sábado, 7 de octubre de 2017

U2 en el Foro Sol

En el Foro Sol
            Con el paso del tiempo voy a menos conciertos, porque los artistas que me gustan ya no salen de gira, se retiran o se mueren. Uno de los que seguiré viendo mientras pueda, y mientras vengan, será a U2, que es mi grupo favorito. La banda irlandesa nos visitó con la gira conmemorativa de los 30 años de “The Joshua Tree”.

            Por más legendario que sea U2, hasta a ellos los está alcanzando el destino ya que, aunque agotaron la primera fecha en cuestión de minutos, para la segunda hubo entradas disponibles durante muchas semanas, incluso se llenó la fecha días antes del concierto. En ocasiones anteriores, fecha que ponían a la venta se llenaba en cuestión de minutos sí o sí, ahora supongo que los Millennials no encuentran tan atractiva a mi banda favorita y, honestamente, no me quita el sueño.

            Por tal motivo fui a festejar mi cumpleaños 41 al ver a esta banda Irlandesa el pasado 4 de Octubre.

Este fue el primer concierto de U2 que voy sin mi amigo Luis Fuentes (porque no quiso ir el muy culero ¬_¬U), pero ahora tuve la deliciosa presencia de Mariel, que resultó un compañía muy interesante, ya que es cantante y me dio comentarios que me cambiaron la perspectiva del concierto.
La Famosa Portada de la Banda Irlandesa

La previa
Dividamos esta sección en cuatro partes
A)    Playeras
Una de dos: o las playeras genéricas en los conciertos han aumentado su calidad o el diseño de las oficiales han decaído mucho. Ciertamente había muchos diseños pinchesones entre las no oficiales, pero también había muchas muy bien hechas y con buena producción en el vulcanizado o el bordado.

En cambio en las oficiales no le echaron muchas ganas, el logo del tour, las fechas y una imagen sencilla. No le meten producción, creatividad ni variedad. Pero como son las oficiales, pues te las dejan ir en $450 pesos. Considerando estas limitaciones, no es raro que se vendan más genéricas, mismas que valen una cuarta parte que las oficiales y algunas están más mamalonas. Así que termine por comprarme una oficial y una alternativa.
Mariel y su servidor payaseando

B)    Precios caros y sentido común
Como llegamos con buen tiempo, además de ver chucherías, aprovechamos para echar un taco (técnicamente fue una torta) afuera del Foro Sol, porque es más barato y más rico.

Una vez dentro Mariel quería una chela, así que fuimos a comprarla y vimos como una señora se ponía loca por el precio de la misma ($130 pesos el litro). “Son unos pinches ladrones “No tienen madre” “Pero qué poca vergüenza” y demás cosas que les decía a los pobres vendedores.

Mariel y yo coincidimos en que la vieja ésa era ridícula porque en un concierto, en un restaurante, en un partido, en un cine o cualquier evento especial, los precios van a ser más caros de lo normal (es parte del negocio). Eso es simple lógica por lo que, si no estás de acuerdo con ello, siempre podrás llegar comido, bebido y demás. Además, si ya había pagado $3000 pesos por el boleto (que era la sección en la que estábamos) ¿en verdad le afectaba mucho pagar $130 más?

No tenía caso que le reclamara a los vendedores, ya que ellos sólo son empleados, que ni ponen los precios ni se llevan las ganancias. Es triste pero gente sin sentido común, educación ni clase habrá siempre en este mundo, de hecho, son la mayoría. ¬_¬

C)    Buscando a los amigos invisibles
Nos tocó en la pista, así que entre más temprano llegabas, mejor lugar te tocaba, lo cual es una ventaja porque puedes tener un sitio cerca del escenario, con la desventaja que te toca parado y, si te mueves, te apañan el lugar.

Verlo de pie “a nivel de cancha” es relativamente divertido pero también poco práctico (por no decir cansado), aunque también tiene sus puntos buenos, por ejemplo empezamos a unos 100 metros del escenario y terminamos como a unos 50 porque, sin querer, vas avanzando debido a la gente que se iba retirando (al baño o por comida). Así que teníamos una buena visión de la banda y la tremenda pantalla.
El árbol de Josué luciendo en la Pantalla

Lo que me llamó la atención es que “casualmente” había mucha gente que iba abriéndose paso hacia el escenario buscando a familiares, amigos y parejas que, al final, no existían. Digo, era obvio que algunos sí tenían alguien que los esperaba tras ir al baño o a comprar comida. Pero también se notaban los mañosos que se inventaban amigos inexistentes para avanzar, y apañar mejor lugar.

Así es México, una tierra en donde no tenemos respeto por nada, como el derecho de los que llegamos temprano a agarrar buen lugar. Hablando de respeto, eso me lleva al siguiente punto.
En la previa te iban poniendo pensamientos

D)    Pensamientos de virtud humana.
Antes de las dos presentaciones, la del telonero y la de U2, en la pantalla estaban pasando una serie de pensamientos muy interesantes. Eran variados y muy profundos, y lo que tenían en común era que hablaban de virtudes humanas que se están perdiendo en este mundo de intolerancia como libertad, respeto, inclusión, compasión, empatía y demás.

Por lo menos alrededor mío, casi nadie les ponía atención, tal vez porque estaban en inglés (aunque hubo un par que estaban en español), o tal vez porque la gente estaba platicando o con sus teléfonos, o simplemente porque les valía madres eso del respeto, porque es algo que “alguien más” debe aprender, no toda esta gente tan educada y respetuosa.

En fin, por mi parte sí leí varios y me parecieron en verdad valiosos. Me gustó que U2 nos compartiera algunos de los pensamientos que los inspiran.

Un Telonero de altos vuelos.

            Empezamos bien la noche con un telonero de alto calibre: Noel Gallagher’s High Flying Birds. No soy muy fan de Oasis, porque sólo conozco sus canciones más populares, pero sí sé que de los hermanos Gallagher, Noel era menos llamativo y popular que su hermano menor, principalmente porque Liam era el vocalista principal y la cara más reconocida del grupo.
Noel Gallagher's High Flying Birds

            Pero Mariel me comentó que el cerebro y compositor era Noel y, por ende, el corazón de Oasis. Y le creo, porque las canciones de su banda actual estaban muy fregonas, tanto en ritmo como en sentimiento. Todas sus rolas me gustaron, incluso podría considerar comprar su álbum, aunque luego recordé que no tengo ninguno de Oasis y se me pasó.

            Obviamente Noel tenía que interpretar algunas de Oasis, y agarró las más representativas o, por lo menos, las que yo conocía. “Champagne Supernova”, “Wonderwall” y “Little by Little” fueron ampliamente agradecidas por el público, incluyéndome, pero he descubierto que “Don’t look back in Anger” me gusta más que las tres anteriores; la razón la desconozco, tal vez sea algo de la edad.
Y aquí una foto de "Oasis" ;-)

            La interpretación del grupo fue impecable, especialmente me llamó la atención el baterista, que se veía muy relajado, pero se oía con mucho punch su interpretación (Mariel me comentó que eso te lo da la experiencia al tocar la bataca). Noel también cantó muy chido aunque, en  mi opinión, en las canciones de Oasis se esforzaba de más para dar los tonos de Liam, que tiene una voz más aguda. Es lo triste porque, aunque interpretó muy bien, uno ya está acostumbrado a la versión clásica.

            Fue casi una hora de excelente música, de buen ritmo y muy variada. Le decía a Mariel que algo tienen los músicos británicos que sus melodías muy diferentes al resto y ella me dio la respuesta que buscaba desde hace tiempo: “es que ellos tienen el flow” y sí, tenía razón. Por fin podía identificar lo que hace especial a los artistas de Gran Bretaña. :-)
The Who

            Me gustó mucho la presentación de Noel Gallagher y su banda. Desde mi perspectiva lucieron mejor con sus canciones originales que con las de Oasis, porque las primeras fluían de forma natural, mientras que con las segundas, no puedes evitar compararlas con las versiones ya conocidas.

            La Megapantalla

            Asistir a conciertos de U2 es garantía de la más avanzada tecnología, ya que siempre me sorprenden, principalmente por sus interpretaciones, y porque la producción que traen es de primer nivel.
¡Pinche pantallota! ó_O

            En esta ocasión trajeron una megapantalla con 61 metros de largo, 14 de alto y en calidad 8K, la cual era una chingonería que te sorprendía desde el momento de llegar al Foro Sol, tan sólo de ver la monstruosidad del artefacto.

            En esa pantalla nos proyectaron, en la sección del concierto dedicada a “The Joshua Tree” algunas series de imágenes secuenciadas que iban muy ad hoc a la letra de cada melodía, esto en una especie de cortometraje. Y para el resto de canciones tenían también secuencias muy fregonas intercaladas con imágenes de la banda.
Vean el tamaño de Bono contra la pantalla

            Pero lo más importante de la pantalla fue el mensaje que capté cuando no la usaron. Y es que, tanto al inicio como al final del concierto de la banda irlandesa, no hicieron uso de ella, sólo eran ellos cuatro y sus instrumentos.

Creo que lo hicieron así para dar un mensaje de que, al final, lo importante es la música y la gente, no los efectos que adornan la esencia del espectáculo. Lo que me lleva al siguiente comentario.

Pocos ven el concierto

            Todavía recuerdo mis primeros conciertos, en donde los celulares no eran comunes y la gente iba a verlo de manera efectiva, a estar con el artista y disfrutar la experiencia.

            Hoy en día, no digo que todos, pero sí una gran parte de los asistentes se la pasaron grabando casi toda la noche, concentrándose en tener una buena grabación y sin disfrutar la presentación.

            Yo solía ser así cuando tuve mi primer celular con cámara, pero aprendí que era inútil hacerlo por los siguientes motivos:
A)    No disfrutas el concierto y te pierdes muchos detalles a tu alrededor por estar enfocado en tener la mejor grabación
B)    Nunca vuelves a ver realmente esas grabaciones.
C)    Si las llegas a ver no vas a escuchar a tu artista, sino a una bola de weyes berreando en un inglés pocho. Y no sólo los escuchas, sino que en tu video salen otros weyes, como tú, grabando.
D)    Si quieres un vídeo con buenas tomas y sonido impecable, ¡compra el Blu-Ray del concierto! Seguramente lo vas a disfrutar más si estuviste ahí presente y rememoras lo que ahí viviste, no lo que ahí grabaste.

Esto de las redes sociales y los smartphones ha calado de manera profunda en nuestro inconsciente, porque ya no sólo es ir a ver a tu artista favorito, sino dejar evidencia de que estuviste ahí para presumirle a los que no fueron, esto al sacarte una selfie o mostrar tu grabación, lo que te hace más “importante” que los que no vieron a U2. Y es que no importa si te la pasaste bien, sino que los demás constaten que así lo hiciste.

Nuestra necesidad de aceptación, trascendencia o relevancia a través de reportar nuestra maravillosa e interesante vida ha tomado un nivel vital en este mundo de apariencias, es necesario reportar que hacemos algo importante con nuestra existencia. Y sí, antes de que alguien más lo diga, lo escribo yo primero: eso también aplica para este blog ¬_¬U.

En fin, regresando a las grabaciones, sí saqué algunas fotos de momentos que me gustaron, también grabé algunos pasajes que me parecieron relevantes pero, la gran mayoría del tiempo, estuve disfrutando del evento, estando presente y guardando detalles en mi memoria. Y créanme que lo disfruté bastante, en especial por ciertos recuerdos especiales que se me grabaron en el corazón, como el siguiente.

“Where the Streets have no name”: Las primeras lágrimas de la noche.

            Entre “Pride” y “Where the Streets have no name”, Bono se echó un Speech muy fregón y bonito. En donde nos hizo recordar el temblor del pasado 19 de Septiembre, el cual cimbró al centro del país.
(Casi) Todo el mundo tenía su lucecita

            Mientras hablaba, la parte de gradas (o sea todos los sentados), sacaron unas lucecitas que había debajo de su asiento e iluminaron todo el lugar, lo cual daba una visión maravillosa del mismo, ¿y a los de pista? ni una pinche lucecita (¡puro chile! ¬_¬U), ejem, volviendo con Bono.

            Empezó a mencionar todos los sitios afectados y empezó a decir que somos fuertes, que vamos a salir adelante aunque estemos heridos, que somos un pueblo sólido lleno de héroes. Y de ahí dijo una frase en español que me acabó de romper el corazón: “No hay mal que por bien no venga”.
Con las lucecitas detrás de nosotros

            Me puse a llorar. :’-(

            No lloraba por mí porque, felizmente, no me pasó nada ni a mis seres queridos. Lloraba por mi país, el cual fue golpeado y herido, por toda esa gente que se vio afectada y que perdió sus casas, sus familias o incluso la vida. Lloraba por la solidaridad que salió a flote, esa misma que va a desvanecerse para que seamos los cúleros y egoístas de costumbre pero que, cuando fue necesaria, salió a flote.

            Me sentía profundamente conmovido, por mi país y porque Bono nos estaba echando porras. Me sentí especial y eso me conmovió más. Y ahí fue cuando empezaron a tocar “Where the Streets have no Name” y todos enloquecimos, y más porque estábamos sensibles como la chingada (o por lo menos yo sí estaba así).
Where the Streets have no Name

            The Joshua Tree

            Como ya comenté en otra ocasión, “The Joshua Tree” no era mi álbum favorito de U2, de hecho lo tenía por las tres primeras canciones (y las más populares): “Where the Streets have no name”, “I Still haven’t found what I’m looking for” y “With or without you”. El resto de las pistas las despreciaba ampliamente, es más, ni las escuchaba.

            Con los años, y los daños, acumulados aprendí a apreciar dicha obra y, aunque sigue sin ser mi disco favorito de la banda irlandesa, sí le doy el valor que merece, ya que es mucho mejor que varios de sus discos más recientes.
I still haven't found What I'm looking for

De “The Joshua Tree” mis favoritas siguen siendo las tres primeras pistas, con la salvedad que se agregó una cuarta: la pista 11 con la cual cierra el álbum, misma la cual abordaré más adelante.

            Algo me llamó la atención al checar el playlist, y me di cuenta que U2 tocó las pistas en el orden del disco y, aunque pueda parecer un detalle tonto, me hizo muy feliz el darme cuenta de ello.

            Gringadas del concierto
Una estética muy gringa tuvo este disco

            Como gran parte del mundo, los de U2 tienen una relación amor-odio con los gringos, misma que se refleja en muchas de sus canciones y lo dejan evidente a lo largo del concierto.

            Por ejemplo, al culminar “Sunday Bloody Sunday” Bono empezó con su característico “No more!” y mencionó lugares como Chihuahua (por las muertas de Juárez) o Las Vegas, por el asesinato de decenas de personas por un tirador en días recientes. Aunque lamentó las víctimas de la Ciudad del Pecado, también fue una crítica ante la postura de los gringos con las armas. Es por eso, y siguiendo en el mismo tema armamentista, que le he ido agarrando gusto a “Bullet in Blue Sky”.
Bullet in Blue Sky

            De por sí U2 toca este himno antibélico en cada uno de sus conciertos, como protesta constante hacia la industria de las armas y los intereses que la soportan. Pero, al ser la cuarta pista del álbum que da razón a la gira, la cantaron con mayor intención.

Debo de admitir que dicha canción no me gustó la primera vez que la escuché, en realidad me fue agradando con las presentaciones en vivo y al presenciar la pasión con la que U2 la interpreta para atacar, principalmente, a los Estados Unidos y su influencia bélica en el mundo. En esta ocasión, las imágenes en pantalla fueron muy poderosas, al mostrar cómo cada gabacho era reclutado para una guerra con la cual no estaban convencidos, teniendo que apoyar al Tío Sam aunque eso se opusiera a sus sentimientos.
Reclutados para la batalla interminable con el mundo

            Más adelante, en un momento de divertida crítica social, adaptaron los diálogos de un Western viejito, para evidenciar la intolerancia de Trump y su muro. Fue una secuencia muy chusca con una amplia crítica al presidente de los Estados Unidos y su postura tan violenta, no sólo hacia los mexicanos, sino al mundo libre (si es que algo así en realidad existe).

            Sin embargo, ya era mucha mierda la que le habían lanzado a los gabachos, así que la secuencia de “Trip Through Your Wires” fue gringa en exceso. De por sí el ritmo es muy Country, lo cual complementaba muy bien a la chica (muy sabrosa por cierto) pintando la bandera gringa y haciéndola de Cowgirl jugando con el lazo (y no es albur). Fue la canción más yankee, y se veía en la poca reacción del público, que no la tomó con el entusiasmo del resto de canciones.
Mothers of the Disappeared

            “Mothers of the Disappeared”

            Cuando me enteré que U2 venía celebrando los 30 años de “The Joshua Tree”, el primer pensamiento que vino a mi mente fue “Mothers of the Disappeared” y casi se me sale una lagrimita.

            Hay muchas de sus canciones que me encantaría escuchar en vivo, pero sé que la posibilidad es mínima. Obras como “Promenade”, “Who’s gonne ride your Wilde Horses”, “Elvis Presley and America”, “Kite”, “Miracle Drug”, “October” y tantas otras que no son muy populares pero que son una maravilla, incluso más que muchas de las famosas. Y por fin iba a poder tachar a “Mothers of the Disappeared” de dicha lista.

            Esta canción la aprendí a valorar con el tiempo y, eventualmente se convirtió en una de mis favoritas por esa potencia y, al mismo, tiempo, por esa intimidad en el mensaje. Es una obra que me llega muy profundo al percibir el sentimiento tan auténtico que la generó. Así que se volvió mi canción favorita de dicho disco.

            Sentí mucha emoción que la cantaran en vivo sin embargo, aunque me gustó mucho, creo que no alcanzaron la intimidad de la versión original. La pantalla y la interpretación fueron de alto nivel, pero faltó un poquito para que me llegaran al fondo del alma. Aun así estoy agradecido de haberla presenciado en vivo, ya que eso aviva mi esperanza de escuchar otras de mis melodías predilectas en concierto.

            Y así concluyó el disco al que hacen homenaje y vino una pausa, misma que me hizo darme cuenta de algo que sospechaba pero que corroboré en esa pausa antes del primer Encore.
"Trip through your Wires" fue muy gringa

            Público apático

            Me encanta ir a conciertos a la Ciudad de México, ya que los chilangos tienen una buena vibra al momento de entregarse al artista en turno. Por ese motivo la sorpresa más grande de la noche me la lleve por una inesperada apatía en el público.

            Hubo varias oportunidades en que quedó evidente esa falta de energía e intención. Por ejemplo, en un par de ocasiones se intentó coordinar el grito de “¡México! ¡México!” y simplemente no pegó, lo mismo pasó para corear a U2 con un “Olé, Olé, Olé, Olé” pero no más no agarraba.
La resolución de la pantalla era increíble

            Lo mismo pasó con el “Cielito lindo” que quiso surgir de manera espontánea, pero la falta de sincronización no ayudó. Incluso el mismo Bono intento darnos un impulso al empezar a corearlo él, pero no más no pegaba. Otro ejemplo, al final de “Mothers of the Disappeared”, U2 empezó a cantar “El Pueblo vencerá” y tampoco terminó de cuajar porque, a la primera oportunidad, simplemente murió el grito.

            Igual y tuvimos mala suerte, lo puedo entender, porque tal vez no veníamos coordinados y la luna llena nos estaba afectando. SIN EMBARGO, en la pausa del primer Encore, lo noté: la gente estaba sin la energía de costumbre.
Gente esperando tranquilamente el Encore

            Normalmente, en los conciertos a los que he ido a la capital, las pausas previas que hacen los artistas al Encore, el público se la pasa chiflando, aplaudiendo, gritando y coreando el nombre el artista. Así, cuando éste sale de nuevo, la gente festeja de forma aún más ruidosa.

            Es la primera vez que veo que la gente aplaudía desganada, que se convirtió en un murmullo en espera que U2 volviera a salir al escenario. ¿Qué pasaba? Lo desconozco, pero en verdad me sacó de onda esa falta de energía chilanga.
No siempre lo más popular es lo mejor

            Lo popular

            Regresó la banda al escenario a bombardearnos con algunos de sus éxitos más comerciales aunque, en mi opinión, no las mejores canciones que tienen.

            Para mí ni “Beautiful Day”, ni “Elevation” y mucho menos “Vertigo”, son las mejores obras de U2. De hecho, a comparación de otras, me parecen vacías y bastante plásticas. PERO, pues ya estaba ahí y dejé a un lado mis prejuicios, así que me puse a cantarlas y bailarlas. Al fin que no tengo a U2 todos los días en vivo, por lo que a falta de pan, tortillas: Aprovechar las oportunidades que se te brindan para ser feliz.
"You're the best Thing about me"

            Después de esas tres cantaron el nuevo sencillo “You're The Best Thing About Me”, el cual nunca había escuchado (lo siento, he estado ocupado escuchando música vieja), pero sonaba bien.

            En mi opinión, el último disco bueno de U2 fue “How to dismantle an atomic Bomb”, sin embargo, les soy tan fiel que sigo comprando sus producciones, y así lo haré con “Song of Experience” cuando salga a la venta en Diciembre.

            “Ultraviolet (Light my Way)”: Las segundas lágrimas de la noche
Así me sorprendieron

            Después de las cuatro canciones mencionadas arriba me lleve una doble sorpresa. Primero porque tocaron una de mis favoritas del álbum “Achtung Baby!” y segundo por el enfoque que le dieron.

            En las palabras previas a esta canción, Bono empezó a apreciar a las mujeres, a TODAS alrededor del mundo, porque sin ellas la vida no valdría la pena, reconoció su papel y, para cerrar su discurso, dijo en perfecto español: “Un hogar no está cimentado en un pedazo de tierra, sino en los hombros de una mujer” ¡Wow! De por sí estaba emocionado y después me acabaron de aniquilar con la canción que iban a interpretar.

“Ultraviolet (Light my way)” es compleja, puedes decir que es bella pero al mismo tiempo dura, es una obra con mucha esencia y muy profunda cuya interpretación nos habla de una pareja que se quiere mucho pero que está experimentando dificultades muy fuertes en su relación. Precisamente por ser nada comercial, supuse que nunca la escucharía en vivo, así que fue un gran regalo que me llevé en la velada.
Fueron muchas mujeres valiosas en la pantalla

            En la pantalla empezaron a poner imágenes de muchas mujeres valiosas para la humanidad, tanto del presente como del pasado. Féminas de todos los rincones del mundo que, con su influencia, hicieron del mismo un lugar mejor.

            Dentro de ellas hubo muchas mexicanas (Sor Juana Inés de la Cruz, Las Muertas de Juárez, Frida Kahlo, Carmen Aristegui, entre otras), lo cual fue un muy buen detalle de la banda, a pesar de que hagan lo mismo en cada país que visitan y pongan caras locales conocidas. Aun así no deja de ser un gran detalle que, sin explicación alguna, me conmovió bastante y me sacó lagrimillas.
Una de las mujeres que admiro

            Con el speech previo y las imágenes de las mujeres, la canción tomó un sentido totalmente distinto. Ahora podía ser dedicada a tu madre, a tu hija, a tu abuela o a cualquier otra mujer con la cual tengas relación y no sólo a tu pareja. Es de reconocer a U2 esa capacidad de reinvención y cambiarle el enfoque a una canción que conoces desde hace 26 años. Mis respetos por ello.

            “One”: Terceras y últimas lágrimas de la noche

            No sé cómo le hace U2 con “One” porque, aunque nunca ha sido mi canción favorita, siempre me hacen llorar con ella. Supongo que es la nostalgia del vídeo de los Búfalos, que debió ser el único para dicha canción.

            Pero esto no es de gratis porque siempre te van poniendo “a punto de turrón” para después darte el sablazo manipulador. En esta ocasión Bono se volvió a centrar en la unidad que demostramos tras los terremotos pasados, que debemos seguir apoyándonos, hombro con hombro, para que salgamos adelante. Y que debemos seguir ayudando a las personas que se vieron más afectadas.

            Así empezaron a tocar “One”  y todo iba chingón, hasta pensé “Ahora sí no me van a hacer llorar estos cabrones”, pero empezaron a poner el calendario azteca en la megapantalla, mismo que después se tiño de los colores nacionales para que, finalmente, apareciera una gran bandera de México en la misma, momento en el que Bono empezó a cantar “¡Viva México!¡Viva México!” al ritmo de la canción. ¡Y ya! No pude resistir más y cedí a su (muy bien estructurada) manipulación y surgieron las últimas lágrimas de la noche de manera generosa.
Ya desde ahí me ganaba el sentimiento

            “One” fue la penúltima, para después cerrar con “Sweetest Thing”, ya sin pantalla para culminar un gran concierto. Así que todos salimos con ese sentimiento de “¡A huevo!, todos somos uno”, mismo que se diluye rápidamente, porque luego regresamos a la realidad cuando te das cuenta que no te ceden el paso para salir del estacionamiento ¬_¬U.

Un Concierto muy mexicano

Honestamente el concierto estuvo plagado de México todo el tiempo, en verdad nos consintieron. Empezando por Noel Gallagher, mismo que tenía una bandera mexicana con su banda, misma que nos mostró y abrazó. Adicionalmente traía una chamarra que decía “Mexico is the Shit” cuya interpretación sería algo así como “México es la mera verga”. Además también nos dedicaba algunas palabras en español, dándonos ánimos.
Ahí me puse a llorar inconsolablemente

Definitivamente no fueron tantas palabras en español como Bono, que se echaba frases completas y, me pareció, comprendía perfectamente lo que decía. Otra playera muy padre es la que tenía Larry Mullen Jr. en la que tenía la palabra “Séxico”, haciendo alusión que nuestro país es Sexy. De hecho hubo un momento en el concierto en el cual lo enfocaron de espaldas, él se dio la vuelta, nos enseñó su playera y nos expresó su cariño (un gran momento).
Ahí se volteó Larry Mullen a saludarnos

Todo esto además de los detalles ya mencionados arriba: Su apoyo moral, sus ánimos, el Cielito Lindo, el calendario azteca, nuestra bandera en la pantalla, el  reconocimiento a nuestras mujeres y demás.

Pero no sólo fue eso, sino las presentaciones y apoyos previos que dio U2 desde que llegó al país, visitando distintos lugares y brindando apoyo a los afectados. Además de que una parte de las ganancias se donaron para la reconstrucción de casas así como donaron hogares temporales para los damnificados.
Una banda enorme, mi favorita sin duda

Así que el corazón de U2 es aún más grande que su enorme talento. ¡Gracias U2! :’-).

Anhelo futuro.

            Ver a U2 siempre es una garantía de espectáculo, de sentimientos, de emociones y de muy buena música. Es la tercera vez que los veo (y deberían ser cuatro, pero ni me quiero acordar por el coraje), y siempre salgo profundamente agradecido por haber invertido en dichos conciertos.
Nos divertimos horrores :-)

            Y digo invertir y no gastar porque me llevo recuerdos y sensaciones que durarán el resto de mis días.

            Ahora espero que vengan para conmemorar los 30 años de “Achtung Baby!” y ahí sí me muero porque, sí o sí, van a tocar maravillas como “Until the End of the World”, “Acrobat” “Love is Blindness” y mi favorita “Who’s gonna ride your Wilde Horses” aunque eso sería para el 2021, pero no importa, de por sí U2 regresa cada cinco o seis años, así que cuatro son nada ;-)


            Hebert Gutiérrez Morales.

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