Y luego se preguntan por qué tanta discriminación hacia dichos grupos? Esa actitud también genera los crímenes de odio. No creo que a nadie le guste que le digan que es menos importante que otros.

            Volviendo al Óscar, vamos a llegar al punto en que siempre debe de haber un actor negro, sin importar la calidad de su actuación, para que las nominaciones sean justas, Siguiendo con esa lógica, deberíamos tener un asiático, un latino, un árabe, un negro y un blanco (y que alguno sea gay o transexual) para que no haya pedo, así el desempeño en la pantalla pasa a segundo término, porque lo que importa es la raza de los actores.

            La Risa como desahogo

            Tenía una chica de clase de japonés en mis contactos de Whatssapp, con la cual compartía un chorro de humor negro, incluso bastante cruel. Sin embargo, un día me pidió que no le mande chistes sexistas y/o machistas. Y como no discrimino a la hora de discriminar ;-), constantemente le preguntaba qué era sexista y qué no.

            Aunque me cae bien, su actitud me parece ridícula ¡porque son chistes! Y así lo hemos hecho a lo largo de nuestra vida, aprender a reírnos de nuestras desgracias y las ajenas, eso hace más llevadero el ajetreo diario que te da muchos motivos para llorar, así que hay que aprovechar los que hay para reír.

Pero ahora la gente está tan preocupada de su imagen que se enoja. Créanme que los chistes no hacen de este mundo más violento, no es el causante de tantos asesinatos, de hecho creo exactamente lo contrario.

Una de las maravillas de vivir en México, y de trabajar en mi departamento, es que podemos hacer chistes de todo y de todos, incluso de nosotros mismos, y nadie se ofende, aunque también tenemos cuidado de no hacer bromas que hieran a algún presente. Pero ahora, aunque nadie resulte afectado, nos tendremos que callar y eso no ayuda a que haya menos odio, menos maltrato o más tolerancia. Creo que las bromas nos permiten liberar esos sentimientos y no meternos a una disco gay a disparar al por mayor.

Personalmente hago chistes de todo: negros, judíos, mujeres, gays, casados, ancianos, niños, lisiados y hasta de mí mismo. Tal vez no sea un ejemplo, pero hablando en mi círculo, tengo amigos gays a quienes les aplico las bromas de Putos y nos reímos juntos (Ellos también me hacen bromas de mi celibato y nos reímos de ello); tengo amistades femeninas de amplio criterio y seguridad, y les comparto mis chistes misóginos, y nos reímos de ello, al igual que ellas me comparten chistes feminazis y nos carcajeamos por igual. Y haría lo mismo si tuviera amigos negros, judíos y demás.

Mis chistes favoritos son de negros y, aunque no tengo ningún amigo de esa raza (no porque no quiera, sino porque en México no los hay), dos de mis bisabuelos (uno paterno y otra materna) eran negros, así que me siento con derecho de reírme de mis raíces.

            Esa risa no nos hace maleantes, al contrario, nos hace felices y es difícil que un simple chiste te haga criminal. Hasta donde tengo memoria, nunca he ofendido a nadie presente, no he mancillado su dignidad ni he roto la ley. La discriminación o el notar las diferencias ha estado en la naturaleza humana desde siempre, pero hay formas productivas de desahogarlas y otras más violentas.

            Por más chistes que haga, nunca he discriminado (que yo sepa) a alguna minoría en la realidad, de hecho trato de ser justo sin importar sus características físicas. Y creo que gran parte de mi tolerancia es por los chistes que hago. Por ejemplo, por más que me caguen Hindúes o chinos, siempre he sido respetuoso con ellos, sin importar que sean unos maleducados, cerdos y corruptos (sobre todo los chinos). Al final respeto a quien me respeta y, yendo más allá, no tengo por qué agredir a alguien que no me ha hecho nada. Una cosa son los chistes, otra distinta son las acciones.

            Regresando a la chica del inicio de esta sección, cuando empezó a ponerse más fresa de que no sólo no le enviara imágenes sexistas, sino tampoco racistas ni homofóbicas, fue cuando me cansó y opté por borrarla, ya que envío esas imágenes para reírme con la gente, no para autocensurarme y estresarme porque alguien resulte ofendido tan fácilmente.

            ¿Dónde quedó la libertad?

Todas estas acciones de odio tienen origen en la intolerancia, y es que desde la prehistoria hemos sido intolerantes por naturaleza. Pero no atacamos el origen del problema (la ignorancia que se resuelve con educación), sólo nos enfocamos en pintar la fachada para que se vea bonita. Así que ahora, además de intolerantes también quieren que seamos incongruentes.

Repentinamente, y sin mayor respaldo, todos nos debemos de comportar como seres civilizados, tal si fuéramos hermanos, como si no hubiera diferencias que nos molesten, ignorando todos esas sensaciones negativas que se mantienen vigentes en nuestro interior. Y todavía se atreven a cuestionar porqué continúan los crímenes por odio. ¿De qué sirve tener un exterior bonito si por dentro estamos planeando cómo matarnos? Y eventualmente lo haremos.

No me sirve una escena de Teletubbies en donde todos cantemos y gritemos al mundo que somos pacíficos y nos queremos cuando, tras bambalinas, vamos a continuar con la violencia “pero en privado” argumentaremos “Para que no crean que soy un cúlero” ¬_¬U

Todas estas situaciones nos convierten en una sociedad en donde está bien expresar ciertas ideas (por más extremas que sean) pero censurar fuertemente a sus contrarias, aunque ambas posturas tengan sus puntos fuertes y débiles. Repentinamente el mundo se ha vuelto más pendejo, porque ahora resulta que expresar un solo espectro de opinión es deseable y hasta fomentado mientras que lo otro no lo es. ¿Con qué derecho? ¿Por qué no puedo expresar lo que creo? ¿Por qué debo de adaptarme a una opinión con la que no comulgo?

Podrá estar errónea su postura, pero no puedes impedir que se expresen. Por ejemplo, en Alemania llegan a haber marchas Pro-Nazi, y de inmediato salen muchas otras personas a impedirlas y reprimirlos. ¿Por qué? Tal vez su idea esté mal, pero no están cometiendo ningún delito al expresarse. ¡Ah! Pero no fuera una marcha de Gays, porque el mundo les aplaude. ¿Con qué derecho impedimos los derechos de uno y fomentamos los de otros? Ojo, no digo que su causa está bien, sólo digo que tienen derecho a expresarse, ya si se llevan a cabo sus objetivos es harina de otro costal.

Estamos perdiendo el derecho del libre pensamiento porque mucho de lo que pensamos nos lo tendremos que callar por temor a ser censurados por lo que creemos, y esas ideas no desaparecen al callarlas. ¿Quieren que crezcamos como sociedad? ¿Cómo humanos maduros? Vamos a dialogar, a discutir, a defender nuestras ideas.

Ahora resulta que lo políticamente correcto está terminando con la capacidad de pensar, de discernir, de intentar desarrollar nuestra inteligencia al anular el criterio de la humanidad que, de por sí, nunca ha sido el mejor, ahora lo va a ser menos si limitamos los temas a discutir.

La solución no está en prohibir palabras o prohibir ideas, el camino está en la educación, en no limitar algo sino comprenderlo. Está mal censurar a los Gays sin explicación, pero igual de mal está darle derechos privilegiados porque sí y sin mayor discusión.

La homofobia no se va a acabar por dejar de gritar “¡Puto!” en el estadio o por extirparla del idioma español. O si quitas la palabra negro o nazi, tampoco vas a terminar con la discriminación o xenofobia. No por dejar al Reino Unido en la Unión Europea vas a hacer que sus ciudadanos sean tolerantes con los refugiados.

Mantener las apariencias no resuelve el problema, pintar una casa mal construida no fortalece sus frágiles cimientos. El racismo, homofobia, misoginia y demás muestras de odio humano no nacieron hoy, de hecho son tan viejos como la humanidad misma. El prohibir las expresiones públicas de estas ideas no las va a hacer desaparecer, es más, promover las ideas contrarias como deseables, sólo hace que el odio crezca, porque estás limitando mi derecho a expresarme y me estás enjaretando una idea con la que no concuerdo como lo “correcto”.

Entre más prohíbas algo, más atractivo va a resultar a la humanidad. Hacer lo prohibido siempre va a resultar emocionante. Hemos perdido la capacidad de decisión, ya no tenemos libertad de expresar lo que creemos y parece que sólo podemos hablar o actuar de acuerdo a lo que cree la mayoría.

El mundo se ha vuelto, no tengo una expresión más acorde, más putito porque ya nadie puede decir nada políticamente incorrecto, expresar su opinión, su sentir, por miedo a que alguien se ofenda, pero el aparentar ser civilizado no quiere decir que lo seamos, y esas ideas, si no se expresan van a acabar saliendo, pero de maneras más violentas, producto de la falta de libertad con la que fueron sometidas.

           “Si te arrebatan la libertad, acabas forzosamente odiando a alguien ¿no crees? Yo no quiero llevar esa vida”– Haruki Murakami (“Los Años de Peregrinación del Chico sin Color”) 


En verdad nos estamos mereciendo extinguirnos a la brevedad y, lo mejor, que será por nuestros propios medios y por nuestra propia mano.


Hebert Gutiérrez Morales.

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