jueves, 21 de junio de 2018

Las Tierras Altas y el Lago Ness (Escocia Parte 6)

El Lago Ness desde el Castillo de Urquhart

            Si quieren leer sobre el quinto (y séptimo) día en Escocia, en donde visité Melrose, Rosslyn y el Cementerio del Dean, pueden darle click a este enlace.

La previa

En una comida que tuvimos, días antes del viaje, mis amigos (Poke y Lesly) me preguntaron que cuál era el destino que más ganas tenía de visitar en Escocia y, sin dudarlo, les respondía que Loch Ness.

A partir de ahí me empezaron a hacer Bullying por querer conocer el hogar el supuesto Monstruo llamado, en honor al lago, Nessie (del cual hablaré más adelante). Pero visitar dicho lago era un sueño que tenía desde pequeño, además ir a Escocia sin ir a Loch Ness es como no ir.
 
Las vacas de las Tierras Altas no dan leche ni carne buena
Pero no sólo era el lago, también quería ir a las Tierras Altas porque, en los 90’s hubo una serie que me fascinó al grado de querer ir al supuesto origen de protagonista: Highlander el Inmortal (basada en la película del mismo nombre).

Sabía que no iba a ver a los Highlanders con sus kilts y tocando la gaita, yo sólo quería visitar el sitio para decir que había ido al hogar de Duncan MacLeod, del Clan MacLeod (que así se presentaba). Y, no lo puedo negar, estuve buscando algún llavero con el apellido MacLeod, pero no encontré ninguno :’-(

Tour a las Highlands
 
El Castillo de Inverness
Checando la logística para el lago y las tierras altas, me daba cuenta que tenía que tomar tour, porque hacerlo por mi cuenta iba a ser caro, cansado y con poca ganancia, así que empecé a buscar. No estoy en contra de los tours, sólo que si puedo visitar un lugar por mi cuenta a un costo menor o un mejor rédito por mi tiempo, prefiero hacerlo solo.

Casi todos los tours que encontraba hacían parada en Stirling y Falkirk, lugares que iba a visitar por mi cuenta. Y es que, al ir de manera individual, pude recorrer con calma el Castillo de Stirling y visitar el memorial de William Wallace, mismo que no venía en los tours. Además las Kelpies sólo las veían de pasadita en los tours, y no el tiempo que me tomé cuando estuve ante dichas maravillas.
 
El Río Ness que desemboca en el lago Ness
Casualmente, el único tour que encontré que no pasaban por esos lugares fue uno en castellano, que iba por Inverness, otro lugar que quería ver. Sé que sonará mamón (porque lo es), pero prefería uno que no fuera en español. Y no es que me moleste mi idioma, de hecho estoy muy orgulloso del mismo, lo que a veces me agobia es lo escandalosos que somos los latinos, en especial los ibéricos y los argentinos. Y eso lo corroboraba los días previos en donde escuchaba todo el escándalo que armaban en Edimburgo.

Sin embargo, fue el único tour que encontré con lugares diferentes, así que me arriesgue a tomarlo, lo cual fue una excelente decisión. Ya que los de “Viajar por Escocia, Tours en Español” (sí, lo sé, no son muy creativos con el nombre) fueron increíbles.
 
Un cementerio sencillo en Inverness

La guía

Salimos muy temprano desde la catedral de St. Gyles. Ése fue el único estrés que tuve en el día, porque los tours también tienen sus ventajas porque te despreocupas de los planes, los trasbordos, te dura más la pila del celular (porque no necesitas el google maps), te olvidas de las prisas y simplemente te dejas llevar.

La guía era una española, radicada en Edimburgo, súper alivianada; además tenía un conocimiento tremendo de la cultura escocesa, una auténtica delicia el escucharla. Me dio mucho gusto ir con ella, porque nos dio mucha información de tan hermoso país, de hecho los 600 kilómetros totales del día fueron muy amenos, ya que aprendí bastante, no sólo de los lugares que visitamos sino de Escocia en general.
 
El Castillo de Inverness visto desde el Río
Hicimos una parada técnica para pasar al baño, hacernos de víveres y ver a las vacas de las tierras altas (que no son muy productivas, en realidad son más ornamentales). Como las visitas eran breves, nuestra guía nos aconsejó sabiamente que compráramos comida en las tiendas (para consumirla en el camión) y así aprovechar el tiempo en cada lugar.

No lo había notado, pero en verdad estaba muy cansado por los días anteriores y, al no preocuparme por tiempos o trasbordos, la relajación fue total y, por más que me resistía (porque estaba muy interesante la historia), acabé sucumbiendo ante los brazos de Morfeo y me jetee una hora.
 
Llegando al Lago Ness
Cuando desperté, el relato ya iba en la Guerras Jacobinas y, como de verdad quería ponerme al corriente, tuve que recurrir a San Google para checar todo lo que me había perdido.

Ahí me hice consciente que, cuando nos comentaba de la historia, poníamos atención porque lo hacía en forma de cuento. Y ahí entendí que, a pesar de que me quemo las pestañas para estos escritos, a la gente le vale madres y quieren que les cuente de mis viajes, en lugar de leerlos (¬_¬).

Por cierto, la guía no sólo se lució con los relatos, también con la música, ya que hizo un playlist maravilloso para acompañar el día, mismos que resultaban muy ad hoc a los temas que estábamos platicando, lo cual estuvo chido porque fue como tener un soundtrack de tu viaje, porque nos puso de todo: desde el Soundtrack de Highlander (¡yei!), o de una serie llamada Outlander, así como películas que se rodaron en Escocia (alguna de 007 y obviamente Braveheart), también de artistas locales como mi amada Annie Lennox,  y hasta el opening de uno de mis Anime favoritos (Mushishi), también oímos algunas propuestas para el himno de Escociaque, de manera oficial, carece del mismo.
 
La misma toma del inicio, pero sin mí ¬_¬U
Los Terratenientes de las Tierras Altas y el sentimiento anti-inglés.

Después de ponerme al corriente en el relato de la guía, terminé de corroborar lo que ya había notado en los días anteriores: los escoceses odian a los ingleses con mucha razón, ya que (casi) siempre les ponen unas putizas en las guerras (Algo así como México y Estados Unidos).

Una de tantas acciones que desataron dicha animadversión fue el desplazamiento de mucha gente de las Tierras Altas y es que, después de las guerras jacobitas, los ingleses despojaron de sus tierras a los clanes originales y se las dieron a quienes los apoyaron.
 
¡Por fin conocí Loch Ness! (y metí mis manitas a él) :'-)
Por dicho motivo es que la gran mayoría de las Tierras Altas le pertenecen a muy pocas familias, aquellas traidoras a la causa que apoyaron a los Casacas Rojas. Con dicho movimiento también se terminó con el sistema de solidaridad y apoyo que había entre dichos clanes.

Mucha gente emigró hacia el extranjero y los que se quedaron se vieron relegados a ser trabajadores de segunda para los nuevos terratenientes o a vivir en las zonas marginales de las ciudades inglesas.

Como si no fuese suficiente humillación, Inglaterra además prohibió durante más de 100 años expresiones clásicas de la cultura escocesa, como la gaita, el Whisky o el uso del Kilt, lo cual hirió mucho a los locales, sentimiento que aún se palpa en la actualidad.

Las Ruinas están madreadonas, pero aún mantienen encanto

Inverness

El primer destino oficial del itinerario era Inverness, ciudad muy bonita y que cuenta con una calidad de vida entre las más altas del mundo. Sólo contábamos con una hora para recorrer un poco del centro histórico.

Empecé por el Castillo, mismo que no es de los originales, sino que fue construido por encargo y actualmente alberga las oficinas del gobierno local. El edificio está relativamente bonito pero, ciertamente, le falta ese encanto romántico de los castillos antiguos.

Lo que sí consigues desde el castillo son buenas tomas de la ciudad y su bello río Ness (que le da nombre a la ciudad y al lago). Seguí recorriendo el centro histórico que, a comparación de Edimburgo, no es tan bello ni elegante, pero es un lugar limpio y agradable. Finalmente pasé a su catedral, que está del otro lado del río del castillo, que tiene un par de detallitos fotogénicos pero tampoco es nada del otro mundo.
 
Nos salió un ratito el sol y eso ayudó a las fotos
El Monstruo del Lago Ness.

Empezamos a transitar con el camión al lado del lago Ness, mismo que es enorme. Fue cuando la guía nos empezó a comentar sobre los primeros avistamientos allá por el siglo VI cuando San Columba salvó a un hombre del monstruo con el poder de su voz.

Se dice que aquel animal era un Kelpie (y cuando escuché eso me emocioné porque ya sabía lo que era dicho animal mitológico escocés). La guía nos empezó a dar algunas hipótesis (como que el lago tiene salida al mar y por eso el monstruo no se ve siempre) e historia de los avistamientos de Nessie. También nos comentó sobre aquella famosa foto que, décadas después aceptaron que fue un montaje, y también nos compartió una imagen reciente que salió en Apple Maps en la cual supuestamente se ve el monstruo (aunque resultó ser la estela de un barco).
 
Abundaban los visitantes para ser temporada baja
No lo niego, de niño se me quedó muy grabada la leyenda de Nessie, en gran parte por ese anhelo que tenemos los niños por los dinosaurios, los monstruos y las historias fantásticas, por eso se me tatuó el nombre de Loch Ness, de ahí que viniera mi anhelo por conocerlo.

Con la edad uno se vuelve escéptico, por lo que empiezas a creer menos y a investigar más y, aunque me encantaría que Nessie fuese real, las evidencias demuestran que no lo es. Para empezar, dicho dinosaurio debió sobrevivir al meteorito que extinguió a los grandes reptiles, así como superar las eras del hielo, y no sólo él sino una buena cantidad de ellos.
 
Sin duda fue un Castillo imponente
Además, al ser algo tan grande, en esta época de Smartphones, fácilmente sería fotografiado, además de que debería salir periódicamente a tomar aire, o que sus restos deberían llegar a la orilla ante su muerte (porque nada es inmortal en este planeta).

Aunque Nessie no es real, sin duda se ha quedado tatuado en el inconsciente de muchas personas, y es una atracción invisible que le da mucho atractivo al lago. Por eso se dice que los locales mantienen viva la leyenda y reportan avistamientos, porque eso asegura que sigan llegando visitantes (¡y funciona!)
 
Atrás de mí lo que queda del Castillo de Urquhart
Antes de llegar a nuestra siguiente parada, la guía nos comentó que había dos museos dedicados al monstruo, mismos que dicen tener muchas evidencias de su existencia. Admito que, por morbo, me hubiese gustado visitarlos pero, como iba en un tour serio, obviamente nos seguimos de frente hasta el siguiente destino que, en teoría, era el más importante del tour.

El Castillo de Urquhart

El Castillo de Urquhart está a la orilla del lago Ness y, aunque se dice que es tan antiguo como el Siglo VI, la verdad es que hay registros de su construcción desde el siglo XIII.

El castillo fue testigo de muchas guerras locales y otras con los ingleses, cambiando en varias ocasiones de señores, hasta que a finales del siglo XVII fue destruido definitivamente por los ingleses para que no fuera utilizado por nadie más.
 
El Canal Caledonio
Aunque este castillo es de los lugares más visitados de Escocia, en verdad se ve muy beneficiado por el efecto Nessie, ya que el lugar no amerita tener tantos visitantes (habíamos bastantes a pesar de ser temporada baja).

Y es que no es el Castillo más impresionante que he visto, tal vez porque las ruinas estaban muy madreadas pero, definitivamente su atractivo es estar junto a Loch Ness porque, aunque sabes que no hay monstruo, es imposible no sentirse contagiado por esa mística que tanto te han vendido del lugar.

Dejando el Loch Ness
 
Dejando atrás tan bonito lago
Mientras seguíamos nuestro camino, rodeando el Lago Ness, la guía nos comentó de la Casa Boleskine, que estaba en un poblado llamado Foyers, en el cual se habían suscitado muchas historias de terror, ya que el dueño original hizo algunas ceremonias para abrir una puerta al infierno.

La mayoría de los dueños de la casa murieron en extrañas circunstancias, uno de los que se salvó fue Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin. Se dice que la banda hizo un pacto con el diablo en dicha mansión y que por ello lograron su gran éxito. También se dice que si escuchas al revés “Stairway to heaven”, vas a encontrar un mensaje satánico ya que, según la leyenda, dicha canción se concibió en dicho lugar.
 
El Memorial Comando
La historia estaba interesante y dicen que mucha gente va a visitar el pueblo para conocer lo que queda de la mansión (ya que se incendió en el 2015). Honestamente con el relato que nos compartió la guía fue suficiente, ya que ni de loco me acercaría a un sitio así.

Pasamos por varios pueblos pintorescos y también pasamos por el canal Caledonio, cuyo mecanismo de exclusas fue utilizado posteriormente en el canal de Panamá.

Memorial Comando y las “montañas” británicas

Llegamos al Memorial Comando, erguido en honor a las fuerzas especiales escocesas y, ya con el tiempo, a las fuerzas bélicas en general de aquel país. En este lugar vienen las familias de los difuntos soldados escoceses a dejar recuerdos u ofrendas para rendirles tributo a los fallecidos.
 
Ahí está su "imponente" Montaña -_-
El clima se había nublado, así que no pudimos ver la montaña más grande del Reino Unido: el Ben Nevis con sus “imponentes” 1340 metros de altura. Cuando la guía nos dio ese dato, todos los que veníamos de América nos la quedamos viendo, así que nos dijo “Obviamente eso es nada a comparación de las cimas que tienen del otro lado del océano”

El caso es que los británicos están encantados con su “montaña”, que ellos las llaman “Munro” en honor al sujeto que dictaminó qué era una montaña y qué no, allá por el siglo XIX, ya que él dijo que pasando de 3000 pies (910 metros) ya se podía considerar como una montaña..
 
Plitochry, un pueblo con mucho encanto
Obviamente yo me quedé indignado “¿Cómo un pinche cerro de 1340 metros va a ser una montaña?” pregunté hacia mis adentros, así que me puse a investigar en San Google y, para mi sorpresa, la medida oficial mínima para que sea considerada una montaña es de 700 metros (en verdad quedé en shock). Así que su Ben Nevis sí es una montaña después de todo (¬_¬)

Plitochry

La última parada fue el pintoresco pueblo de Plitochry, un lugar pequeño con menos de 3000 habitantes, cuyo principal atractivo son las casas victorianas tan bien conservadas.
 
Es tan bonito que parece de mentiritas
El lugar fue importante porque la Reina Victoria lo agarró como sitio de veraneo cuando iba de visita a Escocia, por eso agarró relevancia y se volvió un destino de moda para los turistas.

Como ya llegamos a las 5, como buenos escoceses, ya casi todo estaba cerrado, así que sólo pude recorrer el pueblecito a pie y ver algunos de sus rincones tan fotogénicos.

La Caja de la honestidad (escocesa)

Nos comentaba la guía sobre la diferencias entre la honestidad entre España y Escocia (y que bueno que no mencionó Latinoamérica). Poniendo como ejemplo que en  el país británico casi ninguna casa tiene protección y que, fuera de las grandes ciudades, aún se acostumbra dejar las puertas sin llave, porque nadie se mete en tu propiedad sin tu consentimiento.
 
La Iglesia de Plitochry
Un ejemplo brutal de su decencia es que los funcionarios deben reportar en qué se gastan el dinero cada semana, incluso nos compartió el caso de una Ministra (de salud o educación, no recuerdo bien) que tuvo que renunciar porque en las cuentas de su administración no se pudo comprobar el destino de unas 1400 libras (eso cualquier presidente municipal en México se lo gasta en una sentada con sus amigos a cuenta del erario)

De hecho en Escocia los ciudadanos pueden entrar al parlamento a escuchar las sesiones y dejar (por escrito) tus preguntas, peticiones, sugerencias y demás, ya que siempre vas a recibir una respuesta del gobierno (aunque sea de enterado) y es que ellos entienden que son los empleados del pueblo.
 
Detallitos bellos y sutiles en tan bonito pueblo
Ese fenómeno de lealtad entre ellos se refleja con una práctica de las Tierras Altas: La Caja de la honestidad. ¿En qué consiste? Tú como granjero, panadero, ganadero y demás tienes un producto (leche, huevos, hortalizas, galletas, queso, pan, etc.), vas y lo dejas  en la caja de la honestidad (que está a medio camino sin nadie cerca), en espera que alguien se interese por él y te pagué por ello.

Tú llegas a la caja, ves lo que está ahí, tomas lo que te interese y dejas el pago que consideras justo, ya sea en dinero o con otro tipo de mercancía. El proveedor original llega y toma el pago por su producto. ¿Qué les impide llegar, tomar las cosas y no pagar nada? Sus valores y el respeto por el trabajo ajeno. Tristemente en México un sistema así no podría funcionar con lo gandaya que es mi país. :’-(
 
El Clima Escoces no te da mucha tregua con el sol
Regresando a Edimburgo

Llegamos alrededor de las 8pm, recorrimos 600 kilómetros en 13 horas, haciendo distintas paradas a lo largo de un día en exceso interesante. La relación calidad/precio/tiempo fue insuperable, además de que me llevé muchos conocimientos.

Al final el lago y las tierras altas fueron el pretexto perfecto para un día lleno de información y hermosos paisajes. Debo reconocer que resultó genial que el tour fuera en español porque, además de que ibéricos y argentinos se portaron bien, tuve mucha libertad y me pude mover como quisiera en cada sitio que llegamos. Sin duda uno de los mejores tours que he tomado en mi vida.
 
Sin duda amé Escocia
Con esto cerraba mi viaje a Escocia, al otro día volaba a Dublín para conocer otro país maravilloso como lo es Irlanda. Sin embargo éste no es el último escrito sobre Escocia, ya que recopilé muchas cosas que me llamaron la atención y que les compartiré en el escrito de cierre.

Hebert Gutiérrez Morales.

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