jueves, 10 de noviembre de 2016

Consecuencias en México del triunfo de Trump

Estados Unidos la mañana del 9 de Noviembre
            Bueno, ha tenido que llegar una razón poderosa para romper mi ayuno de publicaciones. Y normalmente ese tipo de razones tienen que ver con la idiotez humana. En este caso es la estupidez de un par de vecinos: México y Estados Unidos.

            Como me hubiera gustado que hubiera ganado Hillary, así no tendría que escribir esto pero, como ganó un personaje totalmente inverosímil, me veo en la necesidad de compartir mi sentir. Tengo muchas ideas sobre las cuales escribir, así que empezaré de inmediato intentando (como siempre) ser tan breve como me sea posible algo que, seamos honestos, casi nunca logro.

  
Diferencias entre un patán y un caballero
          ¡Ah! Y quiero recalcar algo obvio: No soy economista, ni politólogo, ni analista, ni periodista ni nada de eso. Soy una simple persona que va a dar su perspectiva a nivel de piso, puede ser que esté pendejo y no sepa de lo que estoy hablando pero, por lo menos es mi más sincera opinión.

           ¿Por qué ganó Trump?

            Explicaciones hay muchas, pero sólo voy a dar las más obvias o relevantes que noté.

            Hillary iba a arriba en las encuestas, (llego a tener diez puntos de ventaja), y fue cuando “casualmente” salió el tema de los correos investigados por el FBI, lo cual fue un golpe bajo y determinante para esta elección.


            Ésta votación trataba de elegir al menos malo, algo que se está volviendo costumbre en muchas partes del mundo. Así que los gabachos parecían buscar pretextos para no votar por uno de los dos. Fue una de las elecciones más difíciles para los estadounidenses porque, parafraseando el slogan de una película, “No importa quién gane, al final, nosotros perdemos”.  Aunque, tal vez, lo del FBI fue el pretexto que tapó algo más.

            Estaba leyendo que las encuestas en temas tan cerrados (como esta elección, el Brexit o la paz con las FARC en Colombia) ya no son confiables, porque hay muchas personas que van a elegir la opción menos correcta (pero más acorde a sus odios), por lo que mienten o prefieren no compartir su preferencia.


            Admitámoslo, votar por Trump es como una declaración pública de un retraso mental, y nadie quiere que los demás sepan que es pendejo (aunque eso no se pueda ocultar).

            Eso me quedó claro en las transmisiones de la NFL, en donde estuve viendo la publicidad de Trump, y el alto nivel de manipulación encajaba perfecto en la Status Quo de muchos Rednecks (los nacos gringos pues). Diciéndoles que les iba a recuperar los empleos perdidos (que muchos de ellos han sido por robots y maquinaría más avanzada, pero eso no gana votos). Que el buen Donald les iba a hacer justicia era el mensaje. Por otro lado, los anuncios de Hillary eran muy tibios a comparación de la fuerza de los de su contrincante, así que fue fácil ganarse a las mentes más débiles (o sea, la mayoría).


Pero no sólo fueron los Rednecks los que definieron esta elección, en realidad dos grupos inesperados lo hicieron: los latinos y las mujeres. Empecemos por uno de los chivos expiatorios de Trump: los latinos.

Él se enfocó en el daño que le ha hecho los inmigrantes a la economía del país (una afirmación totalmente pendeja en una nación formada de inmigrantes) de hecho, el ahora presidente electo, es descendiente de alemanes.

            Estaba viendo las tendencias del voto y noté que un 70% de latinos iban a votar por Clinton, pero el 30% restante lo iba a hacer por el Republicano. ¿Por qué votar por alguien que amenaza a tu grupo étnico? En primer lugar porque estos ya se consideran más gabachos que latinos y, en segundo lugar, por mezquindad y envidia. Básicamente el pensamiento fue “Yo ya chingué, ya estoy instalado en USA, mi familia está cómoda y no quiero que vengan más a competir por mi empleo”.


            Pero no sé qué fue peor, los que votaron por Trump o los que no salieron a votar. Aunque muchos latinos participaban en encuestas, a la hora de la verdad, una cantidad muy inferior a la esperada salió a votar. Así que hay cosas que no cambian: aunque ya vivas en el primer mundo, el abstencionismo es un problema que se llevan consigo los inmigrantes.

            Eso explica que Trump ganara en Florida, lo cual fue una sorpresa muy desagradable. He visitado Miami y Orlando en varias ocasiones, y casi todo el tiempo hablo en español. Aunque Pennsylvania fue el que dio la última estocada a Clinton, Florida era vital.
 
Ahora será más valorado Sr. Obama
            Ahora pasemos con el otro grupo estratégico que le dio la victoria al empresario.

            Después de las grabaciones en las que Trump se expresó de forma sexista y vulgar de las mujeres (algo relativamente normal en pláticas masculinas), la “inmaculada” sociedad se le fue encima. Hillary canalizó muy bien ese envión mediático y le hizo mucho daño a la campaña de su oponente.
           
            Pero ni eso impidió que el 75% de las mujeres blancas del país votaran por el republicano, ¿por qué? A pesar de ser un país racista (como lo son todos en el Orbe), se comprobó que era más fácil tener un presidente negro que una presidente mujer. Nunca se habla del machismo gringo, porque les encanta simular que no existe. Sin embargo, cheque todos los “pecados” documentados de Trump, y todos le fueron perdonados, mientras que con Hillary la sociedad fue más exigente e intolerante con sus fallas, mismas que no le condonaron.


            Para el estadounidense blanco promedio, ya habían sido suficientes 8 años de un presidente negro como para echarse otros cuatro años con una presidente mujer. Requerían otro de su “clan”: el macho alfa anglosajón.

Y por cosas como esas, el Martes en la noche, reafirmé que el gringo promedio es Homero Simpson, recalco: el espécimen promedio. Porque hay mucha gente, sobre todo en las antiguas 13 colonias (en el Este), así como en la Costa Oeste, que es muy culta y refinada a comparación del resto del país, en donde la ignorancia y dogmatismo estás bien cabrones y, para su desgracia (y la del resto del mundo), son la mayoría de la población.


Esto demuestra que los estadounidenses no son tan superiores como se creen, porque tienen su buena dosis de estupidez, como el resto de la humanidad. Y ahora, gracias a un sujeto que supo manipular sus sentimientos de grandeza y victimez al mismo tiempo, ahora tendrán que lidiar con un demonio que representa exactamente su peores defectos: déspota, egocéntrico, intolerante y paranoico.

Les dijeron que alguien más (Migrantes) era el culpable de sus problemas (Desempleo e impuestos altos) y que él los podía resolver (Proteccionismo). Si llegan y te dicen que alguien más tiene la culpa de tus problemas y que los va a resolver por ti es muy cómodo ¿cierto? Eso también demuestra la inmadurez de la mayoría de los que votaron por Trump, porque siempre es más fácil culpar a los demás de tus problemas en lugar de tomar la responsabilidad para resolverlos.
 
¡Sí! ¡Qué no mame! ¡Ahora lo necesitamos! :'-(
A los gringos les vendieron espejitos y los compraron todos de manera ingenua.

Paranoia Mexicana

La noche del Martes, en pleno auge de los resultados, empezaron a circular los chistes y los memes sobre la potencial victoria del republicano, mismos que se me hicieron muy ocurrentes y empecé a compartir a través del Whatsapp.


Hubo un punto en donde alguien me reclamó, porque estaba muy preocupado (de hecho angustiado) porque iba ganando Trump. Me dijo que no era un asunto de risa porque el peso se estaba devaluando y que respetara la situación.

Grosso Modo le contesté lo siguiente: “No creo que tu preocupación o mis chistes vayan a cambiar el sufragio que ellos ya emitieron. Así como tampoco nuestra situación les sea relevante a los gabachos al momento de votar. Están votando por su futuro, no por el nuestro. Nuestra preocupación o humor no va a cambiar su elección”

            Obviamente entiendo que México hubiera tanta atención en esta elección presidencial ¿por qué? Porque Estados Unidos nos tiene tan sometidos que, prácticamente, el inquilino de la Casa Blanca es nuestro verdadero presidente. Es una lástima para Hillary que por acá no pudiéramos votar, porque ya la habíamos elegido.


            Es por eso que en la mañana del Miércoles había tanta gente en la oficina preocupada por su futuro, con un miedo increíble e irracional (como todos los miedos), como si el fin del mundo se aproximara. Al platicar con cada uno de ellos, empecé a tratar ciertos puntos que a continuación voy a ir exponiendo.

            ¿En verdad es un pendejo?

            Cuando ganó Enrique Peña Nieto la presidencia de México éramos muchos, me incluyó, que estábamos deprimidos y preocupados porque el país iba a ser gobernado por un pendejo. Ya llevábamos cuatro años con este imbécil en la presidencia y, aunque el país no está para presumir, tampoco es como que estemos al borde del desastre (o por lo menos eso creo yo).
           
            A diferencia de su contraparte mexicana, Trump no es imbécil, pendejos son los que votaron por él tragándose sus mentiras. El candidato republicano será corrupto, gandaya, macho, naco y demás, pero sabe su negocio, no en vano salió de la Bancarrota para alzar nuevamente su imperio.

Él entendió perfectamente esa tendencia gringa de dejarse sorprender, de dejarse manipular por noticias espectaculares, y les dio lo que quisieron, el héroe que anhelaban. Trump es un Showman, que tiene muy bien estudiado su personaje, mismo que es muy popular en el inconsciente gabacho, y nadie mejor que él lo sabe manejar.
 
Mensaje de una maestra el 9 de Nov.
            El problema es que una cosa es decir frases controversiales en un show televisivo y otra muy distinta en la campaña presidencial del país más poderoso del planeta. Es por eso que sus avances en las encuestas ocasionaban tanta incertidumbre en los mercados financieros.

            De hecho, en cuanto se supo del triunfo de Trump las bolsas del mundo empezaron a caer, las divisas se empezaron a depreciar, y los mismos gabachos se asustaron de su próximo presidente, porque hasta tiraron la página de migración canadiense o, en menor medida, empezaron a googlear los requisitos para mudarse a México, lo cual demuestra que no son tan brillantes porque, en teoría, nosotros vamos a ser los más afectados por su presidente.
 
            Será lo que sea pero Trump es un hombre de negocios, y sabe cómo funciona la economía (o eso creo). Y si no supiera cómo funciona todo, al final, en este sistema Neoimperialista, los presidentes no son tan importantes como las Corporaciones Multinacionales que mueven la economía mundial.

            ¿Acaso creen que las compañías extranjeras están en este país porque nos quieren muchos y son bien buena onda? Si usted cree eso, por favor retírese de este blog ¬_¬U.
 
Ni las Princesas se salvan de Trump
El caso es que las compañías vienen acá porque pagan barato, les dan muchas concesiones y estamos en una posición estratégica al estar al lado de Estados Unidos. Casi casi les pagamos para que vengan a darnos empleo.

            ¿Qué Trump los va a obligar a regresar las empresas a Estados Unidos? ¿Cómo? Dice que poniendo medidas proteccionistas. En un mundo tan integrado económicamente eso es prácticamente imposible y, en caso de hacerse, el que aplica dichas medidas es el más afectado, ya que se cierra muchas puertas con el resto del mundo y a la dinámica comercial actual.
 
Todo era broma querido amigo Trump ;-)
            Hay que recordar que una cosa es lo que se dice en campaña y otra la que se lleva a cabo en la realidad. Obviamente Trump, con lo mañoso y mentiroso que es, va a inventar algo para justificar que no haya llevado sus promesas a cabo, pero que seguirá pelando por el bienestar de los Gabachos.

            “Es que eres muy optimista Hebert” alguien me dijo “Este wey está loco y va a cumplir sus promesas”. OK, vamos a jugar ese juego.


El Famoso Muro y la deportación masiva

            Tal vez la declaración más controversial y agresiva es que este individuo va a construir un Muro a lo largo de nuestra frontera, mismo que nos va a cobrar (y si no se lo pagamos nos va a hacer la guerra), así como que nos va a deportar a los millones de compatriotas que residen sin permiso en su país (como 10 Millones de ilegales).

            Vamos a hacer de lado las cuestiones logísticas y económicas de la construcción del muro, que es una tarea titánica. También quiero ver cómo nos lo cobra porque, ya que nos va a imponer aranceles y demás, pues no creo que nos veamos muy motivados a pagarle (si la mayoría no paga sus impuestos, quiero ver que paguen un Muro ajeno). Y también quiero ver con qué mano de obra lo va a edificar por, normalmente, los que hacen el trabajo duro en la industria de la construcción son, justamente, los mismos que quiere deportar.


            Lo que quiero decir es que el famoso Muro es un simple pretexto, una argumento espectacular para tomar notoriedad entre el electorado. Si en verdad quisieran eliminar la migración ilegal un muro no es necesario.

            Tan fácil es legislar para encarcelar o multar fuertemente a todos aquellos que empleen o encubran a un ilegal. Tras los primeros casos, a la larga, se reduciría la inmigración porque si no hay trabajo ¿para qué emigras? Y ahí está la respuesta: hay inmigración ilegal porque hay mucha chamba para ellos del otro lado del Río Bravo.
 
Aprovechando el viaje
Dentro de todas sus medidas mágicas, Trump promete recuperar los empleos que sus compatriotas han perdido a manos de los inmigrantes. Pero me pregunto: ¿Cuáles empleos? ¿Acaso se refiere a los jardineros, sirvientas, campesinos, albañiles, lavalozas, meseros, recogedores de basura, conserjes, intendencia y demás?

Esas labores las hacen convenientemente los ilegales, mismas que no quieren hacer los gringos, sin importar que sean negros, rednecks o demás. Mejor prefieren ser indigentes que hacer una actividad tan “indigna” desde su estúpida perspectiva. Ya lo decía Ayn Rand: “No hay trabajos despreciables, sólo hay gente despreciable a la que no les gusta hacerlo”
 
Ya nos estamos preparando
Lo que quiero decir es que, aunque no les guste admitirlo, la economía gringa funciona en gran parte a la mano de obra mexicana y extirparla de golpe sería una herida letal para ambas partes. Nosotros necesitamos de ellos, nadie lo niega, pero ellos también necesitan de nosotros.

            ¿A quién beneficia el TLCAN o NAFTA?

            La respuesta a la pregunta de arriba es clara: a los tres países de la región (México, Canadá y EUA), pero eso no quiere decir que los beneficié en la misma medida. Como buen manipulador, Trump dice que el principal afectado de dicho tratado es su país, que nos hemos aprovechado de ellos y que sólo están perdiendo con nosotros.


            No sé si Canadá salga más beneficiado que Estados Unidos en el NAFTA, pero ciertamente mi país no es el que saca la mayor tajada del mismo. Desde su concepción el TLCAN fue diseñado para darle una buena violada a México, ya que fue desventajoso para nosotros y que, como el menor de la zona, tuvimos que apechugar y aguantar una serie de medidas desleales para nuestros productores.

            Con el paso del tiempo fuimos avanzando para ponernos a la altura de los requerimientos gabachos y canadienses y así poder exportar con libertad, pero eso no pasó de la noche a la mañana.

            Trump dice que nos aprovechamos de ellos, ¿en serio? Si checan la cantidad de mercancías gabachas que tenemos acá, se van a dar cuenta que no son precisamente unas víctimas, ya que estamos inundados en la variedad de sus productos que tenemos para consumir. Ya sean mercancías hechas en México pero de marca estadounidense o importadas de dicho país.


            ¿Se quieren salir del tratado? ¡Háganlo! No quiere decir que no vamos a tener consecuencias, porque los tres países sufriríamos con ello pero, al final, el que más perdería es el que se está considerando la víctima: Estados Unidos.

            Pero vamos a seguir jugando, sigamos pretendiendo que Trump es tan estúpido como nos ha hecho creer de manera tan convincente. Ya se salieron del TLCAN, ya construyó su muro y ya nos deportó a todos los mexicanos. ¿Qué sigue para México?
 
El PRI sabe su negocio
            No hay mal que por bien no venga.

            Antes de pasar a lo económico, una consecuencia social serían más desempleados lo cual, en teoría, dispararía la inseguridad en el país. Y me pregunto, ¿acaso estamos en paz? Por fortuna no me ha tocado en los últimos años, pero la inseguridad se ha ido agravando en este sexenio, y no es que en los anteriores estuviéramos mejor, pero no estábamos tan mal. El caso es que la inseguridad ya está aumentando, con o sin muro y deportaciones masivas.

            Eso es triste y, honestamente, por el momento no tengo una propuesta más lo que hago yo: tener cuidado o precaución a toda hora y en todo lugar, no llamar la atención y no buscarle tres pies al gato.


            Ahora vamos a las repercusiones económicas que ahí sí podría ver algo más de luz.

            Una de las principales consecuencias es la depreciación de nuestra moneda, hasta 25 pesos por dólar se estima para el 2017, y ahí no hay nada que objetar. Es el precio de vivir en una República Banana que ha sido codependiente de su vecino norteño desde hace un par de siglos.

            Aunque, en teoría, somos un país independiente, la verdad es que somos las Perras de Estados Unidos, sus chalanes, su patio trasero. Y la consecuencia de ello es tener una moneda que nadie respeta.

            Por años hemos estado cómodos siendo los empleados de los Gabachos, por lo cual es nuestro mayor socio comercial, así que no nos hemos preocupado por ampliar nuestros horizontes.

Medidas Urgentes
            Si Trump nos extirpa de su economía, se vendría una crisis como de cinco años, más o menos el tiempo que tardaríamos en forjar lazos comerciales sustentables con las otras regiones del mundo.

            Al final, después de dicha crisis, vendría un repunte de nuestra economía, con la ventaja de ya no depender de un gran socio sino de muchos otros. ¿Y los Gringos? Ya no contarían con sus vecinos del sur ni de más abajo, porque nos habrían cerrado la puerta y, como ya mencioné, sin mexicanos su economía simplemente no caminaría tan bien ¿quién les haría el trabajo sucio?

            En resumen, si nos expulsan, nos harán crecer y, al final, ganaríamos nosotros.


            Pero ¿Si sí está loco? ¿Si es el nuevo Hitler o el Anticristo?

            Bueno, si ése fuera el caso, ¿qué podemos hacer? ¿Lo vamos a asesinar? ¿Los vamos a invadir? ¿Vamos a rezar? ¿Qué puede hacer usted estimad@ lector@ al respecto? ¿Acaso su preocupación va a evitar que Trump acabe con el mundo si está loco?

Como ya mencioné, no creo que esté tan loco o tan pendejo, pero eso el tiempo lo dirá.   Y al final, si en verdad es el nuevo Hitler o un Anticristo, creo que la economía y al migración será la última de nuestras preocupaciones ¿no creen? Ya no será un problema de la región norteamericana, sino del mundo entero.

El Sol vuelve a salir

            Desde la noche del Martes, la gente estaba muy preocupada por la victoria de Trump, algo que me parecía estúpido por los temas que comenté al inicio. Así que les decía “Yo me voy a ir a dormir, mañana hay que trabajar como todos los días”. Y es que se nos olvida algo importante de nuestra cultura.


            Quiero mucho a mi país y, por lo mismo, soy un gran crítico del mismo, todo con el afán de que en algo mejoremos. Sin embargo, dentro de todos los defectos y vicios que tenemos como nación, y que puntualmente señalo, debo de reconocer que también tenemos cualidades y una de ellas es una palabra que se ha puesto de moda a últimos años: Resiliencia.

            Históricamente los mexicanos hemos sido pisoteados, humillados, burlados, explotados y demás pero, cuando el polvo se disipa, ahí seguimos. Creo que se debe a que somos muy masoquistas, porque nos encanta el sufrimiento. Sin importar cuántas veces intentan destruirnos, siempre salimos adelante, ya que somos como cucarachas (por la capacidad de adaptarse a ambientes adversos).


            Sólo hablando en mi tiempo de vida, México ha sufrido a la crisis económica de 1982, al terremoto del 85, la crisis del 88, el Efecto Tequila en el 94, el golpe económico del 11 de Septiembre y sobreviviremos a Peña Nieto, a Trump y hasta al Peje (si un día gana).

            México no sabrá ganar en muchos aspectos de la vida pero, por alguna razón, nunca se termina de rendir. ¿Por qué? Supongo que sólo por joder, porque para eso sí somos buenos.


            ¿Quieren otra prueba de lo resilentes que somos? A pesar de que, en teoría, somos los más afectados por la elección de Trump, es increíble la cantidad de Memes y chistes que se han generado tras dicho evento. A pesar de que la sociedad está convencida que nos va a cargar la chingada, no dejamos pasar la oportunidad de reírnos de ello.

Cuando veo eso, extrañamente me siento orgulloso de nuestra nación, no sé si seamos muy valientes (no lo creo) o muy inconscientes (eso sí es probable), pero nunca nos vamos a ir a la chingada sin una sonrisa y es dice mucho de mi querido país. :’-)


            Conclusión.

            Aunque Trump esté loco (que mi teoría dicta que no lo está) y quiera llevar a cabo acciones contraproducentes para su país, no lo van a dejar. No nosotros como mexicanos, porque somos los chalanes y ni a sindicato tenemos derecho.

            Me caga escribir esto pero ahí va: Estados Unidos es un gran país, sin duda el más importante del mundo, por lo mismo hay muchos intereses involucrados en su desarrollo. Aunque el partido Republicano tiene mayoría en ambas cámaras, sus mismos integrantes están al pendiente que su presidente electo no haga pendejadas. Las grandes corporaciones están al pendiente que Trump no afecté sus intereses.


            De por sí la economía mundial está propensa a las fluctuaciones como para permitir que un fantoche (porque pretende ser lo que no es) le dé en la madre al sistema. Y recalco, no lo hacen por el bien del pueblo gringo o mexicano, tampoco seamos tan ilusos, sólo lo hacen por proteger sus intereses. Como vivimos en un sistema capitalista, entonces esos intereses están enfocados a que haya cierta estabilidad en Occidente y el resto del “mundo civilizado”.


            Hebert Gutiérrez Morales.

No hay comentarios: