domingo, 3 de diciembre de 2017

Regreso al mundo Maya (Parte 3: Quintana Roo)

X-Plor
            Retomo el escrito anterior, mismo que pueden leer en esta liga, saliendo de Calakmul, me dirigí a Quintana Roo. Mi primera parada fue en Bacalar, en dónde sólo quería ver la laguna, no me quería pasear ni nada más, pero al ver el exceso de gente que te quiere vender un tour, o una comida, me desmotive y prefería manejar directamente a Mahahual. En donde llegué a buena hora para cenar y dormir temprano porque había sido un día largo desde Palenque hasta Calakmul y luego hasta Mahahual.

            Regreso a Mahahual

            Los terremotos de Septiembre afectaron el turismo nacional en Mahahual, y es que pensé que por el puente de muertos iba a haber más mexicanos, pero no fue así. Adicionalmente no hubo crucero el día en que fui, así que el pueblo estaba muerto.


            Pero, aunque se hubieran juntado el grupo de ocho personas para el Atolón del Chinchorro, el mar estaba picado, así que tampoco hubiera sido posible visitarlo. Chano me dijo que en realidad lo que vale la pena del Atolón es la buceada (algo que no pretendo volver a hacer), ya que el Snorkel es muy estándar.

El guía español me comentó de Puerto Herrero, un lugar a dos horas de ahí en donde el snorkel es increíble, con todo y un barco del Siglo XIX hundido, además de que esa excursión es un poquito más barata y no depende tanto del clima. Así que ya tengo motivo para regresar en otra ocasión a Mahahual que, honestamente, no tenía planeada, pero sirve que vuelvo a intentar pasearme en Bacalar.
 
Bello y tranquilo Mahahual
            Esa mañana recorrí el pueblo tranquilo, casi todos los negocios estaban cerrados, ya que estaban aprovechando su día libre porque, según escuché, iban a tener una seguidilla de varios días con cruceros, y de ese turismo se alimenta el pueblo, así que venían días ajetreados, por lo cual todo el mundo descanso de buena gana.

            Chano me dijo que debía quedarme más días en Mahahual, para aspirar su esencia, que es lo bueno de quedarse mucho tiempo en un lugar, para disfrutarlo e impregnarte de él de manera tranquila.


Lo entiendo y comparto su sentir pero esa postura no va con mi esencia en este momento de mi existencia; y es que si estoy en un lugar debo moverme y conocer muchas cosas, aún no estoy en edad de quedarme tranquilamente en un sitio a esperar empaparme de él, ahora quiero conocer mucho. Ya con el tiempo, y la edad, decidiré cuáles valieron la pena para vivirlos con más calma.

            Siendo honestos sí me empapo de lugares, pero recorriéndolos, como hago normalmente en mis viajes al extranjero. Tal vez, cuando sea viejito, me quede con mucho gusto en un sitio como Mahahual a disfrutar de la brisa del mar, pero no ahora, no con esta energía y vitalidad que aún me queda y que no va a ser eterna.
 
Una belleza de lugar
            A pesar de no lograr el objetivo primario, fue una buena visita, porque recorrer el malecón de Mahahual sin gente y de día es una experiencia deliciosa. El mar estaba picado y frío, así que no daban ganas de meterse, y ahí recordé que tenía cuatro años sin meterme a una playa. Y es que el hecho de que haya nacido en costa no me crea una necesidad imperante de meterme al mar. Soy feliz viéndolo, escuchándolo, respirándolo y relajándome en su presencia, amo el mar, pero ya no me muero por meterme a él como en la niñez.

            La vida con calor
 
Un pueblo tranquilo y sereno Mahahual
            En la parte final de la plática con Chano, dijo algo que me resonó mucho “Lo bueno de que ha hecho frio es que he dormido como no lo hacía en años”, ésa afirmación la recordé un par de días después cuando, en Ek’ Balam, un guía le decía a su cliente “Aquí con 25 grados ya sentimos frío” O_ó

            Creo que nunca le acabaré de agradecer a mi madre por habernos sacado del calor, aunque eso significara alejarnos de nuestra amada tierra natal. Y es que he ido corroborando que el clima es un factor vital para la calidad de vida, así que las temperaturas extremas no son deseables pero, si tengo que lidiar con un extremo, creo que es más fácil defenderse del frío que del calor.
 
Las bancas del malecón pintadas artísticamente
            Aunque también tiene sus ventajas el clima cálido porque, al ver lo decente que es la gente en estos lugares, llegué a la conclusión que el calor era un factor importante en su comportamiento.

            Y es que, según mi teoría, la gente en zonas cálidas es muy leal precisamente por el clima; y es que para ser malvado y joder a los demás se requiere de mucha energía, y con ese puto calor es mejor ahorrar tu esfuerzo para hacer lo mínimo indispensable, así que ser decente y bueno es lo más fácil, por lo que optan por ser campechanos en su accionar. Justamente por ese mismo factor es que, la gente de climas tropicales, también tenemos fama de huevones, porque por ese mismo calor, uno opta por la ley del mínimo esfuerzo.
 
Nos volveremos a ver Mahahual
            La contraparte se presente en Puebla, donde la gente es más maliciosa por lo que, supongo, al no haber tanto calor, a la gente le sobra la energía para estar chingue y chingue.

            En realidad, mi teoría la podría defender en cuanto al calor, pero no en cuanto al frío ya que en Islandia (país maravilloso del cual espero escribir pronto), la gente es muy chida y vaya que ahí sí hace un buen de frío. Supongo que la gente en Puebla le gusta ser culera sin importar el clima ¬_¬U.

            Kaan Luum, la visita frustrada
 
Playa del Carmen
            Al no tener mucho más que hacer en Mahahual, inicié mi trayecto a Playa del Carmen, aunque tenía una visita rápida en el camino: La laguna de Kaan Luum, que está muy cerca de Tulum.

            Lo que hace atractiva a esta laguna es que tiene un Cenote en su interior, lo cual da una vista espectacular del lugar. Sin embargo, el destino dictaba que no iba a apreciar dicha belleza.

            Al llegar al lugar, por un camino de terracería a través de la selva, me aproxime a la entrada, pero las personas del lugar me dijeron con toda seriedad “Ni se moleste joven, debido a las lluvias el lago no luce su color turquesa natural y el cenote no se puede apreciar”
 
Un lugar diseñado para extranjeros
            La verdad me sorprendió la actitud tan honesta, decente y leal de las personas, ya que en otras partes de México, te cobran y no te dicen nada, y si osas reclamar, te saldrán que no es su responsabilidad.

            Le agradecí a las personas su decencia e inicié mi camino hacia mi siguiente destino.

            The Carmen’s Beach

            Nunca había ido a Playa del Carmen, sólo pasaba por su avenida principal cuando iba en camino a los Parques o a Chichen Itzá. Siempre me causaba curiosidad porque la gente me decía que era un lugar más auténtico y menos agringado que Cancún, lo cual es una mentira ENORME.
 
En el Corazón de XPlor (Literalmente)
            Así que, además de que no conocía el lugar, opté por quedarme en Playa del Carmen, ya que los hoteles cuestan casi lo mismo que en Tulum y la diferencia en cuanto a calidad es mucha, como comprobé el año pasado. Y no me equivoqué al elegir.

            Llegué a mi hotel, el cual era muy fresa, y ahí me di cuenta que sí vale la pena reservar con tiempo, porque pague la mitad de la tarifa normal. De vez en cuando se disfruta un poco de fresez, un hotel en donde no te preocupes por nada, sin queja alguna, con todos los servicios excelsos. La única queja que tendría del hotel es que era tan fresa que el de recepción me vio feo por ir fachoso (wey, estoy en la Playa, no voy a ir de traje).
 
Un bello día en XPlor
            Como llegué temprano, tomé mi tiempo para recorrer el lugar y la famosa Quinta Avenida de Playa del Carmen y fue algo tan sorprendente como triste. En teoría era México pero, en realidad, el lugar estaba diseñado para el Status Quo agringado occidental, ¡sin duda!

Aunque voy a Estados Unidos un par de veces al año (por culpa de mis Delfines de Miami), en verdad no me agrada que Estados Unidos esté de manera TAN descarada en mi país. Entiendo que, al final, es el extranjero es el que trae el dinero del que vive la gente, por lo que el mexicano ha modificado su esencia para que el gringo se sienta cómodo. Lo entiendo pero no me gusta.

Todo estaba tan caro que opté por comer en un Subway (totalmente irónico), y no era el único, el lugar estaba lleno de mexicanos que comían algo decente a un precio justo, no las groserías que te cobraban por comida mexicana.
 
Lugar fresa pero que vale mucho la pena
            Vi tantito la playa, misma que está tan bonita como Cancún, con arena blanca y agua turquesa, pero nada comparable a la belleza que había experimentado durante la mañana en Mahahual. Así que opté por regresarme a mi hotel y descansar un poco.

            Después de tan triste espectáculo, acabe apreciando a todos los europeos que me encontré en Palenque, Toniná, Calakmul o Mahahual (y en días posteriores a los que me encontraría en Ek’ Balam o Uxmal), porque son turistas que también dejan dinero, pero que se alejan de esos lugares agringados y se meten a la esencia verdadera de México.
 
El Tiro más alto es de 50 metros de alto (bajito)
            Pero en fin, no puedes alejarte de lo comercial todo el tiempo, y al día siguiente tenía mi única visita fresa de todo el viaje, y fue una que disfruté bastante.

            X-Plor en exclusiva

            Así como el Hotel en Playa del Carmen, de vez en cuando se agradece un lugar como Xplor, en el que cada detalle está perfectamente cuidado, con una producción impecable, sin nada que reprochar. Ciertamente es un parque caro (y eso que conseguí buen descuento por comprar con un mes de anticipación) pero que vale cada peso que pagas.

Punto de acuatizaje del algunas Tirolesas
            Pero ese día mi suerte era mayor, ya que había muy poquita gente, lo cual era raro, así que pregunté el motivo y me dijeron que todos estaban en Xcaret. Era 1 de Noviembre y debido al boom de popularidad del Día de Muertos en el Mundo, el festival de Muertos en Xcaret atrajo a muchos turistas, a tal grado que se agotaron las 12000 entradas de ese día desde una semana antes. Eso fue sorpresivo para mí, porque no pensé que un lugar tan grande como Xcaret tuviera un límite de visitantes. En fin, ganancia para mí.

            Empecé con las Tirolesas, que son una maravilla con toda la producción que se cargan, por lo que no te debes preocupar por frenar con un madero o con un guante. Así que aventarte es muy padre, porque todo bonito y seguro, además tienes el extra de los tiros en los que acuatizas, así como el tobogán que hay en uno de ellos.

Aunque disfrute toda la fresez de dichas Tirolesas, me quedo con las rudas, tipo Barrancas del Cobre, en donde la velocidad es mayor y la adrenalina también. Pero, de vez en cuando, también hace bien el relajarse.

En el mundo subterraneo
            Después me eché las otras actividades más tranquilas como acuatizaje en hamaca, nadar y remar en balsas en ríos subterráneos. Todas esas actividades eran aún más tranquilas que las tirolesas y, a pesar de ello, en las subterráneas te dan la opción “larga” y la opción huevona. Y me pregunto ¿Qué tanta dificultad puede haber en nadar 350 metros de un río sin corriente? Pinche gente huevona que opta por la ruta de 50 metros ¿entonces para qué se meten?

            En fin, mientras estaba dentro de los ríos subterráneos, sin ninguna razón, me acordé de todos mis compañeros de viaje, y vaya que han sido bastantes a pesar de que normalmente privilegio viajar solo. De manera silente les agradecí a todos el haber compartido tiempo de vida conmigo.
Manejan muy bien el concepto Cavernicola

            De ahí me fui a los Vehículos todo terreno, que ahora amplió su ruta y me hizo recordar cuánto anhelaba manejar desde niño. Y eso es algo que le gradeceré a X-Plor porque, al ser algo que haces todos los días de tu vida adulta, le restas importancia a lo divertido que resulta manejar.

            El Parque lo terminé muy rápido, ya que a las 13:30 ya había acabado, así que tenía dos opciones: irme a Cobá o repetir Tirolesas, lo cual normalmente no se puede pero, con la escasez de gente, me invitaron a hacerlo, invitación que acepté con mucho gusto. Y es que opté por repetirlas, ya que es algo que disfruto mucho y Cobá ya lo había conocido el año pasado.

            Como iba con mi licra de Ruta Huasteca, casi a todos los guías les llamó la atención y, como había tan poca gente, con la mayoría de guías platique sobre la Huasteca Potosina y Ruta Huasteca. Muchos de ellos habían oído hablar de la empresa y tenían ganar de pasar una temporada allá, así que los animaba a que lo hicieran contándoles el gran ambiente que hay, además de la deliciosa comida y la hermosa naturaleza.
Nadando en las grutas

            Aunque los de X-Plor son de un giro más comercial, y no los guías rudos a los que estoy acostumbrado, de todas formas sentí la buena vibra que hay entre los guías de aventura, así que espero que alguno se anime a ir a la hermosa Huasteca Potosina.

            Sin duda alguna, el repetir Tirolesas fue lo mejor que pude haber hecho, de hecho la segunda ocasión las disfruté más porque no iba con la atención de ir grabando con la Go-Pro (que se le terminó la pila), y también sin la presión de terminar temprano por alcanzar otro lugar.

Fui muy feliz en Xplor :-)
            Mientras comía en el delicioso Buffet, reflexionaba que la GoPro ha sido de mis mejores inversiones y que el día que se descomponga o la pierda en algún río, no lo lamentaré porque le habré sacado mucho jugo a los recuerdos que me proporcionó. Aunque esa profecía estuvo muy cerca de cumplirse porque casi la olvido en el locker -_-U.

Lo bueno es que, justamente al pensar en la cámara en la comida, me di cuenta que no la llevaba conmigo y lo recordé en un flashazo, de lo contrario se hubiera quedado ahí.

En fin, así terminé mi visita a Quintana Roo y ahora me dirigía a otro hermoso estado como Yucatán, del cual trataré en el siguiente escrito.


Hebert Gutiérrez Morales.

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